Luis Octavio Cotero Bernal

  / domingo 30 de junio de 2019

La traición social

Hemos visto, durante no poco tiempo, como es que la corrupción y la criminalidad han crecido y fortalecido en forma desmedida y a pasos agigantados, por todo el país, pero desafortunadamente en este rubro, los jaliscienses hemos crecido hasta alcanzar los primeros lugares a nivel nacional en la criminalidad y la corrupción.

El huachicoleo creció desmedidamente y nunca se vio que las autoridades de Jalisco, enfrentaran esta criminalidad, pero desafortunadamente, así también, se instalaron laboratorios de las drogas y lo más lamentable, las muertes violentas por todas partes a todas horas a todos los sectores a ambos sexos, lo más triste, a los niños; el narcomenudeo parece ya ser un modo de vida, el robo a negocio, casa habitación y a transeúntes, el robo de vehículos y autopartes, desde luego la corrupción por dar o recibir, por hacer o no hacer, situación innegable, pero lo más atroz y detestable es la traición indudable que se juega la sociedad a sí misma, ya que hasta la capacidad de asombro se ha perdido, si no es que solamente, en eventos lamentables, desde luego, por lo espectacular, que no dejan de ser, pero la constante de los homicidios dolosos, el narcomenudeo, el robo en todas sus presentaciones y la corrupción en el Ejecutivo y Judicial, tan constante y evidente, -que con un botón basta-, la semana pasada, cuando un Consejero de la Caricatura (Judicatura), denuncia públicamente actos de corrupción y de extorción en el Poder Judicial y donde el Congreso del Estado, se exhibió públicamente en ese lamentable evento.

Es cierto que los pueblos tienen los gobiernos que merecen y si no es el que desea es por falta de lealtad de quienes lo integran, más de una vez, como parte del foro de abogados y en este medio he señalado la frase célebre de Abraham Lincoln, que reza: “No hay peor cobardía que el callar cuando se debe hablar”, a mí me parece que sumado a esto, no hay peor traición que el permitir y tolerar la ineptitud, la corrupción y la deslealtad del gobierno al que todo le pasa por enfrente, en tratándose de la delincuencia y la corrupción y no puede o no quiere imponerse como es su deber, puesto que los que encabezan este gobierno, de una forma por demás traicionera, intentan hacer creer que la combaten, pero quiero decirles que utilizando discursos baratos, llenos de palabras huecas, sin sentido; de esa forma no se combaten los males que nos aquejan, bueno sería que en vez de que aparentaran, se pusieran a destinar los recursos suficientes para capacitar, contratar, equipar, a los elementos investigadores y policiacos, solo así, se demostraría un esfuerzo encaminado al combate de la delincuencia y no como traicioneramente se ha venido haciendo.

Ahora bien, no quiero dejar de mencionar que nosotros, la sociedad en general, también nos traicionamos al permitir que se nos mienta, que nos simulen y que nos represente las autoridades que nos dimos, ya que en una mal entendida comodidad y absoluta falta de solidaridad, permitimos que se nos diga lo que se les antoja sin que sus discursos los cumplan, es más, son dichos sin el menor propósito de cumplirlos, creo que ya basta de tolerar tales conductas y es tiempo de que nos unamos la sociedad y exijamos den resultados quienes encabezan los poderes y la administración de los tres niveles de gobierno.

Creo que es tiempo que cambiemos nuestro rumbo, es decir, dejar de vivir bajo el subyugo de la delincuencia, a quien se le paga el tributo para subsistir y desarrollarse, así como al estado, que también tiene su tabulador impositivo, en la retribución que le obliga la ley, ya que por todos es sabido que la inseguridad no nos permite crecer ni desarrollarnos, porque no tan solo exponemos el patrimonio sino hasta la vida y desaparición sin fin, en cualquier lugar y de cualquier manera.

Así las cosas, por muy fuerte que sea el tono de voz del gobernador del estado, debemos enfrentarlo para exhortarlo y exigirle que cumpla con su deber; al igual que al Poder Judicial reclamarle su desempeño puntual, honesto y cortes en su quehacer y al Poder Legislativo, hacer leyes más útiles y eficaces en lo inmediato y a largo plazo, no basta con estar modificando la Constitución a caprichos y establecer leyes superficiales recaudatorias, que es para lo único que sirven, lacerando más a la sociedad.

Es de extremada urgencia que el foro de abogados, por su natural responsabilidad, el resto de los sectores profesionales, no profesionales, académicos, la iniciativa privada y los jóvenes dejemos de traicionarnos y que desde nuestro espacio asumamos la responsabilidad que tenemos intrínsecamente para reivindicarnos hacia el interior y el exterior de nuestro estado y nuestro país.


locb15@hotmail.com

Profesor Investigador de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

Hemos visto, durante no poco tiempo, como es que la corrupción y la criminalidad han crecido y fortalecido en forma desmedida y a pasos agigantados, por todo el país, pero desafortunadamente en este rubro, los jaliscienses hemos crecido hasta alcanzar los primeros lugares a nivel nacional en la criminalidad y la corrupción.

