/ lunes 9 de diciembre de 2019

Piden familiares de Juan José Arreola que Elena y Tita se disculpen públicamente

La petición se hace luego de una entrevista de la escritora Elena Poniatowska donde ella por primera ocasión tocó la historia detrás del nacimiento de su primer hijo, Emmanuel Mane Poniatowski, en 1955

Cartas en mano, que evidencian una relación más que amorosa, Orso Arreola, hijo de Juan José Arreola, asegura a EL OCCIDENTAL que lo que busca es “una disculpa” pública de las escritoras Elena Poniatowska y Tita Valencia, aunque reconoce que “sobre todo en el caso de Elena, es muy dramático, porque ya el libro está publicado, es más difícil y esperaría otros procedimientos”.

La familia está impactada con esto, reconoce, la reacción es de un hijo y de los nietos, de toda una familia de quien es el orgullo de todo Ciudad Guzmán y que ya falleció, por lo que difícilmente puede defenderse.

Todo es a partir de una entrevista previa a la presentación que hizo la escritora Elena Poniatowska de su más reciente novela denominada El Amante Polaco, en el género de novela, y donde ella por primera ocasión tocó la historia detrás del nacimiento de su primer hijo Emmanuel Mane Poniatowski, en 1955.

Habló sobre el maestro Juan José Arreola, como lo visitaba una vez a la semana en su departamento, su admiración por él y que fue a consecuencia de un ataque sexual que ella quedó embarazada, como además de que dio a luz en Italia y trataron de convencerla de que lo diera en adopción, pero no lo hizo.

Tita Valencia, animada por esta situación, confesó que el libro Minotauromaquia editado en 1976 y donde habla de una relación tormentosa, con violencia sobre todo verbal, que la llevó a estar en un hospital y muy probablemente alcanzó a otras: “Eran jóvenes igual que yo, aspirantes a escritoras”; es referente al maestro Juan José Arreola.

LA RESPUESTA DE LA FAMILIA ARREOLA

La respuesta no se hizo esperar. La familia Arreola -así firmó- presentó no solo una carta, también la acompañó de copias de las cartas enviadas por Arreola -en su momento-, aquí el texto íntegro:

A los lectores y seguidores de Juan José Arreola A nuestros amigos y familia.

Con tristeza y molestia hemos leído las recientes declaraciones de dos conocidas autoras que, efectivamente, sostuvieron relaciones sentimentales con nuestro querido padre y abuelo.

Por respeto a ellas y a él —ausente para defenderse—, habíamos decidido mantenernos en silencio. Sin embargo, la verdad de los hechos de aquellos años se ha transformado hoy en una injusta narrativa de falsedades que no podemos soslayar.

En abono a la verdad, sin enconos personales y entendiendo la discusión actual en torno a los derechos de la mujer, adjuntamos un grupo de cartas y mensajes (sin edición alguna) de dichas autoras cuyo contenido hace evidente una versión histórica distinta a la difundida, y que conocimos directamente.

En ambos casos — no entendemos el porqué— el tiempo parece haber afectado a la memoria (nos rehusamos a creer que se trate de vender libros). De cualquier manera, es una lástima que el querido Juan José no esté aquí para desahogar su derecho de audiencia.

Sabemos quien fue nuestro padre y abuelo. Acompañándolo en la vida conocimos muy de cerca de lo que era y no capaz.

Su personalidad bondadosa siempre lo mantuvo lejos de cualquier forma de violencia. Lo suyo fue, desde luego, la discusión apasionada.

Finalmente y como se recordó el año pasado durante su centenario, la generosidad que Juan José Arreola ofreció a discípulos y amistades —hombres y mujeres— fue enorme.

Así lo manifestaron incontables de sus contemporáneos. Por ello protegemos su memoria con esta Fe de Erratas, con la cual esperamos abandonar toda discusión ulterior. Por su atención, gracias.

LAS PRUEBAS

Orso Arreola explica a EL OCCIDENTAL que las cartas las obtuvo del acervo que conserva de su padre, eran documentos que guardaba con mucho celo y hoy forman parte de su museo.

Son pruebas contundentes. La carta del 23 de febrero de 1955, escrita desde Europa durante su embarazo (que consta de cinco páginas).

“Los sentimientos en general no se saben volver a encontrar y a lo mejor los dos seremos totalmente nuevos el uno frente al otro sin encontrar nada, sin recobrar el hilo perdido. ¡Tú, un nuevo Juan José, y yo también cambiada! ¡Y te imaginas la angustia y la miseria! Mejor así. No es que quiera yo tener el papel más noble, pero veo lo más práctico. Yo de ti nunca hablaré una palabra con nadie, ¡ni después del bebé!”.

Y un mensaje enviado después del nacimiento, en 1956, que a la letra dice: “tápame Juan Josesito! (la amapola es parte de nuestro niño)”.

La segunda es un carta de Tita Valencia de tres páginas, fechada el 22 de marzo de 1966. “Sabes, me doy cuenta de que no hay correspondencia posible entre nosotros, que mientras tú te la pasas tan mal, angustiado, con mil problemas reales, inmediatos, graves, yo te escribo idioteces de pájaros y música”.

Puedes leer:

DEBEN DISCULPARSE PÚBLICAMENTE

Orso Arreola avala la autenticidad de los documentos, asegura que la carta de la familia es muy clara y lamenta las aseveraciones de ambas.

¿Qué esperas de ambas?, se le pregunta, y sin dudarlo responde “una disculpa pública, aunque es difícil porque en el caso de Elena Poniatowska ya publicó libro y ya está en circulación, pero es un libro lamentable”.

