/ domingo 14 de febrero de 2021

Gallo que no canta, algo tiene en la garganta

Francisco Javier Armenta Araiza

Gobernar Jalisco es un reto enorme. Sin duda cada vez más desafiante porque implica hacer frente a problemas complejos como la seguridad y la pandemia. Mientras a la clase política le gustaría contar con soluciones inmediatas para dichos problemas, que les permitieran respaldarse de cara al proceso electoral, la realidad nos demuestra que no es posible. Y específicamente hay dos temas en los que el gobierno no ha dado soluciones sino que ha optado por cerrar los ojos frente a los colectivos que exigen y callar las respuestas que tiene atoradas en la garganta; me refiero al tema del oxígeno y los desaparecidxs.

En materia de seguridad el gobierno prefiere no ver y callar lo más posible. Acabamos de pasar una semana violenta con una balacera a plena luz del día, en el restaurante los Otates, ubicado en la zona de Andares, una de las más exclusivas de la ciudad; y con el decepcionante desempeño del C5 que no pudo cumplir sus funciones sustantivas de coordinar, controlar y comunicar de forma inmediata. A los graves problemas de seguridad que se viven en el estado de Jalisco se suman otros problemas que el gobierno ha preferido ignorar, esperando que pasen desapercibidos con el tiempo porque no tienen la intención de buscar soluciones y destinar recursos para ello.

En lo que respecta al tema de las y los desaparecidxs, el pasado miércoles se instaló un plantón del colectivo FUNDEJ, junto a familiares, afuera del SEMEFO, desde donde se lee una manta que dice: “¡¡ALTO a las desapariciones!! Si ya te los llevaste no los desaparezcas, déjalos donde podamos encontrarlos”. Esta lona es un llamado para el crimen organizado por parte de las familias, una petición desde lo más profundo de sus dolores porque la travesía de estas familias no termina hasta encontrarles.

El gobierno de Jalisco le ha fallado a estas familias. Primero, no logran detener a los responsables de los cientos de fosas clandestinas en el estado. Segundo, tardan más de un año para entregar el cuerpo a sus familiares si fue encontrado en una fosa, es decir prolongan más el sufrimiento de las familias incluso una vez que han sido localizados. Esto lo comprobamos con el caso de nuestro compañero José Francisco, cuyo cuerpo que tiene más de 8 meses sin ser entregado a su familia. Este problema tiene un por qué y es que SEMEFO está más que rebasado, explica Lupita líder de FUNDEJ: “entregan dos cuerpos de desaparecidos, mientras ingresan al menos seis al día”. Al instituto le urgen peritos, genetistas, instalaciones, en fin, le falta dinero. A las familias les urgen respuestas.

En cuanto al problema del oxígeno, desde la FEU llevamos más de cuatro semanas exigiendo un respiro para Jalisco. Hemos exigido al gobierno del estado que brinde préstamo de tanques y recargas de oxígeno gratuitas para población, como en otros estados ya sucede. Hemos sido ignorados incluso tras haber acudido en 2 ocasiones a Casa Jalisco. Ignorar es el común denominador del gobierno al que no le han importado las filas afuera de INFRA, ni el dolor de los que menos tienen al ver cómo mueren sus enfermos de Covid sin poder costear los gastos de oxígeno. Y como lo dije en columnas pasadas: si hubo apoyos económicos para empresarios y hospitales, ¿por qué no hay apoyos para familias de escasos recursos, brindándoles el oxígeno que tanto necesitan? Los dejo con esta pregunta no sin antes recordar que el gobierno del estado es el responsable de garantizarnos el derecho a la seguridad y a la salud, por ende, está obligado a dar soluciones a dichos problemas. Si de manera inmediata no puede dar soluciones, lo mínimo que merecemos como ciudadanía son respuestas. Tanto FUNDEJ como la FEU esperamos respuestas. Ojalá que como a otros gallos estas no se les queden atoradas en la garganta.

