/ domingo 28 de marzo de 2021

Recuperemos nuestros parques

Francisco Javier Armenta Araiza

En toda ciudad existen depredadores, pueden tener diferentes formas y colores, pero todos tienen algo en común: sus intereses van más allá del beneficio de la ciudad y sus áreas verdes. Hay depredadores que operan en grupo, empresarios y políticos corruptos, que devoran a su presa, en este caso nuestras áreas naturales, bosques y parques, para alimentar sus bolsillos nunca satisfechos, a través de proyectos inmobiliarios. Estos depredadores conocen la ruta: primero llegar al poder para poder torcer la ley a su favor, segundo identificar con cuál empresa pactar para el negocio, por eso los depredadores son más que amigos.

Casos de corrupción y afectación del medio ambiente suceden en todo el país, ejemplos sobran: el bosque de la mariposa Monarca en Michoacán, las construcciones de hoteles de lujo en la Rivera Maya donde debimos conservar los manglares, en Guadalajara en el bosque de los Colomos, el cerro de la Reyna, fraccionamiento el cielo en Tlajomulco, el parque Mirador y por supuesto el parque natural Huentitán, al norte de nuestra ciudad, parque que durante más de 8 años hemos tratado de recuperar diversos colectivos y vecinos de la zona. Aprovecho mi columna de hoy para narrar esta historia.

En 1980 el Congreso del Estado emitió el decreto 10421 en el que dio recursos y poder al Ayuntamiento de GDL para adquirir un enorme terreno que debía convertirse en un gran parque. Han pasado muchos años desde entonces y el parque nunca lo levantaron, los depredadores, disfrazados de desarrollo inmobiliario, han estado al asecho de ese terreno de casi 133,000 metros cuadrados, ubicado en el cruce de la Calzada y Periférico. ¿Por qué es tan valioso ese terreno? ¡Haz la cuenta! El metro cuadro de ese terreno vale alrededor de 12,000 pesos, si hacemos la operación este terreno tiene un valor aproximado de 1,596,000,000 millones de pesos. Una muy buena lana.

En 2008 el Ayuntamiento de GDL decidió que ahí, en el terreno donde debía ser el parque se levantaran unas torres de departamentos de lujo y armaron un convenio. Al Ayuntamiento le tocó poner el predio, el pago de licencias e impuestos y por si fuera poco, también pondría gratis las tuberías y calles necesarias para los departamentos de lujo. Por su parte la empresa prometió construir una escuela y una plaza, estacionamientos, cruceros seguros, banquetas, un malecón panorámico que conectara el CUAAD con la barranca, entre otras mejoras equivalentes a más de 600 millones de pesos.

En 2012 cuando el Ayuntamiento estaba en manos del PRI tuvieron la oportunidad de recuperar el parque, pero Ramiro Hernández no quiso. Pasó el tiempo hasta que llegó Movimiento Ciudadano. Enrique Alfaro en su campaña de 2015 nos prometió a muchos vecinos de la zona de Huentitán recuperar el parque y resultó lo contrario, renovó el convenio con la empresa salamanca y además fue omiso para cobrarles su multa correspondiente por no cumplir, multa que ascendía a 96,283,777 de pesos. Muy flexibles con ellos pero a nosotros no nos fían el predial.

El convenio que firmó Alfaro en 2016, ya venció desde hace más de un año. El alcalde con licencia Ismael del Toro y su gobierno tienen la obligación de hacer las acciones jurídicas pertinentes para recuperar el predio y además cobrarle a la empresa una multa por incumplimiento que asciende a 730, 292,500 millones de pesos, pero no se les ven ganas.

No tengo pruebas pero tampoco dudas de la complicidad entre estos políticos y las empresas. Cuando se trata de negocios entre depredadores todos ellos ganan pero los ciudadanos, los parques y las áreas verdes nos vemos muy perjudicados.