Se le insistió ¿lo que pedirías es una disculpa pública de ambas? y a lo que respondió “sí, de parte de las autoras, pero sobre todo en el caso de Elena es muy dramático porque ya el libro está publicado, me refiero al hecho de que es más difícil y yo pensaría en otros procedimientos”.

Cartas en mano, que evidencian una relación más que amorosa, Orso Arreola, hijo de Juan José Arreola, asegura a EL OCCIDENTAL que lo que busca es “una disculpa” pública de las escritoras Elena Poniatowska y Tita Valencia, aunque reconoce que “sobre todo en el caso de Elena, es muy dramático, porque ya el libro está publicado, es más difícil y esperaría otros procedimientos”.

La familia está impactada con esto, reconoce, la reacción es de un hijo y de los nietos, de toda una familia de quien es el orgullo de todo Ciudad Guzmán y que ya falleció, por lo que difícilmente puede defenderse.

Todo es a partir de una entrevista previa a la presentación que hizo la escritora Elena Poniatowska de su más reciente novela denominada El Amante Polaco, en el género de novela, y donde ella por primera ocasión tocó la historia detrás del nacimiento de su primer hijo Emmanuel Mane Poniatowski, en 1955.

Habló sobre el maestro Juan José Arreola, como lo visitaba una vez a la semana en su departamento, su admiración por él y que fue a consecuencia de un ataque sexual que ella quedó embarazada, como además de que dio a luz en Italia y trataron de convencerla de que lo diera en adopción, pero no lo hizo.

Tita Valencia, animada por esta situación, confesó que el libro Minotauromaquia editado en 1976 y donde habla de una relación tormentosa, con violencia sobre todo verbal, que la llevó a estar en un hospital y muy probablemente alcanzó a otras: “Eran jóvenes igual que yo, aspirantes a escritoras”; es referente al maestro Juan José Arreola.

LA RESPUESTA DE LA FAMILIA ARREOLA

La respuesta no se hizo esperar. La familia Arreola -así firmó- presentó no solo una carta, también la acompañó de copias de las cartas enviadas por Arreola -en su momento-, aquí el texto íntegro:

A los lectores y seguidores de Juan José Arreola A nuestros amigos y familia.

Con tristeza y molestia hemos leído las recientes declaraciones de dos conocidas autoras que, efectivamente, sostuvieron relaciones sentimentales con nuestro querido padre y abuelo.

Por respeto a ellas y a él —ausente para defenderse—, habíamos decidido mantenernos en silencio. Sin embargo, la verdad de los hechos de aquellos años se ha transformado hoy en una injusta narrativa de falsedades que no podemos soslayar.

En abono a la verdad, sin enconos personales y entendiendo la discusión actual en torno a los derechos de la mujer, adjuntamos un grupo de cartas y mensajes (sin edición alguna) de dichas autoras cuyo contenido hace evidente una versión histórica distinta a la difundida, y que conocimos directamente.

En ambos casos — no entendemos el porqué— el tiempo parece haber afectado a la memoria (nos rehusamos a creer que se trate de vender libros). De cualquier manera, es una lástima que el querido Juan José no esté aquí para desahogar su derecho de audiencia.

Sabemos quien fue nuestro padre y abuelo. Acompañándolo en la vida conocimos muy de cerca de lo que era y no capaz.

Su personalidad bondadosa siempre lo mantuvo lejos de cualquier forma de violencia. Lo suyo fue, desde luego, la discusión apasionada.

Finalmente y como se recordó el año pasado durante su centenario, la generosidad que Juan José Arreola ofreció a discípulos y amistades —hombres y mujeres— fue enorme.

Así lo manifestaron incontables de sus contemporáneos. Por ello protegemos su memoria con esta Fe de Erratas, con la cual esperamos abandonar toda discusión ulterior. Por su atención, gracias.

LAS PRUEBAS

Orso Arreola explica a EL OCCIDENTAL que las cartas las obtuvo del acervo que conserva de su padre, eran documentos que guardaba con mucho celo y hoy forman parte de su museo.

Son pruebas contundentes. La carta del 23 de febrero de 1955, escrita desde Europa durante su embarazo (que consta de cinco páginas).

“Los sentimientos en general no se saben volver a encontrar y a lo mejor los dos seremos totalmente nuevos el uno frente al otro sin encontrar nada, sin recobrar el hilo perdido. ¡Tú, un nuevo Juan José, y yo también cambiada! ¡Y te imaginas la angustia y la miseria! Mejor así. No es que quiera yo tener el papel más noble, pero veo lo más práctico. Yo de ti nunca hablaré una palabra con nadie, ¡ni después del bebé!”.

Y un mensaje enviado después del nacimiento, en 1956, que a la letra dice: “tápame Juan Josesito! (la amapola es parte de nuestro niño)”.

La segunda es un carta de Tita Valencia de tres páginas, fechada el 22 de marzo de 1966. “Sabes, me doy cuenta de que no hay correspondencia posible entre nosotros, que mientras tú te la pasas tan mal, angustiado, con mil problemas reales, inmediatos, graves, yo te escribo idioteces de pájaros y música”.

Puedes leer:

DEBEN DISCULPARSE PÚBLICAMENTE

Orso Arreola avala la autenticidad de los documentos, asegura que la carta de la familia es muy clara y lamenta las aseveraciones de ambas.

¿Qué esperas de ambas?, se le pregunta, y sin dudarlo responde “una disculpa pública, aunque es difícil porque en el caso de Elena Poniatowska ya publicó libro y ya está en circulación, pero es un libro lamentable”.

Se le insistió ¿lo que pedirías es una disculpa pública de ambas? y a lo que respondió “sí, de parte de las autoras, pero sobre todo en el caso de Elena es muy dramático porque ya el libro está publicado, me refiero al hecho de que es más difícil y yo pensaría en otros procedimientos”.

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