Con la llegada de un bebé nace un papá

Poco se habla de los padres que educan, protegen y aman

Janeth Gonzalez | El Occidental

  · lunes 19 de junio de 2023

Contaron su experiencia siendo padres presentes y amorosos. Foto. Janeth Gonzalez | El Occidental | Cortesías | Loro Segundo | Sandra Medina

Es común escuchar de padres ausentes, de hombres que engendraron y no amaron, pero poco se habla de los que están, que educan, protegen y que sí aman.

La paternidad es menos celebrada que la maternidad, y es precisamente porque antes a la mujer se le encomendaba todo el peso de la crianza. Afortunadamente todo cambia.

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El Occidental tuvo la oportunidad de hablar con algunos hombres, quienes contaron su experiencia siendo padres presentes y amorosos.



Lo que papá vive desde el primer momento

Marco Villa tiene 31 años y actualmente tiene dos hijos: un niño de casi dos años y una niña de cuatro meses.

Asegura que lo primeo que sintió al saber del primer embarazo fue “Miedo, seguido de preocupación, pues no teníamos absolutamente nada. Mi pareja y yo aún no vivíamos juntos y además, mi mundo estaba lleno de metas y sueños por cumplir”, mismos que tuvo que dejar de lado para cumplir con su papel.

Al saber que sería padre por segunda ocasión el miedo volvió, pues además de que apenas estaba aprendiendo a ser papá, el gasto de leche y los pañales se multiplicaría por dos.


Foto. Cortesía | Sandra Medina


¿Cómo viven los hombres el parto/cesárea?

Hace nueve meses, Adán Ortega de 29 años, por primera vez se convirtió en papá de un niño y plática que el día del parto fue una experiencia que por poco se vuelve agridulce, pues el nacimiento de su hijo estaba por suceder, pero “pasaron a mi esposa a la sala de expulsión y a mí me dejaron en recepción para pedirme datos, cuando se suponía que yo debía entrar con ella. Logré entrar segundos antes del nacimiento. Me hubiera molestado si no hubiera estado con mi pareja en esos momentos importantes”.


Foto. Janeth Gonzalez | El Occidental


Cuando tienes un hijo todo cambia

“Después del parto, alrededor de las ocho de la noche lo escuchaba llorar y pensé “así va a ser todos los días a partir de hoy” me tiré al piso, abracé a mi perro y me quedé dormido”, fue en ese momento cuando Loro Segundo, joven de 26 años y papá primerizo de un niño de 2, entendió que la vida había cambiado. “Desperté y agarré el rollo de que ya era papá. Ahí se murió el Loro jovencillo que iba de fiesta y nació el Loro papá”.


Foto. Cortesía | Loro Segundo



Lo que más disfruto de la paternidad es…

“Despertar con ellos todas las mañanas, disfruto mucho el verlos crecer el ver cómo son tan inocentes y con cualquier cosa que hago se divierten”. (Marco Villa)


“¡Todo! Verlo al llegar de un día cansado de trabajo me hace olvidar el resto del mundo”. (Adán Ortega)


“Compartir tanto tiempo con mi bebé. Antes no se acostumbraba que un papá conviviera tanto con su hijo, era más como el proveedor. Yo trabajo en casa, así que 24/7 estoy con él. Disfruto poder estar tanto tiempo con él, es como vivir con uno de mis mejores amigos”. (Loro Segundo)


Lo más difícil de ser papá

Para Loro lo más complicado son las expectativas que cada uno se pone “en la mente de papá siempre falta algo”. Por otro lado, Adán piensa que “lo más difícil es saber cuál es la mejor manera para educar, ya que el bebé está aprendiendo y todavía no sabe que está bien o mal”.

Loro y Marco están de acuerdo en que con los días te das cuenta de que cuando haces algo con amor, todo resulta de la mejor manera:

Loro: Haces que pasen cosas para resolver cada momento, y cuando haces algo por tu familia se te va a dar.

Marco: Todo es parte del proceso de crecimiento, hace dos años me hubiera gustado saber que todo estaría bien y que los problemas económicos que teníamos solo eran algo pasajero.

Si el camino se pone complicado, lo mismo da trabajar de abogado, de repartidor, de mesero, de pintor, de chofer o de chalán de obra. Ojalá me alcance la vida para protegerlos y para darles todo el amor y cariño que mi corazón tiene.



No todos ellos tuvieron la mejor relación con su figura paterna, algunos guardan resentimientos y otros añoran abrazos que nunca pudieron recibir, pero están seguros de que ahora que les toca jugar este papel de padres, van a hacerlo de la mejor manera.