* Presidente de la FEU

Redes sociales: twitter @JavierArmentaMX

Facebook. Javier Armenta @JArmentaMX

Francisco Javier Armenta Araiza

En toda ciudad existen depredadores, pueden tener diferentes formas y colores, pero todos tienen algo en común: sus intereses van más allá del beneficio de la ciudad y sus áreas verdes. Hay depredadores que operan en grupo, empresarios y políticos corruptos, que devoran a su presa, en este caso nuestras áreas naturales, bosques y parques, para alimentar sus bolsillos nunca satisfechos, a través de proyectos inmobiliarios. Estos depredadores conocen la ruta: primero llegar al poder para poder torcer la ley a su favor, segundo identificar con cuál empresa pactar para el negocio, por eso los depredadores son más que amigos.

Casos de corrupción y afectación del medio ambiente suceden en todo el país, ejemplos sobran: el bosque de la mariposa Monarca en Michoacán, las construcciones de hoteles de lujo en la Rivera Maya donde debimos conservar los manglares, en Guadalajara en el bosque de los Colomos, el cerro de la Reyna, fraccionamiento el cielo en Tlajomulco, el parque Mirador y por supuesto el parque natural Huentitán, al norte de nuestra ciudad, parque que durante más de 8 años hemos tratado de recuperar diversos colectivos y vecinos de la zona. Aprovecho mi columna de hoy para narrar esta historia.

En 1980 el Congreso del Estado emitió el decreto 10421 en el que dio recursos y poder al Ayuntamiento de GDL para adquirir un enorme terreno que debía convertirse en un gran parque. Han pasado muchos años desde entonces y el parque nunca lo levantaron, los depredadores, disfrazados de desarrollo inmobiliario, han estado al asecho de ese terreno de casi 133,000 metros cuadrados, ubicado en el cruce de la Calzada y Periférico. ¿Por qué es tan valioso ese terreno? ¡Haz la cuenta! El metro cuadro de ese terreno vale alrededor de 12,000 pesos, si hacemos la operación este terreno tiene un valor aproximado de 1,596,000,000 millones de pesos. Una muy buena lana.

En 2008 el Ayuntamiento de GDL decidió que ahí, en el terreno donde debía ser el parque se levantaran unas torres de departamentos de lujo y armaron un convenio. Al Ayuntamiento le tocó poner el predio, el pago de licencias e impuestos y por si fuera poco, también pondría gratis las tuberías y calles necesarias para los departamentos de lujo. Por su parte la empresa prometió construir una escuela y una plaza, estacionamientos, cruceros seguros, banquetas, un malecón panorámico que conectara el CUAAD con la barranca, entre otras mejoras equivalentes a más de 600 millones de pesos.

En 2012 cuando el Ayuntamiento estaba en manos del PRI tuvieron la oportunidad de recuperar el parque, pero Ramiro Hernández no quiso. Pasó el tiempo hasta que llegó Movimiento Ciudadano. Enrique Alfaro en su campaña de 2015 nos prometió a muchos vecinos de la zona de Huentitán recuperar el parque y resultó lo contrario, renovó el convenio con la empresa salamanca y además fue omiso para cobrarles su multa correspondiente por no cumplir, multa que ascendía a 96,283,777 de pesos. Muy flexibles con ellos pero a nosotros no nos fían el predial.

El convenio que firmó Alfaro en 2016, ya venció desde hace más de un año. El alcalde con licencia Ismael del Toro y su gobierno tienen la obligación de hacer las acciones jurídicas pertinentes para recuperar el predio y además cobrarle a la empresa una multa por incumplimiento que asciende a 730, 292,500 millones de pesos, pero no se les ven ganas.

No tengo pruebas pero tampoco dudas de la complicidad entre estos políticos y las empresas. Cuando se trata de negocios entre depredadores todos ellos ganan pero los ciudadanos, los parques y las áreas verdes nos vemos muy perjudicados.

* Presidente de la FEU

Redes sociales: twitter @JavierArmentaMX

Facebook. Javier Armenta @JArmentaMX