Comerciantes del Mercado San Juan de Dios se adaptan a la Nueva Normalidad

Para evitar aglomeraciones, en días pares abren algunos locatarios y en días nones abren otros

Elizabeth Ríos I El Occidental

  · sábado 13 de junio de 2020

Foto: Francisco Rodríguez I El Occidental

Si bien no pueden abrir en su totalidad, comerciantes de giros no esenciales del Mercado Libertad, mejor conocido como San Juan de Dios, trabajan bajo una Nueva Normalidad de cara a la pandemia; días pares abren unos, días nones otros.

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En un recorrido por El Occidental se constató que pasillos superiores a este mercado, con venta de ropa, calzado, bolsos y otros artículos tienen abiertas sus puertas al público, a la espera de clientes para poder vender y sacar lo del día.

A decir de algunos comerciantes, los últimos días, y tras más de dos meses de no trabajar, comenzaron con una nueva dinámica en la que los días pares abren cierto número de comercios y los días nones otros, con la intención de reactivar la economía del lugar pero sin generar aglomeraciones que susciten focos de contagio por coronavirus.

"Estamos pares y nones, pero realmente no se activa la economía de la noche a la mañana, ojalá esto mejore. En todos las entradas hay filtros de seguridad, con pistolas de temperatura, tapetes y gel antibacterial y si no traes cubrebocas te obsequian uno", refirió un locatario de dulces y bolsas artesanales.

Los filtros al ingreso del mercado se instalaron desde hace un par de semanas, en los cuales también se colocaron señaléticas para advertir a los visitantes de las nuevas disposiciones. Por ello, comerciantes llamaron a la ciudadanía a acudir sin temor, pero bajo el apego de las medidas sanitarias, pues las afectaciones económicas que les ha dejado la pandemia son considerables y es necesario volver a trabajar.

En ese sentido, músicos o mariachis se vieron este sábado en los niveles de comida, en un afán de ganarse el pan. Aunado a esto, muchos locatarios han optado por agregar otro tipo de mercancía, como la venta de cubrebocas, gel antibacterial o tapetes sanitizantes, pues aunque ya pudieron arrancar lo cierto es que la afluencia de visitantes es menor.

Aunque se dicen tranquilos por trabajar –al menos a la mitad de su capacidad-, siguiendo las debidas medidas sanitarias, comerciantes esperan que poco a poco la situación cambie; pugnan porque la gente se entere de que operan casi de manera normal para empezar a mover la economía en cuanto antes.