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Piden regidores del PRI en Guadalajara consulta sobre el futuro de calandrias

  • Víctor Manuel Ramírez Álvarez
  • en Local

Los regidores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Guadalajara señalaron que están en contra de que las calandrias se modernicen y se conviertan en autos a motor, ya que la presencia de los caballos es parte de la tradición, por lo que piden que se haga una encuesta entre los ciudadanos para saber si desean tener un nuevo modelo de carro, señaló el coordinador, Sergio Otal Lobo.

Acompañado de sus colegas Jeanette Velasco, Jimena Ruiz y Salvador de la Cruz Rodríguez, indicaron que no es posible que se sigan enterando de los proyectos municipales a través de programas de televisión o por notas en los diversos medios de comunicación y este es el caso, por lo que piden realizar esa consulta.

Otal Lobo señaló que el nuevo prototipo a base de una camioneta tiene un costo inicial de “250 mil pesos, más el costo de modificación, sumado a los costos propios para sacar placas, dan un aproximado de 18 millones de pesos para las 55 unidades que aparentemente está proyectado por el Gobierno de Guadalajara”, recursos que se podrían aplicar en otras necesidades de los ciudadanos.

“A través de esta encuesta escucharíamos la voz de los ciudadanos y si se determina que prevalezcan que se les generen condiciones y este dinero que podría invertirse en esta compra de vehículos y modificaciones, mejor que se invierta en la modificación de los actuales carros, no podemos permitir que se termine nuestra historia por una decisión” como esta y en caso de que no se acepte la propuesta, presentarán una iniciativa para que se pueda realizar la encuesta.

Sobre todo porque algunos de los actuales calandrieros no conocen a fondo el proyecto y muchos de ellos no tienen ni licencia ni saben conducir autos, por lo que les preocupa su futuro ya que los nuevos modelos son máquinas a motor”.

Indicaron que las calandrias son un aspecto cultural de la ciudad por lo que no se puede satanizar nada y “no todo lo viejo se desecha por malo y no toda innovación es un acierto, por eso debemos reflexionar sobre la calandrias, no se trata de desaparecer por desaparecer, si hablamos de un nuevo modelo motorizado, hablamos de una unidad totalmente diferente que no debe llevar el nombre de calandria, la tradición se preserva porque se vive”.

Señaló que si se desparecen las calandrias y la actividad de calandriero se desaparece una parte emblemática de la ciudad y en caso de dejarlas como están en este momento se requiere de un programa especial de capacitación, rediseño de los carros, considerar horarios para evitar jornadas extremas a los caballos y sobre todo evitar los recorridos en los momentos de calor extremo.