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Retomar el pensamiento de John Maynard Keynes

  • Editorial

Antonio Ochoa García De Quevedo*

Segunda y última parte

En 1883 muere el filósofo alemán Carlos Marx, autor de los tres libros de “El capital”, quien criticó con algunos aciertos el factor de la plusvalía pero no fue capaz de crear algo mejor que dicho sistema. Culmina las obras de Hegel la dialéctica y de Federico Engels. Su errática previsión plasmada en el materialismo histórico argumentando que después del esclavismo, el feudalismo, el mercantilismo y el capitalismo; el socialismo y el comunismo serían el destino final, y considero fatal de la humanidad. Esa falsa tesis puesta en entredicho por él mismo cuando escribió “El 18 Brumario de Luis Napoleón Bonaparte”, aunada a una de las peores barbaridades que alguna vez hayan sido dichas: que “la religión es el opio de los pueblos”, con la que niega de lo que estoy absolutamente convencido: sólo con la guía del único y verdadero Dios, para mí un Ser Supremo de amor, bondad, comprensión y misericordia nunca vengativo, se podrá construir en el futuro un nuevo orden internacional: más justo y más libre que nos acerque por medio de la consideración y el respeto al prójimo, lo que el brillante escritor, poeta y ensayista Octavio Paz llamó con todo acierto: “El Reconocimiento de la Otredad”. Al aceptar las contribuciones de la doctrina social cristiana de la Iglesia Católica Romana, iniciada por el papa León XIII en 1891 al promulgar la Carta encíclica: “Rerum Novarum”, seguida en 1931 por la “Cuadragesimus Annus” de Pío XI; iniciado en 1962, el concilio vaticano segundo por San Juan XXIII, portador de la nueva doctrina social cristiana de la Iglesia Católica y concluido en 1965 por el papa Paulo VI, puesta en entredicho su bien intencionada aunque desacertada en algunas de sus líneas la Carta encíclica “Populorum Progressio”, de 1967, en la que avala la lucha revolucionaria como recurso extremo para la liberación y el encuentro de la justicia social el más humanista y noble de sus ideales.

Quedando truncado por el estado soviético y su régimen policial y totalitario, deformados dichos auténticos anhelos por los crímenes de José Stalin. Ese fracaso político nos remite a las más genuinas y sinceras tradiciones revolucionarias de la historia: la igualdad, la libertad y la fraternidad.

En un mundo actualmente convulso e inestable, tengo la certeza que la justicia sólo se puede construir por el camino de la democracia social y la vigencia de la libertad con responsabilidad.

“The New Deal Estate”, del Presidente de los Estados Unidos de América de 1933 a 1945, Franklin Delano Roosevelt, considerado el “Estadista del siglo XX”, quien creó de 20 a 30 millones de fuentes de empleo exento de corrupción, inspirado ese exitoso proyecto en las contribuciones científicas con las que el inglés John Maynard Keynes, quien nació en la ciudad de Londres en 1883, el más grande economista de todos los tiempos, enriqueció el pensamiento universal y que fue el principal ensayo social del siglo XX. Explicadas y detalladas en su obra magistral de 1936 “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero” establecen: Que el Gobierno apoye o sustituya a las empresas privadas cuando se encuentren en una situación de crisis o apremio financiero. Incrementar el gasto público para alcanzar el “pleno empleo” a costa de niveles moderados de déficit fiscal e inflación.

Aumentar la demanda de bienes y servicios para alentar el consumo por medio de la emisión e introducción al mercado de cantidades razonables de dinero circulante. Mantener tasas bajas de interés que hagan accesible la contratación de empréstitos a los negocios y particulares. Dinamizar una adecuada regularización a la actividad económica interna, a la bursátil, de cartera o especulativa y al comercio internacional. Implementar las reformas estructurales en los periodos de crecimiento y prosperidad.

Este economista y científico social cuyas propuestas están vigentes, The City, la Tasa Libor, la libra esterlina, la Universidad de Cambridge, la “London School of Economics”, recintos académicos de excelencia, explican por qué Inglaterra ha sido, desde 1776 a la fecha 2017, el “Centro Doctrinario del Capitalismo Mundial”.

 

* Catedrático e investigador universitario de la UNIVA