"Es toda una fortaleza", dice el arqueólogo Raúl Barrera sobre el hallazgo en Monte de Piedad

El INAH presenta vestigios hallados debajo del Monte de Piedad que son de la fortaleza de Hernán Cortés

Gerardo León | El Sol de México

  · martes 14 de julio de 2020

Debajo del antiguo edificio del Monte de Piedad, investigadores del INAH descubrieron lajas de basalto correspondientes a lo que podría ser un espacio descubierto de las Casas Viejas de Axayácatl donde murió el tlatoani Moctezuma Xocoyotzin. Además hallaron el cuarto de una casa que ordenó construir Hernán Cortés que fuera después sede del primer cabildo de la Nueva España y del Marquesado de Oaxaca.

Esto es el resultado de un proceso de investigación de las últimas dos décadas en las que aprovechando obras de rehabilitación en la casa matriz del Monte de Piedad, los expertos han hallado retazos de la antigua residencia del padre de Moctezuma II, cuyos descubrimientos más recientes se registraron durante las intervenciones arqueológicas encabezadas por Raúl Barrera Rodríguez y José María García Guerrero, responsable y colaborador, del Programa de Arqueología Urbana (PAU), respectivamente.

"Este hallazgo representa un avance importante en las investigaciones, no habíamos tenido la oportunidad de tener acceso a más información sobre el sitio y nuestra intervención se debe a la rehabilitación de los cimientos en la mitad norte del inmueble histórico del Monte de Piedad que tenemos que supervisar.

"Ahí se hicieron 12 pozos de sondeo de 2 metros por lado y 1.50 de profundidad en torno al patio principal donde se efectuaban obras para reforzar las columnas que soportan el primer nivel del edificio", explica Raúl Barrera.

El experto dice que mientras realizaban la excavación, fueron apareciendo pisos de laja de basalto en lo que parecía un patio del palacio de Axayácatl -padre de Moctezuma II, gobernante que dirigió los destinos de Tenochtitlan entre 1469 y 1481- que fue convertido en la residencia de Hernán de Cortés.

"Cortés vivió ahí hacia 1525. Al descubrir el patio nos dimos cuenta que que éste delimitaba a lo que fuera un pórtico, para después encontrar un muro de piedra en muy buen estado de conservación, por lo que decidimos realizar una excavación horizontal y encontramos un cuarto de 5 metros de largo por 4 de ancho, con techos de 3 metros de alto bien reforzado. Es toda una fortaleza hecha a partir de los materiales con los que destruyeron el palacio".

Entre los materiales de construcción se pueden encontrar restos de estuco, cerámicos y basalto. En el caso de la cerámica prehispánica y colonial, los expertos afirman que sus tipos (estilos) corresponden a los periodos históricos referidos: Azteca III: Anaranjado Monocromo, Negro sobre Anaranjado y Loza Texcoco Bruñida; además de loza vidriada y mayólica española y novohispana.

Empotrados en la fachada de la esquina interior sureste del cuarto colonial, se detectaron dos sillares prehispánicos trabajados en altorrelieve que representan una serpiente emplumada (Quetzalcóatl) y un tocado de plumas, los cuales debieron pertenecer a un panel del Palacio de Axayácatl. Así también, formando parte un fuste (columna), se registró otra escultura mexica con el grabado que simboliza el tianquiztli o mercado.

Los pisos prehispánicos fueron los mismos por los que deambularon los invasores españoles y sus aliados a su llegada a Tenochtitlan, el 8 de noviembre de 1519. Moctezuma II les permitió alojarse en las casas viejas que habían pertenecido a su padre y, al poco tiempo, las convirtieron en su cuartel.

Estando en ese palacio, diversos hechos se suscitaron; por ejemplo, adecuaron una habitación para dar misa y, ahí mismo, mantuvieron cautivos a varios gobernantes, empezando por quien fuera su anfitrión: Moctezuma Xocoyotzin; Cuitláhuac, señor de Iztapalapa; Cacamatzin, tlatoani de Texcoco, e Itzcuauhtzin, señor de Tlatelolco, entre otros.

Luego de que el 22 de mayo de 1520, por orden de Pedro de Alvarado, se suscitó la matanza de la fiesta de Tóxcatl, en el Templo Mayor, los españoles se replegaron y regresaron al Palacio de Axayácatl. Ese hecho desató el enojo de los mexicas y, hacia finales de junio de ese año, sitiaron a los invasores en ese inmueble. Hernán Cortés quiso contener la furia a través de Moctezuma, quien desde la azotea intentó aplacarlos, pero los esfuerzos fueron en vano, pues su hermano Cuitláhuac era el nuevo gobernante.

La noche del 30 de junio de 1520, los españoles huyeron a Tlaxcala por la calzada de Tlacopan (hoy Tacuba), dejando atrás de las Casas Viejas de Axayácatl.

"La investigación continúa, nos hace falta saber y conocer más de la antigua Tenochtitlán, tenemos mucho por descubrir. Se requiere mucho apoyo para poder seguir conservando y protegiendo nuestras raíces", dice Barrera quien a su vez afirma que aún falta tiempo para que estos hallazgos puedan ser visitados por el público .

Con respecto a los recortes a los presupuestos de investigación por parte del gobierno, el arqueólogo dice, "todo esto afecta, sin embargo, nosotros que pertenecemos al área de rescate y salvamento de inmuebles tenemos apoyo de los propietarios de los mismos inmuebles y terceros, lo que nos permite continuar con nuestro trabajo", dijo Barrera quien es también investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH.



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