José Roque Albín Huerta

  / lunes 11 de noviembre de 2019

Desde mi óptica: Trauma o frustración

Tus ojos ven, tu mente crea

El Cape

El concepto trauma tiene dos vertientes, el psíquico o el psicológico, ambos coinciden en que se trata de un evento que amenaza en forma definitiva el bienestar o la vida de un individuo, en su estructura mental o vida emocional, poniendo en riesgo su vida, estos hechos traumáticos tienen un origen desde la infancia porque la supervivencia del niño depende de sus cuidadores, si crecieron bajo los abusos físicos o sexuales, abandonos, amenazas y la violencia, perturbando los marcos de referencia del atacado que, cuando llega a grande, pierde los esquemas básicos que le sirven para entender y manejarse en el mundo.

Un trauma (en cualquiera de sus dos formas), incide en que en aquellos maltratos son muchas veces continuos, convirtiéndose en una situación crónica para aquellos infantes, agregado a ello, su entorno social, el bajo o nulo nivel académico, la precaria economía de sus padres o cuidadores, todo esto constituye un efecto duradero que se asocia en problemas de salud mental, sufriendo trastornos mentales, queriendo encontrar una salida en la drogadicción y un comportamiento criminal, desde la infancia hasta la edad adulta.

De hecho, hay estudios que demuestran que el sufrir traumas desde la infancia y/o adolescencia es el factor que mayor contribuye al inicio temprano para que, cuando, se presentan sucesos o eventos extraordinarios en nuestras vidas en los que pasan cosas que no sabemos cómo manejar porque nos llegan de sorpresa y no estamos preparados para enfrentarlos, mucho menos para resolverlos. Estos eventos pueden ser accidentes, terremotos, asaltos a nuestra persona, guerras u otros eventos que, si causan emociones fuertes desencadenando en traumas, produciendo un daño duradero.

En conclusión, el trauma, sin importar su origen, lastima de tal manera la salud física y salud mental, la seguridad y el bienestar de la persona, que esta puede llegar a desarrollar creencias falsas y destructivas de sí misma y del mundo. Estas creencias se pueden presentar en forma de pensamientos como: “soy un miedoso, estoy indefenso, me van a atacar, nadie me quiere, a nadie le importo”; u otros pensamientos tales como: “soy incapaz de ser buen hijo, de cumplir mis horarios, de hablar en público, no sirvo para escribir, no podré ser exitoso. Estas creencias interfieren con la vida diaria y dificultan el comportamiento.

De acuerdo con la Real Academia Española, la frustración es la acción de privar a alguien de lo que se esperaba. A su vez, hace referencia a dejar sin efecto o impedir el éxito de un intento contra el deseo de otra persona que quiere llevarlo a cabo.

Ahora bien, de acuerdo con la psicología, la frustración se define como un síndrome en el que surgen distintos síntomas que guardan relación con la desintegración emocional, misma que puede presentarse en diferentes niveles y las causas que la ocasionan son variantes, hay frustración patológica que puede resultar grave requiriendo el apoyo de un profesionista en la materia que nos ocupa, se detecta por los diferentes modos de actuar de la persona como consecuencia de los sentimientos que refleja y la reacción a los mismos como la agresión y actitudes llenos de ira con el propósito de expulsar todo el dolor acumulado; una persona que pasa por esta etapa, ignora sus sentimientos o conflictos por los que está atravesando ya que necesita huir de su realidad para poder superarla y así continuar con su vida como si nada pasara; otro síntoma es la del reemplazo, busca un objetivo diferente con el propósito de focalizar su cuerpo y mente en nuevas ideas y características de tal manera que esta forma de luchar contra la frustración es la más recomendada por los expertos de la materia debido a que es la más apropiada y la que presenta menos conflictos a la persona que la padece.

Apreciable lector, estas reflexiones son bastante amplias y complejas, usted tendrá la mejor opinión al concluir que esta problemática humana podría ser trauma o frustración. Gracias por sus comentarios.

