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Entre La Frontera y Costanzo, la historia del Chocolate en San Luis

  • Redacción El Sol de México
  • en Cultura

¿Quién no ha probado alguna vez estos productos tradicionales que forman parte de la historia potosina? Vivir o visitar San Luis Potosí te obliga a consumir alguna de estas dos marcas, las cuales cuentas con múltiples delicias que hasta el día de hoy le han dado reconocimiento a nuestro estado en todo el país, principalmente por su sabor y tradición, la cual todos los potosinos esperemos que continúe muchos años más endulzando nuestro paladar.

Fundada en el municipio de Cedral hace 127 años, chocolates La Frontera se coloca hoy como líder y pionero de este producto en el estado de San Luis Potosí, que surgió con la necesidad satisfacer la demanda con el tradicional atole de chocolate.

De 10 años a la fecha, comenzó a incursionar en el chocolate fino con la marca “Gran Final” en sus diversas presentaciones, como relleno de cajeta, de tamarindo, de leche, nueces encarameladas, pasas cubiertas de chocolate, nueces cubiertas de chocolates, trufas, entre otros. Productos que has sido buscados por su calidad y diversas presentaciones, lo que ha hecho que la marca se consolide en el mercado local y regional.

El propietario de chocolates La Frontera, Luis Gómez cuenta que desde 1890, la empresa tuvo sus inicios en el municipio de Cedral, donde comenzó la comercialización del atole de chocolate en la zona y era degustado por todos los potosinos que buscaban consumirlo por su sabor, logrando así su popularidad en la entidad potosina mediante la promoción de boca en boca de los consumidores. También por la publicidad que realizan los abarroteros que consumen este producto y se lo llevan a comercializar a ciudades y estados vecinos como Zacatecas, Monterrey, León, Guanajuato, por mencionar a algunas familiarizadas con el producto de chocolate de mesa.

Confiesa que aun cuando tienen muy poco incursionando en el mercado de chocolates de bocadillos, en poco tiempo han alcanzado popularidad entre los consumidores que ya buscan el producto en las diferentes sucursales de la ciudad.

“El chocolate La Frontera fue traído a la ciudad de San Luis Potosí y la empresa fabricadora de este producto se ubicó en la calle de Pascual M. Hernández 533, en el barrio de San Miguelito y en esta casa habitación se adaptó para comenzar a fabricar la tableta chocolatera”.

 

Somos una empresa 100 por ciento potosina, la cual en sus inicios comenzó con 200 trabajadores y hasta la fecha se mantienen la misma plantilla laboral a quienes se motivan constantemente.
Al preguntársele por los motivos para cambiar a la empresa de sede, Luis Gómez comentó que este cambio se debió a la falta de espacio, ya que la demanda del producto es cada vez mayor, por lo que se decidió buscar un lugar más amplio, por lo que la sede se encuentra en los límites de la ciudad.

En cuanto al cacao con el que producimos nuestros productos, lo traemos de Chiapas y Tabasco, lo procesamos en la fábrica para conseguir el chocolate que posteriormente vendemos en barra para atoles, moles o lo que las personas quieran utilizarlo.

“Con la fabricación de chocolate fino cada vez tenemos más demanda en la región, los consumidores que lo prueban están satisfechos con nuestro producto, el cual cumple con la exigencia de los consumidores locales y nacionales”.

Sobre si exportarán su producto dijo “No descartamos comenzar a hacerlo de manera futura y en unos años podamos llevar este producto a otras partes del mundo, el cual es fabricado con todos los estándares de calidad que se exigen en su elaboración”.

En el año 2010 fuimos reconocidos por el entonces presidente de la República Mexicana, Felipe Calderón Hinojosa, quien nos otorgó un premio por ser una empresa altamente competitiva y que se preocupa por el crecimiento económico del país y de la estabilidad económica de nuestros trabajadores.

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Este reconocimiento nos impulsó a nosotros como trabajadores el continuar avanzando de manera positiva y el de motivarnos a mantenernos en el mercado, ya que existe competencia, pero podemos subsistir por la calidad de nuestros productos.

“Tratamos siempre de hacer nuestros productos con el amor y la paciencia que se necesita, ya que estos son parte fundamental para que un producto se vuelva fuerte en el mercado”.

