Miguel Jiménez Ibáñez

  / miércoles 4 de julio de 2018

Y… qué pasa? / La misma gata

Ahora es la nebulosa guinda la que abrazará a México. El tricolor en los estertores; los demás colores como el arco iris: desaparecen luego de la tormenta. En el desierto de la democracia mexicana aparece un “oasis” que igual que en otros tiempos, resulta un espejismo para el verdadero desarrollo de México. Los políticos y sus agencias de colocación, vulgo partidos políticos, dejan en claro que hacen y deshacen; aparecen y desaparecen, de acuerdo a las circunstancias internacionales y nacionales que mueven los poderosos y que titiritean a quienes se prestan a ello.

Lo cierto es que ahora la responsabilidad de sacar del atolladero a México, desde los poderes queda en la responsabilidad de las nuevas autoridades que en breve tomarán el poder. Lamentablemente la ciudadanía, en lo general, cree que con haber sacado al PRI o a otros partidos, ya se solucionaron los problemas nacionales. No es cierto. Hace dos semanas ya lo dijo en Guadalajara la señora Clouthtier, coordinadora de la campaña de Manuel López Obrador: “No trae varita mágica”, refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador. Poco de lo prometido por el tabasqueño será realidad…al tiempo.

Queda claro que ni los políticos tradicionales apoderados del PRI, de la nómina y el poder, ni los del “nuevo PRI”, supieron trabajar para su partido, ni para México ni para los mexicanos. Hicieron lo suyo y punto. “Patearon el machero”, dicen en el rancho. Ahora presumen ser el cambio. Así lo dijeron los del PAN y los mismos priistas. Ahí está el resultado. Lástima que la ilusión de la esperanza pronto quedará evaporada. Ni la sociedad ni los nuevos darán soluciones. Podrán atenuar y ¡quién sabe!

Queda claro también que los priistas cosechan lo que sembraron. Prometieron muchas obras y servicios, gran desarrollo y bienestar, pero destruyeron el tricolor andamiaje y los ideales revolucionarios. El nepotismo y el amiguismo político los perjudicó. Hay dirigencias, pero no liderazgos. Ejemplos: sacaron a un burócrata de la electricidad para hacer activismo partidario. Sacaron a los pirruris para trabajar en campaña cuando a duras penas saben “ler” y nunca han trabajado por el PRI. El guerrerense presidente tricolor, pletórico de demagogia, dijo que el PRI ni estaba débil ni dividido. ¿Quieren más? Hubo grupos, militantes, simpatizantes y observadores que previnieron esto desde hace dos años. Casi los acusan de “disolución social”. No toman en cuenta las opiniones externas. ¿Será igual o peor el señor López?

Las cifras de las pasadas votaciones habrán de dar a conocer si el PRD, el Verde, el MC, Nueva Alianza y el PES, seguirán succionado la ubre presupuestal. Es decir, ¿permanecen en la mínima representación del 3 por ciento obligado? Los priista seguirán con oídos sordos a los señalamientos de la militancia y de la realidad política? Entonces prepárense a morir. ¡No hicieron justicia ante las denuncias y atropellos sociales y económicos en estados como Coahuila, Aguascalientes, Durango, Colima, Michoacán, Tlaxcala, Tabasco, Veracruz, Edomex, Tamaulipas, San Luis Potosí, y otros cercanos que pronto habrán de ser objeto de escándalo. Ahí están los resultados. Y no es autoflajelo. ¿Dejará el PRI de ser un partido electorero? ¿O sus cacicazgos? Hay cambio de gerente, de uniforme, de color. Será la misma gata? Y…qué pasa?

Ahora es la nebulosa guinda la que abrazará a México. El tricolor en los estertores; los demás colores como el arco iris: desaparecen luego de la tormenta. En el desierto de la democracia mexicana aparece un “oasis” que igual que en otros tiempos, resulta un espejismo para el verdadero desarrollo de México. Los políticos y sus agencias de colocación, vulgo partidos políticos, dejan en claro que hacen y deshacen; aparecen y desaparecen, de acuerdo a las circunstancias internacionales y nacionales que mueven los poderosos y que titiritean a quienes se prestan a ello.

Lo cierto es que ahora la responsabilidad de sacar del atolladero a México, desde los poderes queda en la responsabilidad de las nuevas autoridades que en breve tomarán el poder. Lamentablemente la ciudadanía, en lo general, cree que con haber sacado al PRI o a otros partidos, ya se solucionaron los problemas nacionales. No es cierto. Hace dos semanas ya lo dijo en Guadalajara la señora Clouthtier, coordinadora de la campaña de Manuel López Obrador: “No trae varita mágica”, refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador. Poco de lo prometido por el tabasqueño será realidad…al tiempo.

Queda claro que ni los políticos tradicionales apoderados del PRI, de la nómina y el poder, ni los del “nuevo PRI”, supieron trabajar para su partido, ni para México ni para los mexicanos. Hicieron lo suyo y punto. “Patearon el machero”, dicen en el rancho. Ahora presumen ser el cambio. Así lo dijeron los del PAN y los mismos priistas. Ahí está el resultado. Lástima que la ilusión de la esperanza pronto quedará evaporada. Ni la sociedad ni los nuevos darán soluciones. Podrán atenuar y ¡quién sabe!

Queda claro también que los priistas cosechan lo que sembraron. Prometieron muchas obras y servicios, gran desarrollo y bienestar, pero destruyeron el tricolor andamiaje y los ideales revolucionarios. El nepotismo y el amiguismo político los perjudicó. Hay dirigencias, pero no liderazgos. Ejemplos: sacaron a un burócrata de la electricidad para hacer activismo partidario. Sacaron a los pirruris para trabajar en campaña cuando a duras penas saben “ler” y nunca han trabajado por el PRI. El guerrerense presidente tricolor, pletórico de demagogia, dijo que el PRI ni estaba débil ni dividido. ¿Quieren más? Hubo grupos, militantes, simpatizantes y observadores que previnieron esto desde hace dos años. Casi los acusan de “disolución social”. No toman en cuenta las opiniones externas. ¿Será igual o peor el señor López?

Las cifras de las pasadas votaciones habrán de dar a conocer si el PRD, el Verde, el MC, Nueva Alianza y el PES, seguirán succionado la ubre presupuestal. Es decir, ¿permanecen en la mínima representación del 3 por ciento obligado? Los priista seguirán con oídos sordos a los señalamientos de la militancia y de la realidad política? Entonces prepárense a morir. ¡No hicieron justicia ante las denuncias y atropellos sociales y económicos en estados como Coahuila, Aguascalientes, Durango, Colima, Michoacán, Tlaxcala, Tabasco, Veracruz, Edomex, Tamaulipas, San Luis Potosí, y otros cercanos que pronto habrán de ser objeto de escándalo. Ahí están los resultados. Y no es autoflajelo. ¿Dejará el PRI de ser un partido electorero? ¿O sus cacicazgos? Hay cambio de gerente, de uniforme, de color. Será la misma gata? Y…qué pasa?