/ martes 7 de enero de 2020

Derecho a la salud de los mexicanos

El derecho a la salud es un derecho humano, más que un derecho humano es un derecho de la propia naturaleza, lo que en la doctrina jurídica se conoce como un derecho natural (juris naturalis), la salud es el estado más importante del ser humano.

Sin salud no se da la vida, la misma que representa un lugar preponderante en el desarrollo social y político del ser y la existencia de este en la comunidad y en el desarrollo y generación de la especie humana.

Más que estar contemplada la salud en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo cuarto, el derecho a la salud es irrenunciable e imprescriptible, por lo que aquellos que tengan la seguridad social como trabajador ante los sistemas de asistencia de salud en el ISSSTE o en el IMSS, su cobertura es insuficiente ante el crecimiento de la población, por lo que la atención a la salud pública en México es carente de medicamentos y camas, así la medicina privada se extiende en las ciudades llegando a las clases atas o medias dejando en estado de indefensión en la materia de salud a más de sesenta millones de pobres en territorio nacional.

Existen hasta el momento millones de mexicanos que carecen de esta seguridad social, el único recurso para tratar de conservar la vida y la salud son los Organismos Públicos Descentralizados como los hospitales públicos civiles o bien los puestos de socorro de emergencia que ante las carencias de camas y medicamentos no dan la cobertura necesaria para las necesidades de los enfermos que buscan el tratamiento médico para recuperar la salud que por causalidades de la vida (causas y efectos) han perdido la salud y las camas hospitalarias en el servicio público carecen de espacios humanos, así se ven en los pasillos de los hospitales públicos, enfermos recostados en los fríos suelos de los espacios construidos para caminar; en un país como México al parecer este fenómeno de salud inhumano es comparado como Hospitales de Guerra.

México por generaciones sexenales descuido la materia de la salud pública, el crecimiento hospitalario en la creación de camas y espacios, así como de medicamentos es cada día más deficiente, la carencia de camas hospitalarias solo es el reflejo de la crisis de salud pública que estamos viviendo los mexicanos donde la medicina privada crece y la medicina pública decrece, así los programas de prevención, de tratamiento a la enfermedad y de preservación a la vida son sumamente deficientes ante la necesidad humana de conservar la vida y la salud.

La eliminación del seguro popular y la creación del Instituto de Salud para el Bienestar solo es un paliativo al ser humano, es como dar una aspirina a un enfermo de cáncer terminal, ante la falta de camas hospitalarias y medicamentos ante el déficit de atención al paciente que busca una solución en la enfermedad que padece, asimismo ante los programas de la Cámara de Diputados para elevar las cargas impositivas del tabaco, el alcohol y los alimentos conocidos como chatarras, donde se considera que elevando el costo económico de esos productos se disminuirá el consumo de los mismos y así vemos los fracasos ante el aumento de enfermedades crónicas degenerativas y la falta de una cultura de conservación de la vida a través de políticas públicas en materia de salud.

* Profesor de Derecho, Miembro del Observatorio sobre Justicia y Seguridad de la Universidad de Guadalajara

* Miembro fundador de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho. Capítulo Jalisco

Correo: antonio_dejesus@hotmail.com

Twitter: @mendozaAntoio

El derecho a la salud es un derecho humano, más que un derecho humano es un derecho de la propia naturaleza, lo que en la doctrina jurídica se conoce como un derecho natural (juris naturalis), la salud es el estado más importante del ser humano.

Sin salud no se da la vida, la misma que representa un lugar preponderante en el desarrollo social y político del ser y la existencia de este en la comunidad y en el desarrollo y generación de la especie humana.

Más que estar contemplada la salud en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo cuarto, el derecho a la salud es irrenunciable e imprescriptible, por lo que aquellos que tengan la seguridad social como trabajador ante los sistemas de asistencia de salud en el ISSSTE o en el IMSS, su cobertura es insuficiente ante el crecimiento de la población, por lo que la atención a la salud pública en México es carente de medicamentos y camas, así la medicina privada se extiende en las ciudades llegando a las clases atas o medias dejando en estado de indefensión en la materia de salud a más de sesenta millones de pobres en territorio nacional.

Existen hasta el momento millones de mexicanos que carecen de esta seguridad social, el único recurso para tratar de conservar la vida y la salud son los Organismos Públicos Descentralizados como los hospitales públicos civiles o bien los puestos de socorro de emergencia que ante las carencias de camas y medicamentos no dan la cobertura necesaria para las necesidades de los enfermos que buscan el tratamiento médico para recuperar la salud que por causalidades de la vida (causas y efectos) han perdido la salud y las camas hospitalarias en el servicio público carecen de espacios humanos, así se ven en los pasillos de los hospitales públicos, enfermos recostados en los fríos suelos de los espacios construidos para caminar; en un país como México al parecer este fenómeno de salud inhumano es comparado como Hospitales de Guerra.

México por generaciones sexenales descuido la materia de la salud pública, el crecimiento hospitalario en la creación de camas y espacios, así como de medicamentos es cada día más deficiente, la carencia de camas hospitalarias solo es el reflejo de la crisis de salud pública que estamos viviendo los mexicanos donde la medicina privada crece y la medicina pública decrece, así los programas de prevención, de tratamiento a la enfermedad y de preservación a la vida son sumamente deficientes ante la necesidad humana de conservar la vida y la salud.

La eliminación del seguro popular y la creación del Instituto de Salud para el Bienestar solo es un paliativo al ser humano, es como dar una aspirina a un enfermo de cáncer terminal, ante la falta de camas hospitalarias y medicamentos ante el déficit de atención al paciente que busca una solución en la enfermedad que padece, asimismo ante los programas de la Cámara de Diputados para elevar las cargas impositivas del tabaco, el alcohol y los alimentos conocidos como chatarras, donde se considera que elevando el costo económico de esos productos se disminuirá el consumo de los mismos y así vemos los fracasos ante el aumento de enfermedades crónicas degenerativas y la falta de una cultura de conservación de la vida a través de políticas públicas en materia de salud.

* Profesor de Derecho, Miembro del Observatorio sobre Justicia y Seguridad de la Universidad de Guadalajara

* Miembro fundador de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho. Capítulo Jalisco

Correo: antonio_dejesus@hotmail.com

Twitter: @mendozaAntoio

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