El huachicoleo creció desmedidamente y nunca se vio que las autoridades de Jalisco, enfrentaran esta criminalidad, pero desafortunadamente, así también, se instalaron laboratorios de las drogas y lo más lamentable, las muertes violentas por todas partes a todas horas a todos los sectores a ambos sexos, lo más triste, a los niños; el narcomenudeo parece ya ser un modo de vida, el robo a negocio, casa habitación y a transeúntes, el robo de vehículos y autopartes, desde luego la corrupción por dar o recibir, por hacer o no hacer, situación innegable, pero lo más atroz y detestable es la traición indudable que se juega la sociedad a sí misma, ya que hasta la capacidad de asombro se ha perdido, si no es que solamente, en eventos lamentables, desde luego, por lo espectacular, que no dejan de ser, pero la constante de los homicidios dolosos, el narcomenudeo, el robo en todas sus presentaciones y la corrupción en el Ejecutivo y Judicial, tan constante y evidente, -que con un botón basta-, la semana pasada, cuando un Consejero de la Caricatura (Judicatura), denuncia públicamente actos de corrupción y de extorción en el Poder Judicial y donde el Congreso del Estado, se exhibió públicamente en ese lamentable evento.

Es cierto que los pueblos tienen los gobiernos que merecen y si no es el que desea es por falta de lealtad de quienes lo integran, más de una vez, como parte del foro de abogados y en este medio he señalado la frase célebre de Abraham Lincoln, que reza: “No hay peor cobardía que el callar cuando se debe hablar”, a mí me parece que sumado a esto, no hay peor traición que el permitir y tolerar la ineptitud, la corrupción y la deslealtad del gobierno al que todo le pasa por enfrente, en tratándose de la delincuencia y la corrupción y no puede o no quiere imponerse como es su deber, puesto que los que encabezan este gobierno, de una forma por demás traicionera, intentan hacer creer que la combaten, pero quiero decirles que utilizando discursos baratos, llenos de palabras huecas, sin sentido; de esa forma no se combaten los males que nos aquejan, bueno sería que en vez de que aparentaran, se pusieran a destinar los recursos suficientes para capacitar, contratar, equipar, a los elementos investigadores y policiacos, solo así, se demostraría un esfuerzo encaminado al combate de la delincuencia y no como traicioneramente se ha venido haciendo.

Ahora bien, no quiero dejar de mencionar que nosotros, la sociedad en general, también nos traicionamos al permitir que se nos mienta, que nos simulen y que nos represente las autoridades que nos dimos, ya que en una mal entendida comodidad y absoluta falta de solidaridad, permitimos que se nos diga lo que se les antoja sin que sus discursos los cumplan, es más, son dichos sin el menor propósito de cumplirlos, creo que ya basta de tolerar tales conductas y es tiempo de que nos unamos la sociedad y exijamos den resultados quienes encabezan los poderes y la administración de los tres niveles de gobierno.

Creo que es tiempo que cambiemos nuestro rumbo, es decir, dejar de vivir bajo el subyugo de la delincuencia, a quien se le paga el tributo para subsistir y desarrollarse, así como al estado, que también tiene su tabulador impositivo, en la retribución que le obliga la ley, ya que por todos es sabido que la inseguridad no nos permite crecer ni desarrollarnos, porque no tan solo exponemos el patrimonio sino hasta la vida y desaparición sin fin, en cualquier lugar y de cualquier manera.

Así las cosas, por muy fuerte que sea el tono de voz del gobernador del estado, debemos enfrentarlo para exhortarlo y exigirle que cumpla con su deber; al igual que al Poder Judicial reclamarle su desempeño puntual, honesto y cortes en su quehacer y al Poder Legislativo, hacer leyes más útiles y eficaces en lo inmediato y a largo plazo, no basta con estar modificando la Constitución a caprichos y establecer leyes superficiales recaudatorias, que es para lo único que sirven, lacerando más a la sociedad.

Es de extremada urgencia que el foro de abogados, por su natural responsabilidad, el resto de los sectores profesionales, no profesionales, académicos, la iniciativa privada y los jóvenes dejemos de traicionarnos y que desde nuestro espacio asumamos la responsabilidad que tenemos intrínsecamente para reivindicarnos hacia el interior y el exterior de nuestro estado y nuestro país.


locb15@hotmail.com

Profesor Investigador de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

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