Rector General del Centro Universitario UTEG

e-mail: joseroque@uteg.edu.mx

Tus ojos ven, tu mente crea

El Cape

El concepto trauma tiene dos vertientes, el psíquico o el psicológico, ambos coinciden en que se trata de un evento que amenaza en forma definitiva el bienestar o la vida de un individuo, en su estructura mental o vida emocional, poniendo en riesgo su vida, estos hechos traumáticos tienen un origen desde la infancia porque la supervivencia del niño depende de sus cuidadores, si crecieron bajo los abusos físicos o sexuales, abandonos, amenazas y la violencia, perturbando los marcos de referencia del atacado que, cuando llega a grande, pierde los esquemas básicos que le sirven para entender y manejarse en el mundo.

Un trauma (en cualquiera de sus dos formas), incide en que en aquellos maltratos son muchas veces continuos, convirtiéndose en una situación crónica para aquellos infantes, agregado a ello, su entorno social, el bajo o nulo nivel académico, la precaria economía de sus padres o cuidadores, todo esto constituye un efecto duradero que se asocia en problemas de salud mental, sufriendo trastornos mentales, queriendo encontrar una salida en la drogadicción y un comportamiento criminal, desde la infancia hasta la edad adulta.

De hecho, hay estudios que demuestran que el sufrir traumas desde la infancia y/o adolescencia es el factor que mayor contribuye al inicio temprano para que, cuando, se presentan sucesos o eventos extraordinarios en nuestras vidas en los que pasan cosas que no sabemos cómo manejar porque nos llegan de sorpresa y no estamos preparados para enfrentarlos, mucho menos para resolverlos. Estos eventos pueden ser accidentes, terremotos, asaltos a nuestra persona, guerras u otros eventos que, si causan emociones fuertes desencadenando en traumas, produciendo un daño duradero.

En conclusión, el trauma, sin importar su origen, lastima de tal manera la salud física y salud mental, la seguridad y el bienestar de la persona, que esta puede llegar a desarrollar creencias falsas y destructivas de sí misma y del mundo. Estas creencias se pueden presentar en forma de pensamientos como: “soy un miedoso, estoy indefenso, me van a atacar, nadie me quiere, a nadie le importo”; u otros pensamientos tales como: “soy incapaz de ser buen hijo, de cumplir mis horarios, de hablar en público, no sirvo para escribir, no podré ser exitoso. Estas creencias interfieren con la vida diaria y dificultan el comportamiento.

De acuerdo con la Real Academia Española, la frustración es la acción de privar a alguien de lo que se esperaba. A su vez, hace referencia a dejar sin efecto o impedir el éxito de un intento contra el deseo de otra persona que quiere llevarlo a cabo.

Ahora bien, de acuerdo con la psicología, la frustración se define como un síndrome en el que surgen distintos síntomas que guardan relación con la desintegración emocional, misma que puede presentarse en diferentes niveles y las causas que la ocasionan son variantes, hay frustración patológica que puede resultar grave requiriendo el apoyo de un profesionista en la materia que nos ocupa, se detecta por los diferentes modos de actuar de la persona como consecuencia de los sentimientos que refleja y la reacción a los mismos como la agresión y actitudes llenos de ira con el propósito de expulsar todo el dolor acumulado; una persona que pasa por esta etapa, ignora sus sentimientos o conflictos por los que está atravesando ya que necesita huir de su realidad para poder superarla y así continuar con su vida como si nada pasara; otro síntoma es la del reemplazo, busca un objetivo diferente con el propósito de focalizar su cuerpo y mente en nuevas ideas y características de tal manera que esta forma de luchar contra la frustración es la más recomendada por los expertos de la materia debido a que es la más apropiada y la que presenta menos conflictos a la persona que la padece.

Apreciable lector, estas reflexiones son bastante amplias y complejas, usted tendrá la mejor opinión al concluir que esta problemática humana podría ser trauma o frustración. Gracias por sus comentarios.

Rector General del Centro Universitario UTEG

e-mail: joseroque@uteg.edu.mx

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lunes 23 de septiembre de 2019

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