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Graves hechos

  • Editorial

Por Francisco Guzmán Villela

Suma gravedad tienen las omisiones y acciones de dos presidentes municipales uno de Guadalajara de nombre Enrique Alfaro y otro de Zapopan, llamado Pablo Lemus.

Comenzaré por el segundo en virtud de que las acciones de ambos son deplorables porque faltan a su deber de actuar a favor del pueblo, están causando más víctimas sus hechos.

Se trata de que el señor Lemus, después de estar al frente de la alcaldía de Zapopan, desde más de dos años, hasta ahora dice que son necesarios cerca de 2 mil millones para poner en función las plantas de tratamiento de aguas negras de varias municipalidades de la ex villa maicera, en donde habitan miles de personas, como en Tesistán, Nextipac y otros como La Primavera.

Los millares de personas que viven en esos poblados se han quejado constantemente ante el presidente municipal de la falta de función de las plantas de tratamiento de sus comunidades y como consecuencia de la contaminación y olores nauseabundos de día y de noche y nada ha hecho este personaje.

Ni siquiera le envió la problemática a la titular de la Semadet, que igual de inútil, no se ha dado cuenta de lo que acontece en el ámbito de su desempeño, pero, eso sí cobra más de 200 mil pesos al mes igual que el primero edil zapopano.

Ahora el alcalde afirma que requiere de más presupuesto específico para el funcionamiento de tales plantas de tratamiento que cada vez causan más problema y enfermedades entre la población que se comprometió a proteger y a darle solución a los diferentes problemas que se presentaran.

Hoy cuando ya se va y va a buscar reelegirse, es el momento de que los afectados, le reclamen su omisión y le nieguen el voto y además se manifiesten en la Comisión de los Derechos Humanos que igual está con los ojos cerrados ante los problemas.

En lo referente al señor Alfaro Ramírez, es diario el penar de los ciudadanos de la capital de Jalisco, que se quejan del actuar arbitrario de este alcalde que se ha dedicado a colocar estatuas y dizque obra de dudoso arte, pero, millonariamente cobradas y pagadas por el pueblo.

Empezó persiguiendo a los vendedores ambulantes, a poner y decir cuántos son los que pueden vender, pero, usando puestos que el mismo les alquila.

Le dio al traste con lo tradicional como las calandrias con caballos para preferir unos armatostes de motor que dizque van a pagar publicidad y mientras que los señores que antes vivían de operar una calandria, se mueren de hambre, por no trabajar y ahora por una huelga de hambre porque no les dan permiso para trabajar, lo cual es el colmo, pero, es más vergonzoso para mi gusto el hecho de que los regidores priístas sean una mampara y cómplices de las tropelías del alcalde, pues nada hacen, seguramente creen que engañan cuando votan en contra a sabiendas de que son minoría, pero, se esconden para no usar la ley y los recursos jurídicos que debían interponerse a cada paso y en cada caso.

Igual en este caso, tanto a los omisos del PRI como al alcalde que quiere ser gobernador, se les debe reclamar y negar el voto, porque ya basta de funcionarios que no cumplen lo ofrecido.

 

UN BREVE PARENTESIS

 

Las fotomultas ilegales siguen adelante generando millones, aunque se viole la ley, así están las cosas, y nada se hace para remediar las anomalías.

 

Periodista, analista político y ensayista.

Director del canal de you tube PRENSATV.

Ateneo de periodistas y youtubers de México.