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La N’drangheta se enriquecía con migrantes

 

  • Más de 150 millones de euros destinados a refugiados terminaron en manos de la mafia italiana y de un párroco de Calabria

ROMA, Italia. (OEM-Informex).- Con los fondos para la migración se enriquecían. Se alarga el escándalo de las infiltraciones del crimen organizado en la gestión de la masiva migración que cotidianamente desembarca en las costas del sur de Italia, e inclusive con la posible infiltración de terroristas mezclados entre los inmigrantes.

Después de las investigaciones sobre presuntas complicidades entre la mafia calabresa y la acción de algunas “ONG” con traficantes de seres humanos, ahora estalló la “bomba” de las ingentes cantidades de euros que debían servir para acoger a los prófugos y que terminaban en cambio en manos de la “N’drangheta” y ¡de un párroco!

Los más de 150 millones de euros destinados por el gobierno italiano y por la Unión Europea (UE) para administrar económicamente la acogida de los migrantes terminaban en cambio en poder de la “Confraternidad  Misericordia” de la localidad de Capo Rizzuto, Calabria, dirigida por Leonardo Sacco y el párroco Don Eoardo Scordio, quienes lo usaban para comprar numerosos y diversos bienes, terrenos y hasta un cine. Y cuando faltaba comida para los migrantes del centro, la sugerencia era: “denles lo que le dan a los cerdos”.

En base a las investigaciones, los responsables del Centro de acogida de los migrantes contaban con la estrecha y determinante colaboración de la mafia calabresa, más conocida como “N’drangheta”, la asociación criminal que también mantiene relaciones, entre otros, con carteles del narcotráfico de México.

El dinero que el ministerio italiano del interior daba a la “Confraternidad” en virtud de convenciones estipuladas, era dividido en varias partes: un poco (muy poco) para el Centro de acogida de los migrantres; otra, bastante consistente, para “uso personal” y otra para los capos de la “N’drangheta”.

La policía judicial ya secuestro por lo pronto 15 sociedades del sector agrícola, de la alimentación, restaurantes, del turismo, de la construcción, 129 inmuebles, 38 hectáreas de terreno, 81 vehículos, 27 ambulancias y cinco embarcaciones, así como 90 cuentas corrientes, todo por un valor aproximado de 70 millones de euros y todo perteneciente a la “Confraternidad Misericordia” y a la “N’drangheta”.

Esta última también invertía en otros sectores, en particular en alimentación y sanidad. Efectivamente, como explicó en una ocasión a sus “acólitos” el célebre jefe mafioso siciliano Bernardo Provenzano, el modo más seguro para invertir dinero era en los supermercados y en las clínicas, porque la gente siempre tiene necesidad de comer y de curarse. Y que también en tiempos de crisis, para  garantizarse  negocios fructíferos y tener la posibilidad de apoderarse del dinero público, había que concentrarse en estos sectores.

Una lección que sería todavía valida. Lo demuestra por ejemplo la colusión del crimen organizado con dirigentes de una cadena de supermercados de la ciudad de Milán, descubierta recientemente.