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Ex presidentes

  • Editorial

Alejandro Ruiz Juárez

José Mujica, ex presidente de la República Oriental del Uruguay, sigue manejando su antiguo sedan VW que tenía desde antes de ser el primer mandatario de esa nación sudamericana. En la historia, es el primer presidente latinoamericano que vive austeramente y que hace gala de su modestia y medianía, quizá exagere un poco, pero es el más vivo ejemplo de lo que un gobernante puede y debe hacer, no sólo no robar al erario sino conducirse con probidad. Su ejemplo pone de relieve el caso de los ex presidentes mexicanos: gozan de generosa pensión, gastos personales y una cauda de ayudantes del Estado Mayor presidencial.

Uno de estos “ayudantes” de cierto ex presidente, es nada menos que un almirante de la Marina Armada de México, y otro ex presidente construyo en su rancho un lujoso cuartel para sus ayudantes, claro con dinero de la nación. Pero hay un ex presidente que no cobra la pensión de ciento veinte mil pesos mensuales ni necesita ayudantes: es el doctor en Economía Ernesto Zedillo Ponce de León, que con sus asesorías a empresas extranjeras gana cinco veces más que la pensión de la que disfrutan las viudas presidenciales como son la ex actriz Alejandra Montenegro, mejor conocida como “Sasha” y la señora Delia Margarita Cordero, conocida como “Paloma”.

En un país tan pobre como el nuestro resulta irritante que mientras cientos de compatriotas emigren al norte a buscar mejores condiciones de vida, una parte del presupuesto federal sea para que los “ex” vivan como auténticos reyes a costa claro del erario.

Ningún presidente de la República sale pobre después de vivir en Los Pinos, pues aún ahorrando su sueldo tendría un capital lo suficientemente extenso para vivir, pues todos los gastos de los primeros mandatarios son a cargo del erario, claro en Los Pinos, pero también existe una partida en el presupuesto que se denomina “gastos de representación”, así es que si un presidente lo invita a desayunar no paga de su bolsa sino del erario.

Es justo que alguien que trabajo muchos años en una actividad laboral goce luego de una pensión que le haga la vida más vivible, pero en este caso algunos ex presidentes ya eran ricos antes de entrar al poder y no necesitan del favor del erario, así es que nos sumamos al clamor de que se eliminen estas prebendas que ofenden al pueblo, especialmente al pueblo que vive en una pobreza extrema…

Sin embargo, hay que aclarar que la clase política mexicana es sui géneris en el mundo, proviene de un partido en el poder desde 1929, proviene de una revolución que derrocó una dictadura para implantar otra dictadura más oprobiosa (Vargas Llosa dixit), proviene del poco interés de los políticos por las clases pobres, proviene del neo-liberalismo rampante que vivimos, proviene etcétera, etcétera.

Y aquí es bueno recordar una de tantas mantas en las manifestaciones que asolaron a México en 2016: “Salario mínimo al presidente, para que vea lo que se siente”.

ruizalex@hotmail.com