El chocolate chino hasta ahora no tiene tanta presencia en el mercado local, regional o nacional, por lo que el chocolate que se fabrica en el país continúa comercializándose sin ningún inconveniente. “Esperemos que esto continué de la misma forma y que el chocolate que es fabricado en el país no sea perjudicado por las empresas extranjeras que vienen en busca de oportunidades en la entidad”.

La Fiesta Nacional del Chocolate es un proyecto muy interesante, porque con esto las autoridades municipales tratan de impulsar cada vez más a los comerciantes locales y que mejor que darnos a conocer en un evento de esta categoría.

Además de que se le dé a la oportunidad a los empresarios potosinos de exponer sus productos y los avances que cada vez tienen en sus negocios, lo cual es muy favorable para todos en la ciudad.

También quiero agradecer al periódico El Sol de San Luis que siempre se toma la molestia de conocer a los empresarios locales y los productos que elaboran en sus negocios, los cuales cumplen con las exigencias de los potosinos.

CHOCOLATES COSTANZO OTRO PRODUCTO POTOSINO

Chocolates Costanzo es una empresa que surge con la necesidad de satisfacer las necesidades culinarias de los potosinos, abrió su primera empresa en el año de 1930. Su fundador José Costanzo Navazzotti de origen italiano, quién llegó a San Luis Potosí a finales de la década de los 20 y debido a sus amplios conocimientos en la elaboración de caramelos, empieza colaborando en la fábrica de dulces La Victoria.

Posteriormente, inicia su propia microempresa ubicada en su domicilio, en la calle de Guerrero, a la altura del pasaje Lozada. A un costado del Cine Azteca frente a la Plaza de Armas, instala la primera de sus dulcerías en uno de los anexos de esta sala cinematográfica.

En 1935 con una inversión aproximada de 20 mil pesos actuales, adquiere una finca en la calle de Galeana con el número 435, en donde continúa trabajando pero ya con cuatro empleados, actualmente la empresa chocolatera continua en la misma zona.

Inició con un molino manual y un quemador. Para el año de 1946 la empresa contaba ya con 20 empleados, 8 estampadoras manuales y un proceso de conservación de productos llevado a cabo en refrigeradores de lámina enfriados por hielo.

Al fallecer el señor don José Costanzo Navazzotti, el 29 de noviembre de 1966, su viuda, la señora María de los Ángeles Palafox y su hijo Luis Costanzo Palafox, se hacen cargo de la empresa promoviendo su crecimiento, adquiriendo poco a poco cuatro terrenos vecinos, al mismo tiempo motivando a sus propios empleados a iniciar su propio negocio en la venta de productos Costanzo después de su jornada de trabajo.

Foto: Notimex

Foto: Notimex

Al deceso de la señora María de los Ángeles Palafox, en agosto de 1993, Luis Costanzo queda completamente a cargo de la empresa y cinco años más tarde, en 1998, se asocia con destacados empresarios potosinos, relación que evoluciona positivamente.

Como dato curioso de la empresa Costanzo es que la esposa del expresidente de la República Mexicana, Felipe Calderón Hinojosa, Margarita Zavala de Hinojosa durante el sexenio acudía constantemente a la ciudad de San Luis Potosí en busca de surtirse de estos chocolates.

Hasta ahora, la empresa tampoco se ha internacionalizado y solo continúa como marca local y estatal, además de surtir a algunas entidades del país el tradicional chocolate de bocadillo.

El éxito de la empresa se debe ante todo al trabajo, tesón y férrea voluntad de su fundador don José Costanzo, así como a la alta calidad de materias primas y a sus productos 100 por ciento naturales, elaborados siguiendo fielmente las recetas originales que nos legó el señor Costanzo.

Actualmente la empresa ocupa una superficie de mil 977 metros cuadrados, cuenta con más de 100 empleados, algunos con más de 35 años de antigüedad, maquinaria con tecnología italiana y alemana que fábrica más de 150 productos, entre los que se encuentran el conocido tornillo, duquesa, princesa, nuez encaramelada, enjambre de nuez, púrpura y oro, canastilla de cajeta y rompope, las jaleas, caramelos macizos y rellenos.

A más de 80 años endulzando el paladar de cuantos saborean los Chocolates y Dulces Costanzo, su calidad y lema se mantienen igual que antaño.