Carlos Orozco Santillán

  / viernes 11 de octubre de 2019

Una ciudad incluyente

Un paso fundamental para la Universidad de Guadalajara ha sido fortalecer la política institucional de inclusión de los estudiantes con algún tipo de discapacidad, al anunciar el “…Programa de Apoyo a Estudiantes Sordos de Bachillerato; El programa funciona como modelo bicultural y bilingüe, donde en el mismo salón hay estudiantes oyentes y sordos que tienen el apoyo de un intérprete en la misma”, señaló el jefe de la Unidad de Inclusión de la U. de G. Noé González Gallegos, además de destacar la existencia de tutorias incluidas en este exitoso programa con referencia nacional.

Así mismo, la casa de estudios entregará becas económicas a estudiantes indígenas o con alguna discapacidad. Este apoyo consiste en 1,200 pesos al mes y estará vigente a partir del pasado lunes 7 de octubre y concluirá en el mes de diciembre al formar parte del presupuesto ordinario, por el cual aún se sigue gestionando en varios frentes, de acuerdo a lo declarado por algunos rectores miembros de la ANUIES y académicos representados en la Federación Nacional de Sindicatos Universitarios.

Sin embargo, una de las expresiones de mayor retraso en la inclusión de todos los ciudadanos con alguna discapacidad en el Área Metropolitana de Guadalajara, y más profundamente en el resto del estado, se encuentra en la adaptación arquitectónica necesaria. Identificada principalmente por los académicos especializados en el tema, como el Dr. Carlos Aceves, docente investigador del Departamento de Ergonomía en el CUAAD de la UdeG, quien reiteradamente ha señalado la notoria deficiencia para la inclusión universal no sólo en los planteles educativos sino, en general, en toda la ciudad y en el transporte público principalmente.

Pero sobre todo, hace falta construir una visión de ciudad en la cual comprendamos que las intervenciones con sentido inclusivo nos benefician a todos, “… en la ciudad existen buenas intenciones y se han logrado materializar algunas obras para avanzar en materia de accesibilidad. Sin embargo, aún hace falta mucho por hacer, por ejemplo intervenciones con la participación de los usuarios de estos espacios…”; considerando que más del 6% de los habitantes tiene algún tipo de discapacidad y que tan sólo en la Universidad de Guadalajara estudian 2,388 jóvenes con discapacidad, frente a una matrícula de más de 300 mil estudiantes, por lo cual resulta necesario impulsar una legislación y normas secundarias que obliguen a los estados y municipios a la aplicación de las “Normas Técnicas de Accesibilidad” con la experiencia desarrollada por mega ciudades como la de México; cuyo gobierno, con la participación de muchas organizaciones civiles, reeditó en el año 2005 un Manual con normas técnicas capituladas con todas las especificaciones para la adaptación incluyente de: el Espacio Público; las Edificaciones; Áreas de Servicio; Servicios Sanitarios; y un Diseño general accesible para todos.

Este referente se debe convertir en el texto fundamental de todo diseñador de espacios. Sean públicos, educativos, pero sobre todo para quienes se han propuesto adaptar dispositivos elementales en la vida cotidiana de cualquier ciudadano como por ejemplo en el transporte público y en las plazas comerciales. Es decir, tan sólo un paso, pero esencial.

* Académico del CUAAD de la UdeG

carlosm_orozco@hotmail.com

Un paso fundamental para la Universidad de Guadalajara ha sido fortalecer la política institucional de inclusión de los estudiantes con algún tipo de discapacidad, al anunciar el “…Programa de Apoyo a Estudiantes Sordos de Bachillerato; El programa funciona como modelo bicultural y bilingüe, donde en el mismo salón hay estudiantes oyentes y sordos que tienen el apoyo de un intérprete en la misma”, señaló el jefe de la Unidad de Inclusión de la U. de G. Noé González Gallegos, además de destacar la existencia de tutorias incluidas en este exitoso programa con referencia nacional.

Así mismo, la casa de estudios entregará becas económicas a estudiantes indígenas o con alguna discapacidad. Este apoyo consiste en 1,200 pesos al mes y estará vigente a partir del pasado lunes 7 de octubre y concluirá en el mes de diciembre al formar parte del presupuesto ordinario, por el cual aún se sigue gestionando en varios frentes, de acuerdo a lo declarado por algunos rectores miembros de la ANUIES y académicos representados en la Federación Nacional de Sindicatos Universitarios.

Sin embargo, una de las expresiones de mayor retraso en la inclusión de todos los ciudadanos con alguna discapacidad en el Área Metropolitana de Guadalajara, y más profundamente en el resto del estado, se encuentra en la adaptación arquitectónica necesaria. Identificada principalmente por los académicos especializados en el tema, como el Dr. Carlos Aceves, docente investigador del Departamento de Ergonomía en el CUAAD de la UdeG, quien reiteradamente ha señalado la notoria deficiencia para la inclusión universal no sólo en los planteles educativos sino, en general, en toda la ciudad y en el transporte público principalmente.

Pero sobre todo, hace falta construir una visión de ciudad en la cual comprendamos que las intervenciones con sentido inclusivo nos benefician a todos, “… en la ciudad existen buenas intenciones y se han logrado materializar algunas obras para avanzar en materia de accesibilidad. Sin embargo, aún hace falta mucho por hacer, por ejemplo intervenciones con la participación de los usuarios de estos espacios…”; considerando que más del 6% de los habitantes tiene algún tipo de discapacidad y que tan sólo en la Universidad de Guadalajara estudian 2,388 jóvenes con discapacidad, frente a una matrícula de más de 300 mil estudiantes, por lo cual resulta necesario impulsar una legislación y normas secundarias que obliguen a los estados y municipios a la aplicación de las “Normas Técnicas de Accesibilidad” con la experiencia desarrollada por mega ciudades como la de México; cuyo gobierno, con la participación de muchas organizaciones civiles, reeditó en el año 2005 un Manual con normas técnicas capituladas con todas las especificaciones para la adaptación incluyente de: el Espacio Público; las Edificaciones; Áreas de Servicio; Servicios Sanitarios; y un Diseño general accesible para todos.

Este referente se debe convertir en el texto fundamental de todo diseñador de espacios. Sean públicos, educativos, pero sobre todo para quienes se han propuesto adaptar dispositivos elementales en la vida cotidiana de cualquier ciudadano como por ejemplo en el transporte público y en las plazas comerciales. Es decir, tan sólo un paso, pero esencial.

* Académico del CUAAD de la UdeG

carlosm_orozco@hotmail.com

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