imagotipo

Homenaje a gobernador Guillermo Cosío Vidaurri

Eduardo Sadot-Morales Figueroa

Un pueblo que no reconoce a los actores de su cotidianeidad no tiene memoria, y un pueblo sin memoria no tiene historia, y una sociedad sin historia es una sociedad sin trascendencia; nómada que da tumbos en el tiempo, sin arraigo, sin identidad ni orgullo.

Esta semana la Benemérita Sociedad de Geografía, con más de 153 años de creada, rindió homenaje a uno de los gobernadores de Jalisco que esta semana también cumplió ochenta y ocho años de vida: Don Guillermo, como todos le dicen. Así recibió un merecido homenaje, encabezado por el gobernador Aristóteles Sandoval. Cosío es un ejemplo de esfuerzo y trabajo, un hombre de su partido, donde llegó a ocupar el cargo de secretario general, por allá por los años ochentas.

De niño vivió en el famoso barrio de la Capilla de Jesús; hoy, con el crecimiento de la ciudad ha quedado casi en el centro de la urbe, cuando en Guadalajara todos se conocían y la clase intelectual, que en los años treintas y cuarentas se componía de los estudiantes de la Universidad y de la Normal de Jalisco. Don Guillermo pertenece a la generación de jóvenes inquietos y llamados a ser protagonistas de la Historia. En la primaria estuvo en el grupo en donde daba clase la maestra María Figueroa Yáñez, alumna de la maestra Irene Robledo, hoy en la rotonda de las mujeres ilustres de la Normal; con la maestra Mary, de quien también fue alumno Carlos Ramírez Ladewig. Ahí, desde la primaria, se percibían sus inquietudes políticas y su vocación de servicio. Guillermo, decía la maestra Mary, dedicado y muy observador, analítico; estaba llamado a ser una gran jalisciense y a hacer mucho por Jalisco; la política es así, se pueden tener las cualidades, todos los elementos para actuar, pero a veces la vida es veleidosa y la política más; el destino y el capricho de un presidente que prefirió atropellar la soberanía de los estados ordenó que renunciara al cargo de Gobernador; eran otros tiempos y Don Guillermo, un hombre de aquellos viejos priistas, disciplinado y leal, aceptó renunciar; de no hacerlo, le habría creado conflictos al Estado y al país; el motivo: la explosión de abril, con el colapso del drenaje de aquel mes triste, cuando dejó casa Jalisco, y después, también injustamente, los demonios se fueron contra el entonces presidente municipal de Guadalajara, Enrique Dau Flores, que luego de aclarar su inocencia recobró su libertad y prestigio, pero nunca el tiempo históricamente perdido para Jalisco.

 

El gobernador Cosío logró el primer

sistema de tren subterráneo

en la ciudad de Guadalajara

 

El gobernador Cosío logró el primer sistema de tren subterráneo en la ciudad de Guadalajara; un hombre que con menos hacia más, y que tuvo la visión de lo que Jalisco debía ser en el futuro. Guillermo Cosío es de ese tipo de jaliscienses y políticos a los que no les ha hecho justicia la historia; su trabajo en la hoy Ciudad de México, en Jalisco, y en el PRI, es un ejemplo que pocos de la nuevas generaciones conocen; es de los viejos políticos que privilegiaron a las nuevas generaciones, pero nunca las dejaron sin freno, sino que fueron tutores y críticos permanentes que ejercían su autoridad moral, respetuosa, diplomática, discreta, pero enérgicamente en los jóvenes que impulsó; siempre responsable de la trascendencia de sus actos. Sin duda un mexicano y jalisciense ejemplar del que habrá de hablar en su favor, aún mucho, la historia.

sadot16@hotmail.com