/ domingo 26 de abril de 2020

¿Quién será aguacatón?

Hace unos cuantos años tuvimos un Gobernador que se atrevió a mentar la madre a quien discrepaba de sus despilfarros económicos y de poder, hoy en esta administración, la semana pasada, el titular del Ejecutivo, en ese propósito de “protegernos vehementemente” del Covid-19, -porque a estas fechas hay más de 25 decesos causados por ese virus-, ha dictado entre otras medidas de “protección” el uso permanente, -al transitar por las calles-, de tapa bocas.

Y después de expresar algunas flaquezas, que como todo ser humano tenemos, por el agotamiento, provoca, dijo: que hay algunos pendejos que no entienden, un calificativo que por simple educación es inaceptable y menos de alguien que detenta la máxima autoridad, que si bien es cierto, hay quienes por irresponsabilidad o por carencia o falta de acceso, no porta ese instrumento de protección, luego entonces.

¿Cómo se le llamara a esa indiferencia e indolencia en el combate a la delincuencia? que cada día aumentan los homicidios, las desapariciones y todo tipo de delitos y ni si quiera se menciona el tema, ni se invierte lo mínimo indispensable para hacer frente de una manera autentica, cierta, real, eficaz, confiable, creíble y vehemente, como se enfrenta a ese mentado virus, supuestamente tan contagioso, que en nada se asemeja en la mortalidad que provoca el crimen, del que ni siquiera se da una explicación inteligente de tan urgente y lamentable situación.

¿Será por el concepto que tiene el Ejecutivo de la sociedad jalisciense? ya sea por lo antes dicho o por la tibieza de no reclamar y exigir, como ya lo han hecho algunos grupos sociales de desaparecidos, a los que se ignora sin tan siquiera decirles como respuesta otro más de esos discursos huecos, falsos, inciertos, como ya se ha hecho costumbre, desde la administración pasada, que tampoco se invertía, por lo menos para la inhumación decorosa de los cuerpos no identificados, mucho menos enfrentar el problema delictivo que durante esta administración se ha incrementado severamente, no obstante las cuentas falsas que se emiten regularmente.

Discúlpeme amigo lector mi insistencia en este tema, me parece que no es cosa menor y que debamos quedarnos callados por tontos, por ignorantes, por cobardes, por individualistas, donde las asociaciones de profesionales, religiosas, culturales, políticas, etcétera, guardan un sepulcral silencio que pareciera más que nada, complicidad, tanto de la sociedad como de las autoridades, pero no puedo aceptar tal conformismo y abandono a quienes ya han sufrido la delincuencia, poco importa lo material aunque sea demasiado, pero una sola vida perdida o desaparecida lo vale, con el debido respeto a usted, a todos los entes sociales y a la comunidad en general, les pido que dejemos el confort de la indiferencia y de otras cosas más y que por todos los medios, por pequeños que sean nuestros recursos, nos manifestemos y exijamos que ya no se nos distraiga más con el mentado coronavirus, que la muerte violenta es muy superior a la de este mentado elemento de muerte, que más que responsabilidad de la autoridad es responsabilidad de cada uno de nosotros el protegernos y cuidarnos y que ya la autoridad en esa encubierta salga mejor a abatir la delincuencia y la impunidad sin importar el costo, que ya es demasiada la sangre derramada por el crimen, porque no es válida la justificación que da la autoridad “que son muertes entre los criminales”, lo que tampoco es legal y mucho menos en los ajenos a ese sector.

* Director del Observatorio Académico de Justicia y Seguridad Publica de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

locb15@hotmail.com

Hace unos cuantos años tuvimos un Gobernador que se atrevió a mentar la madre a quien discrepaba de sus despilfarros económicos y de poder, hoy en esta administración, la semana pasada, el titular del Ejecutivo, en ese propósito de “protegernos vehementemente” del Covid-19, -porque a estas fechas hay más de 25 decesos causados por ese virus-, ha dictado entre otras medidas de “protección” el uso permanente, -al transitar por las calles-, de tapa bocas.

Y después de expresar algunas flaquezas, que como todo ser humano tenemos, por el agotamiento, provoca, dijo: que hay algunos pendejos que no entienden, un calificativo que por simple educación es inaceptable y menos de alguien que detenta la máxima autoridad, que si bien es cierto, hay quienes por irresponsabilidad o por carencia o falta de acceso, no porta ese instrumento de protección, luego entonces.

¿Cómo se le llamara a esa indiferencia e indolencia en el combate a la delincuencia? que cada día aumentan los homicidios, las desapariciones y todo tipo de delitos y ni si quiera se menciona el tema, ni se invierte lo mínimo indispensable para hacer frente de una manera autentica, cierta, real, eficaz, confiable, creíble y vehemente, como se enfrenta a ese mentado virus, supuestamente tan contagioso, que en nada se asemeja en la mortalidad que provoca el crimen, del que ni siquiera se da una explicación inteligente de tan urgente y lamentable situación.

¿Será por el concepto que tiene el Ejecutivo de la sociedad jalisciense? ya sea por lo antes dicho o por la tibieza de no reclamar y exigir, como ya lo han hecho algunos grupos sociales de desaparecidos, a los que se ignora sin tan siquiera decirles como respuesta otro más de esos discursos huecos, falsos, inciertos, como ya se ha hecho costumbre, desde la administración pasada, que tampoco se invertía, por lo menos para la inhumación decorosa de los cuerpos no identificados, mucho menos enfrentar el problema delictivo que durante esta administración se ha incrementado severamente, no obstante las cuentas falsas que se emiten regularmente.

Discúlpeme amigo lector mi insistencia en este tema, me parece que no es cosa menor y que debamos quedarnos callados por tontos, por ignorantes, por cobardes, por individualistas, donde las asociaciones de profesionales, religiosas, culturales, políticas, etcétera, guardan un sepulcral silencio que pareciera más que nada, complicidad, tanto de la sociedad como de las autoridades, pero no puedo aceptar tal conformismo y abandono a quienes ya han sufrido la delincuencia, poco importa lo material aunque sea demasiado, pero una sola vida perdida o desaparecida lo vale, con el debido respeto a usted, a todos los entes sociales y a la comunidad en general, les pido que dejemos el confort de la indiferencia y de otras cosas más y que por todos los medios, por pequeños que sean nuestros recursos, nos manifestemos y exijamos que ya no se nos distraiga más con el mentado coronavirus, que la muerte violenta es muy superior a la de este mentado elemento de muerte, que más que responsabilidad de la autoridad es responsabilidad de cada uno de nosotros el protegernos y cuidarnos y que ya la autoridad en esa encubierta salga mejor a abatir la delincuencia y la impunidad sin importar el costo, que ya es demasiada la sangre derramada por el crimen, porque no es válida la justificación que da la autoridad “que son muertes entre los criminales”, lo que tampoco es legal y mucho menos en los ajenos a ese sector.

* Director del Observatorio Académico de Justicia y Seguridad Publica de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

locb15@hotmail.com

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