/ domingo 17 de diciembre de 2017

Doble remolque: autopistas de la muerte

Por Carlos M. Orozco Santillán *

Se han retirado o reubicado casetas de peaje debido a la complejidad de las maniobras mecánicas para detener oportunamente a los trailers doble remolque que pueden equipararse con los dinosaurios, pasados de tiempo, superados tecnológicamente y prohibidos en la mayor parte de los países desarrollados del mundo. Aquí en Jalisco el caso de la multitrágica caseta de Magdalena -luego de varios accidentes que cobraron la vida de personas-, es el más ejemplar de los mismos; y al mismo tiempo algunos congresos estatales han legislado para impedir su circulación en sus carreteras como es el caso de San Luis Potosí.

No es un asunto menor cuando sabemos que en nuestro país circulan cuando menos 450 mil unidades de transporte de carga, de las cuales el 8%, se calcula, son camiones de doble remolque. Vehículos que generan al año aproximadamente mil muertes, como la que sucedió a principios de este sexenio en la autopista Siglo XXI donde 24 personas perdieron la vida y, pese a ello los esfuerzos legislativos para resolver este flagelo han sido congelados.

Entre otros el senador Arturo Zamora hizo un primer intento en el 2012 con una iniciativa que pretendía retirar de la circulación en la red de carreteras del país, a esos mamotretos. Coincidencialmente cuatro años más tarde el senador priista y también jalisciense Jesús Casillas -el pasado 16 de octubre de este año- encabezó un segundo intento con el mismo propósito y para ello contó además con el apoyo del también senador jalisciense José María Martínez de diferente partido, pero todos preocupados por los lacerante resultados de los accidentes en los que participan estos largos, pesados y destructivos vehículos de carga.

Como una muestra de que el tema original no tiene que ver con una visión politizada desde los partidos, un intento más fue hecho por el diputado federal perredista Arturo Santana. La iniciativa sustenta la urgencia de evitar que las 23 mil unidades de este tipo que circulan por el país, sigan causando los más de 28 mil accidentes que se han registrado, por esta causa, tan sólo este año. El documento del diputado Santana, señala, que se registran cuatro muertos por día generados por vehículos de este tipo.

Sin embargo, el secretario Ruiz Esparza y los diputados locales de Jalisco han evadido el tema a pesar de la gravedad que ha implicado para nuestro estado el seguirlos padeciendo en las carreteras federales y estatales jaliscienses. En libramientos, periféricos y avenidas colectoras de alta densidad vehicular como la prolongación López Mateos–carretera a Morelia; Alcalde–carretera a Saltillo; Vallarta–carretera a Tepic y Región Valles; Lázaro Cárdenas-carretera a México, se les sigue observando con las consecuencias viales que suelen ser fatales que van más allá del caótico tráfico vehicular.

Es evidente que por encima de la cuestión política de mantener al frente de esa estratégica secretaría a alguien que se ha caracterizado por su ineptitud y práctica de la demagogia -como se ha demostrado en la ausencia de consecuencias en el caso de la Vía Express de Cuernavaca-, se encuentran entretejidos los intereses económicos de grandes empresas transnacionales que aprovechan la principal característica de las pésimas políticas públicas de nuestro país: La corrupción, impunidad e ineptitud de algunos altos funcionarios.

* Presidente del Colegio de Arquitectos y urbanistas del estado de Jalisco

carlosm_orozco@hotmail.com

Por Carlos M. Orozco Santillán *

Se han retirado o reubicado casetas de peaje debido a la complejidad de las maniobras mecánicas para detener oportunamente a los trailers doble remolque que pueden equipararse con los dinosaurios, pasados de tiempo, superados tecnológicamente y prohibidos en la mayor parte de los países desarrollados del mundo. Aquí en Jalisco el caso de la multitrágica caseta de Magdalena -luego de varios accidentes que cobraron la vida de personas-, es el más ejemplar de los mismos; y al mismo tiempo algunos congresos estatales han legislado para impedir su circulación en sus carreteras como es el caso de San Luis Potosí.

No es un asunto menor cuando sabemos que en nuestro país circulan cuando menos 450 mil unidades de transporte de carga, de las cuales el 8%, se calcula, son camiones de doble remolque. Vehículos que generan al año aproximadamente mil muertes, como la que sucedió a principios de este sexenio en la autopista Siglo XXI donde 24 personas perdieron la vida y, pese a ello los esfuerzos legislativos para resolver este flagelo han sido congelados.

Entre otros el senador Arturo Zamora hizo un primer intento en el 2012 con una iniciativa que pretendía retirar de la circulación en la red de carreteras del país, a esos mamotretos. Coincidencialmente cuatro años más tarde el senador priista y también jalisciense Jesús Casillas -el pasado 16 de octubre de este año- encabezó un segundo intento con el mismo propósito y para ello contó además con el apoyo del también senador jalisciense José María Martínez de diferente partido, pero todos preocupados por los lacerante resultados de los accidentes en los que participan estos largos, pesados y destructivos vehículos de carga.

Como una muestra de que el tema original no tiene que ver con una visión politizada desde los partidos, un intento más fue hecho por el diputado federal perredista Arturo Santana. La iniciativa sustenta la urgencia de evitar que las 23 mil unidades de este tipo que circulan por el país, sigan causando los más de 28 mil accidentes que se han registrado, por esta causa, tan sólo este año. El documento del diputado Santana, señala, que se registran cuatro muertos por día generados por vehículos de este tipo.

Sin embargo, el secretario Ruiz Esparza y los diputados locales de Jalisco han evadido el tema a pesar de la gravedad que ha implicado para nuestro estado el seguirlos padeciendo en las carreteras federales y estatales jaliscienses. En libramientos, periféricos y avenidas colectoras de alta densidad vehicular como la prolongación López Mateos–carretera a Morelia; Alcalde–carretera a Saltillo; Vallarta–carretera a Tepic y Región Valles; Lázaro Cárdenas-carretera a México, se les sigue observando con las consecuencias viales que suelen ser fatales que van más allá del caótico tráfico vehicular.

Es evidente que por encima de la cuestión política de mantener al frente de esa estratégica secretaría a alguien que se ha caracterizado por su ineptitud y práctica de la demagogia -como se ha demostrado en la ausencia de consecuencias en el caso de la Vía Express de Cuernavaca-, se encuentran entretejidos los intereses económicos de grandes empresas transnacionales que aprovechan la principal característica de las pésimas políticas públicas de nuestro país: La corrupción, impunidad e ineptitud de algunos altos funcionarios.

* Presidente del Colegio de Arquitectos y urbanistas del estado de Jalisco

carlosm_orozco@hotmail.com