/ lunes 9 de mayo de 2022

A un año de la tragedia que pudo ser evitada

El 3 de mayo de 2021, minutos antes de las 10:30 pm, un tramo elevado de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, entre las estaciones de Olivos y Tezongo, se vino abajo mientras circulaba con pasajeros, provocando la caída de dos vagones sobre Avenida Tláhuac, dejando como saldo 26 personas fallecidas y al menos 96 heridas. La imagen de los vagones naranjas encallados en forma de “V”, le dio la vuelta al mundo y al igual que en 2017, antes de que las autoridades llegaran, los transeúntes y vecinos de la zona, fueron los primeros en llegar a brindar apoyo y ayudar a las personas atrapadas.

La construcción de la L12, comenzó en 2008 y fue inaugurada el 30 de octubre de 2012, la Línea recorrería 23 kilómetros desde Mixcoac a Tláhuac, ubicada al sureste de la Ciudad de México, a 60 kilómetros del zócalo capitalino. 20 estaciones que servirían para comunicar a la gente que vivía más alejada de los principales cuadros de la ciudad. La “Línea Dorada” fue anunciada con bombo y platillo durante la gestión del hoy Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, cuando fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal. En 2014 la línea cerró 11 estaciones para “corregir” múltiples fallos y tras el sismo de 2017, se realizaron más reparaciones, sin embargo, el 2021 ocurrió la tragedia que pudo haberse evitado. Al cumplirse el primer año, ninguna persona ha sido detenida y tampoco se le han imputado cargos a funcionarios por su responsabilidad en el colapso de la Línea 12.

Para dar certeza a los resultados de las investigaciones, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, indicó que a la par de la Fiscalía General de Justicia (FGJ), el Gobierno de la Ciudad de México contraría a DNV, empresa especializada en gestión de riesgos con sede en Noruega, para realizar un peritaje independiente, con el fin de determinar las causas y los responsables del incidente. Los peritajes finales presentados en septiembre del 2021, determinaron que fallas estructurales en la construcción de la obra, como falta de fusión de los pernos y la trabe, soldaduras mal concluidas o ejecutadas, porosidad, uso de distintos tipos de concreto, entre otras deficiencias, contribuyeron al colapso de la línea más reciente del Sistema de Metro de la Ciudad de México.Estos resultados coincidieron con los presentados un mes después, por la Fiscalía General de Justicia de la capital de México.

Sin embargo, el pasado 4 de mayo, la jefa de gobierno, sorpresivamente anunció que se tomó la decisión de rescindir el contrato con la compañía noruega y que ya está en marcha una demanda civil en su contra debido a los resultados del tercer informe realizado: “Es un informe deficiente, mal ejecutado, con problemas técnicos, tendencioso y falso”, afirmó Claudia Sheinbaum, además de acusar de fallas en la metodología y un posible conflicto de interés.

Las administraciones de Marcelo Ebrard (inauguración), Miguel Ángel Mancera (reparaciones de la Línea en 2014 y 2017) y Claudia Sheinbaum (mantenimiento y operación) deben responder por este hecho, que no se sume a los archivos históricos de “tragedias” que pudieron haberse evitado, ya que los errores en la obra pública no deben ocurrir, para eso existe una planeación, un presupuesto, indicadores, investigaciones y estudios previos, metodología, en fin, una serie de requisitos que ponen como eje la seguridad de las personas; la Línea 12 colapsó porque alguien dentro de esa cadena de mando, no hizo su trabajo, pero también hubo otros responsables de inspeccionar y verificar, que tampoco hicieron su trabajo, esta cadenita de acciones y omisiones costó vidas humanas, esta cadenita se llama corrupción.

Nos leemos la siguiente semana con mejores noticias y recuerda luchar, luchar siempre, pero siempre luchar, desde espacios más informados, que construyen realidades menos desiguales y pacíficas.

* Coordinador del LID Laboratorio de Innovación Democrática

El 3 de mayo de 2021, minutos antes de las 10:30 pm, un tramo elevado de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, entre las estaciones de Olivos y Tezongo, se vino abajo mientras circulaba con pasajeros, provocando la caída de dos vagones sobre Avenida Tláhuac, dejando como saldo 26 personas fallecidas y al menos 96 heridas. La imagen de los vagones naranjas encallados en forma de “V”, le dio la vuelta al mundo y al igual que en 2017, antes de que las autoridades llegaran, los transeúntes y vecinos de la zona, fueron los primeros en llegar a brindar apoyo y ayudar a las personas atrapadas.

La construcción de la L12, comenzó en 2008 y fue inaugurada el 30 de octubre de 2012, la Línea recorrería 23 kilómetros desde Mixcoac a Tláhuac, ubicada al sureste de la Ciudad de México, a 60 kilómetros del zócalo capitalino. 20 estaciones que servirían para comunicar a la gente que vivía más alejada de los principales cuadros de la ciudad. La “Línea Dorada” fue anunciada con bombo y platillo durante la gestión del hoy Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, cuando fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal. En 2014 la línea cerró 11 estaciones para “corregir” múltiples fallos y tras el sismo de 2017, se realizaron más reparaciones, sin embargo, el 2021 ocurrió la tragedia que pudo haberse evitado. Al cumplirse el primer año, ninguna persona ha sido detenida y tampoco se le han imputado cargos a funcionarios por su responsabilidad en el colapso de la Línea 12.

Para dar certeza a los resultados de las investigaciones, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, indicó que a la par de la Fiscalía General de Justicia (FGJ), el Gobierno de la Ciudad de México contraría a DNV, empresa especializada en gestión de riesgos con sede en Noruega, para realizar un peritaje independiente, con el fin de determinar las causas y los responsables del incidente. Los peritajes finales presentados en septiembre del 2021, determinaron que fallas estructurales en la construcción de la obra, como falta de fusión de los pernos y la trabe, soldaduras mal concluidas o ejecutadas, porosidad, uso de distintos tipos de concreto, entre otras deficiencias, contribuyeron al colapso de la línea más reciente del Sistema de Metro de la Ciudad de México.Estos resultados coincidieron con los presentados un mes después, por la Fiscalía General de Justicia de la capital de México.

Sin embargo, el pasado 4 de mayo, la jefa de gobierno, sorpresivamente anunció que se tomó la decisión de rescindir el contrato con la compañía noruega y que ya está en marcha una demanda civil en su contra debido a los resultados del tercer informe realizado: “Es un informe deficiente, mal ejecutado, con problemas técnicos, tendencioso y falso”, afirmó Claudia Sheinbaum, además de acusar de fallas en la metodología y un posible conflicto de interés.

Las administraciones de Marcelo Ebrard (inauguración), Miguel Ángel Mancera (reparaciones de la Línea en 2014 y 2017) y Claudia Sheinbaum (mantenimiento y operación) deben responder por este hecho, que no se sume a los archivos históricos de “tragedias” que pudieron haberse evitado, ya que los errores en la obra pública no deben ocurrir, para eso existe una planeación, un presupuesto, indicadores, investigaciones y estudios previos, metodología, en fin, una serie de requisitos que ponen como eje la seguridad de las personas; la Línea 12 colapsó porque alguien dentro de esa cadena de mando, no hizo su trabajo, pero también hubo otros responsables de inspeccionar y verificar, que tampoco hicieron su trabajo, esta cadenita de acciones y omisiones costó vidas humanas, esta cadenita se llama corrupción.

Nos leemos la siguiente semana con mejores noticias y recuerda luchar, luchar siempre, pero siempre luchar, desde espacios más informados, que construyen realidades menos desiguales y pacíficas.

* Coordinador del LID Laboratorio de Innovación Democrática