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¡Garra y mucho corazón!

  • El Occidental
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KAZÁN.- El 7-0 quedará en el olvido con actuaciones de garra y mucho corazón como las vividas ante la campeona de Europa, Portugal, a quien en el ocaso del partido, México le arrebató la victoria y terminó por sumar el empate (2-2) en su presentación en la Copa Confederaciones.

Los fantasmas no terminaron por dominar al Tricolor, sudaron y rescataron la última pelota para conseguir un empate con sabor a victoria frente a Cristiano Ronaldo y compañía, pues Héctor Moreno anotó de manera agonizante, como en muchas ocasiones le toca recibir a la Selección.

Así, el Tricolor tuvo una grata presentación en tierras rusas, sumó y solamente le restará enfrentar a mitad de semana a Nueva Zelanda y luego a Rusia para seguir con el sueño de Confederaciones, por lo que la tragedia chilena ya es mero accidente anecdótico. Hoy hubo garra mexicana frente a la campeona europea.

EL JUEGO

Un poco flojo y en busca del mejor reconocimiento de uno y otro. México y Portugal tardaron en encender motores, en acomodarse a la cancha y de esperar  a ver quién aventaba el anzuelo.

Así que valiente, el equipo mexicano se animó a abrir las bandas, a crear espacios y a tener aproximaciones por medio de Guardado y Chícharo, en la espera de atinar.

Astuto e inteligente, Portugal aguardó el momento justo para empezar a jugar. Cercanos a los veinte minutos tomó la pelota y no se la prestó a los de Osorio, balón que perdían inmediatamente lo recuperaban por medio de William y Joao Moutinho.

Y fue aquí donde apareció la magia de Cristiano, quien era el mismo a la hora de picar por derecha que por izquierda, fuerte y rápido sembraba pánico en la zaga mexicana, pero gracias a las nuevas implementaciones de FIFA hacia el arbitraje mundial, a Portugal le invalidaban un gol por fuera de lugar perpetrado por Pepe.

Ambicioso, el equipo lusitano se afianzó en el terreno de juego, pisaba tres-cuartos de la cancha, y ahora era Moutinho, quien probaba a Ochoa, pero éste resolvió con un buen achique. El espíritu mexicano se apagaba, vivía agobiado.

Enseguida, Pepe probó su diestra, Salcedo desvió con la testa y nuevamente Ochoa salvaba con manotazo que iba a corner, pero esa fue la última que logró tapar, ya que Cristiano recibió pase largo, se abrió espacio por izquierda, desparramó a Reyes y Salcedo para filtrar a Quaresma, quien con toda la calma del mundo, engañó a Memo para abrir el marcador en la Arena Kazán.

El gol causó una punzada en México. Regresó al partido y a presionar por las bandas. Fue el sector derecho el más explotado de cara a la recta final del primer tiempo. Vela se abrió espacio, sirvió centro  y CH14 remató con la testa a las manos de Rui Patricio. El Tricolor ya despertaba, aunque con muchas dudas a sector defensivo, ya que con facilidad entraba el equipo luso.

No obstante, la confianza regresó por completo gracias a un pase largo que Vela recepcionó, acomodó el cuerpo y volvió a reecentrar, justo a donde estaba Javier Hernández, quien con palomita incluida y sin marca alguna, mandó a guardar su gol 48 con la playera tricolor.

Con tanta euforia en su cuerpo, Hernández no logró controlarla, ya que en jugada siguiente y similar, Raúl Jiménez le mandó pelota rasa para que engrandeciera su nombre, pero CH14  la mandó a volar.

COMPLEMENTO

El duelo ya no fue el mismo, ambas selecciones bajaron las revoluciones, aunque México fue el que hizo más por el gol hasta el minuto 75.

La media cancha cerró bien los espacios. Herrera, Jona y Guardado presionaron a las salidas de los lusitanos, quienes no tenían balones hacia Cristiano Ronaldo, al astro del Real Madrid ya era nulificado.  El Tricolor ahora hacía partido en su parte baja, sin estar tan atrás sabían controlar al equipo portugués.

Tiempo de cambios. Vela, Salcedo y Raúl dejaban su lugar para las entradas de Gío, Néstor y Oribe, a quienes les costaba entrar al ritmo del partido, por lo que Portugal aprovechó eso y cerró de manera magistral la parte complementaria.

Los últimos quince minutos fueron emocionantes. Portugal ahora sí marcó la pauta, ya que también ingresó nuevos hombres que inmediatamente dieron partido como en el caso de André Silva y Gelson Martins.

México ahora ya sufría. André Silva sacaba un potente cabezazo y Guillermo Ochoa, con manotazo, salvaba al Tricolor. Los lusos estaban enchufados, iban por el gol y la victoria. Así que Cedric aprovechó un envío de Ronaldo, el defensor disparó a gol y Herrera desvió, la pelota fue a ruta de gol.

Nuevamente los fantasmas llegaban a México, que en minutos se veían sobre las cuerdas y más cuando la frustración se reflejaba en otra pelota que dejaba escapar Javier Hernández al alargar una pelota de Gío frente al portero Patricio.

Emoción al rojo vivo en pleno ocaso. Tiro de esquina al minuto 90 y Jona tomó el balón con la ilusión de poner el servicio del empate.

Todos al área del rival, los altos por delante. Y así fue. El volante del Villarreal cobró exacto al manchón penal, Héctor Moreno saltó varios metros, con la cabeza y ayuda de la mano de Jose Fonte, guardó la paridad al minuto 91.

El de la Roma decretó el empate, igualada con sabor a victoria en el último segundo del partido. Empate de garra y corazón en lo que fue una grata presentación de México en la Copa Confederación, buen augurio tricolor, siguiente destino: Sochi frente a Nueva Zelanda.