/ viernes 24 de noviembre de 2017

Carmina Burana, hace vibrar al Auditorio Nacional

El grupo de danza contemporánea de Cuba fue el encargado de darle vida a esta interpretación

El Auditorio Nacional se vistió de gala para recibir la producción monumental de Carmina Burana, que durante dos noches se presentó en este recinto que lució abarrotado tanto en las butacas como en el escenario.

Con un grupo compuesto por 250 artistas la cantata de Carl Orff fue interpretada por un coro de adultos y otro de niños, que desde el inicio de la puesta en escena retumbó en el Coloso de Reforma ante el silencio y la atención de los casi 10 mil asistentes que se dieron cita.

El grupo de danza contemporánea de Cuba fue el encargado de darle vida a esta interpretación, donde el vestuario gris y rasgado fue el que predominó en el escenario que se encontraba acompañado por una pantalla gigante, donde imágenes militares, elementos industriales y un ojo gigante y amenazante que observaba al público ilustraban la experiencia.

Susana Zabaleta fue una de las voces que navegó por esta cantata, que en 2017 cumplió 80 años desde su estreno. Vestida como una geisha, la cantante apareció en el escenario en tres ocasiones distintas, donde sus gestos y el manejo de sus manos transmitían el sentir y la emoción de los cantos.

La soprano Anabel de la Mora también fue una de las participantes, y aunque su participación fue breve, fue una de las que más desató el aplauso del público que se puso de pie al término de la función. El tenor Víctor Hernández y el barítono Enrique Ángeles también fueron parte de esta puesta que cautivó al público a través de sus interpretaciones.

La producción monumental de Carmina Burana se presentó primero el 22 de noviembre, día de Santa Cecilia, considerada la patrona de los músicos. Por esta razón, el director de la Orquesta Filarmónica Nacional, Carlos Miguel Prieto, dio dos sorpresas al término de la noche: la primera la oportunidad al público de cantar una parte de esta cantata, donde aparecieron las letras en pantallas con la finalidad de intentar batir el Récord Guinness del mayor número de personas interesando Carmina Burana al mismo tiempo.

Por otro lado, el director pidió darle una sorpresa a sus músicos, por lo que le pidió al público interpretar “Las mañanitas” a la orquesta, gesto que fue recibido y celebrado con desbordante emoción por ambas partes.

Al inicio de la función, la Orquesta Filarmónica Nacional también interpretó el “Huapango” de Moncayo donde el público dio un suspiro de sorpresa y alegría al escuchar los primeros acordes.

Se espera que parte de las ganancias sean donadas a personas afectadas por los sismos de septiembre.

El Auditorio Nacional se vistió de gala para recibir la producción monumental de Carmina Burana, que durante dos noches se presentó en este recinto que lució abarrotado tanto en las butacas como en el escenario.

Con un grupo compuesto por 250 artistas la cantata de Carl Orff fue interpretada por un coro de adultos y otro de niños, que desde el inicio de la puesta en escena retumbó en el Coloso de Reforma ante el silencio y la atención de los casi 10 mil asistentes que se dieron cita.

El grupo de danza contemporánea de Cuba fue el encargado de darle vida a esta interpretación, donde el vestuario gris y rasgado fue el que predominó en el escenario que se encontraba acompañado por una pantalla gigante, donde imágenes militares, elementos industriales y un ojo gigante y amenazante que observaba al público ilustraban la experiencia.

Susana Zabaleta fue una de las voces que navegó por esta cantata, que en 2017 cumplió 80 años desde su estreno. Vestida como una geisha, la cantante apareció en el escenario en tres ocasiones distintas, donde sus gestos y el manejo de sus manos transmitían el sentir y la emoción de los cantos.

La soprano Anabel de la Mora también fue una de las participantes, y aunque su participación fue breve, fue una de las que más desató el aplauso del público que se puso de pie al término de la función. El tenor Víctor Hernández y el barítono Enrique Ángeles también fueron parte de esta puesta que cautivó al público a través de sus interpretaciones.

La producción monumental de Carmina Burana se presentó primero el 22 de noviembre, día de Santa Cecilia, considerada la patrona de los músicos. Por esta razón, el director de la Orquesta Filarmónica Nacional, Carlos Miguel Prieto, dio dos sorpresas al término de la noche: la primera la oportunidad al público de cantar una parte de esta cantata, donde aparecieron las letras en pantallas con la finalidad de intentar batir el Récord Guinness del mayor número de personas interesando Carmina Burana al mismo tiempo.

Por otro lado, el director pidió darle una sorpresa a sus músicos, por lo que le pidió al público interpretar “Las mañanitas” a la orquesta, gesto que fue recibido y celebrado con desbordante emoción por ambas partes.

Al inicio de la función, la Orquesta Filarmónica Nacional también interpretó el “Huapango” de Moncayo donde el público dio un suspiro de sorpresa y alegría al escuchar los primeros acordes.

Se espera que parte de las ganancias sean donadas a personas afectadas por los sismos de septiembre.

Local

'Estamos en un momento muy bueno para México': Claudia Sheinbaum llama a consejeros de BBVA a potenciar juntos el desarrollo del país

Desarrollo económico, empleo y salario; así como cultura salud y deporte, serán los temas a debatir en este ejercicio electoral

Local

El sistema de salud no debe estar ligado al empleo

Se debe garantizar la accesibilidad universal, que la salud sea un derecho universal y no una prestación laboral, dice investigador

Local

Mujeres contra el mundo: Dificultades y obstáculos durante el camino del emprendimiento

Hacen a un lado los problemas cotidianos para abrirse paso hacia el empoderamiento, superando cualquier obstáculo que se presente