twitter @JavierArmentaMX

insta: Fj_armenta

Francisco Javier Armenta Araiza

Gobernar Jalisco es un reto enorme. Sin duda cada vez más desafiante porque implica hacer frente a problemas complejos como la seguridad y la pandemia. Mientras a la clase política le gustaría contar con soluciones inmediatas para dichos problemas, que les permitieran respaldarse de cara al proceso electoral, la realidad nos demuestra que no es posible. Y específicamente hay dos temas en los que el gobierno no ha dado soluciones sino que ha optado por cerrar los ojos frente a los colectivos que exigen y callar las respuestas que tiene atoradas en la garganta; me refiero al tema del oxígeno y los desaparecidxs.

En materia de seguridad el gobierno prefiere no ver y callar lo más posible. Acabamos de pasar una semana violenta con una balacera a plena luz del día, en el restaurante los Otates, ubicado en la zona de Andares, una de las más exclusivas de la ciudad; y con el decepcionante desempeño del C5 que no pudo cumplir sus funciones sustantivas de coordinar, controlar y comunicar de forma inmediata. A los graves problemas de seguridad que se viven en el estado de Jalisco se suman otros problemas que el gobierno ha preferido ignorar, esperando que pasen desapercibidos con el tiempo porque no tienen la intención de buscar soluciones y destinar recursos para ello.

En lo que respecta al tema de las y los desaparecidxs, el pasado miércoles se instaló un plantón del colectivo FUNDEJ, junto a familiares, afuera del SEMEFO, desde donde se lee una manta que dice: “¡¡ALTO a las desapariciones!! Si ya te los llevaste no los desaparezcas, déjalos donde podamos encontrarlos”. Esta lona es un llamado para el crimen organizado por parte de las familias, una petición desde lo más profundo de sus dolores porque la travesía de estas familias no termina hasta encontrarles.

El gobierno de Jalisco le ha fallado a estas familias. Primero, no logran detener a los responsables de los cientos de fosas clandestinas en el estado. Segundo, tardan más de un año para entregar el cuerpo a sus familiares si fue encontrado en una fosa, es decir prolongan más el sufrimiento de las familias incluso una vez que han sido localizados. Esto lo comprobamos con el caso de nuestro compañero José Francisco, cuyo cuerpo que tiene más de 8 meses sin ser entregado a su familia. Este problema tiene un por qué y es que SEMEFO está más que rebasado, explica Lupita líder de FUNDEJ: “entregan dos cuerpos de desaparecidos, mientras ingresan al menos seis al día”. Al instituto le urgen peritos, genetistas, instalaciones, en fin, le falta dinero. A las familias les urgen respuestas.

En cuanto al problema del oxígeno, desde la FEU llevamos más de cuatro semanas exigiendo un respiro para Jalisco. Hemos exigido al gobierno del estado que brinde préstamo de tanques y recargas de oxígeno gratuitas para población, como en otros estados ya sucede. Hemos sido ignorados incluso tras haber acudido en 2 ocasiones a Casa Jalisco. Ignorar es el común denominador del gobierno al que no le han importado las filas afuera de INFRA, ni el dolor de los que menos tienen al ver cómo mueren sus enfermos de Covid sin poder costear los gastos de oxígeno. Y como lo dije en columnas pasadas: si hubo apoyos económicos para empresarios y hospitales, ¿por qué no hay apoyos para familias de escasos recursos, brindándoles el oxígeno que tanto necesitan? Los dejo con esta pregunta no sin antes recordar que el gobierno del estado es el responsable de garantizarnos el derecho a la seguridad y a la salud, por ende, está obligado a dar soluciones a dichos problemas. Si de manera inmediata no puede dar soluciones, lo mínimo que merecemos como ciudadanía son respuestas. Tanto FUNDEJ como la FEU esperamos respuestas. Ojalá que como a otros gallos estas no se les queden atoradas en la garganta.

twitter @JavierArmentaMX

insta: Fj_armenta