/ viernes 13 de noviembre de 2020

¿Para qué sirven los diputados?

Jorge Chaires Zaragoza*

Los diputados como representantes del pueblo no solo son los responsables de hacer las leyes, sino también de controlar al gobierno. Una de los mecanismos que tienen para controlarlo es la fiscalización del ejercicio de los recursos púbicos. Para ello cuentan con un órgano técnico que son las auditorías superiores (a nivel federal y en cada uno de los estados de la República). El pasado 30 de octubre la Auditoría Superior de la Federación presentó a la Cámara de Diputados la segunda entrega de los informes individuales de la cuenta pública de 2019, en donde evidenciaron una gran cantidad de irregularidades en el manejo de los recursos públicos en los tres órdenes de gobierno, de los cuales han dado cuenta los distintos medios de comunicación. El auditor no solo informó sobre los resultados de las auditorías sino también un informe de su actuación.

Cada año el titular de la Auditoría Superior de la Federación comparece ante los diputados federales a dar cuenta de las auditorías practicadas, en donde los diputados tienen la oportunidad de hacer cuestionamientos, sin que ello signifique o deba significar el interferir en los resultados de las auditorías. Dicha comparecencia es necesaria no solamente porque todos los órganos de gobierno, por muy autónomos que sean, deben rendir cuentas, sino porque de esta forma los ciudadanos nos enteramos de la actuación de la Auditoría Superior de la Federación. Sin embargo, resulta oportuno que la comparecencia no se limite al auditor superior, sino que debería extenderse a todos aquellos servidores públicos que de acuerdo con el informe de resultados hicieron un mal manejo de los recursos públicos, para que comparezcan a rendir cuentas de su actuación directamente ante los representantes del pueblo. Pero, además, en un ejercicio de parlamento abierto, que los ciudadanos tengamos la oportunidad de asistir para cuestionar a los servidores públicos.

En Jalisco desafortunadamente este mecanismo de control no se realiza, a pesar de que la Constitución del Estado y distintas leyes le prevén. ¿Alguien se acuerda cuándo fue la última vez que el auditor superior del Estado compareció ante los diputados a rendir algún informe? La Constitución dispone que el auditor del Estado debe entregar al Congreso los informes generales, pero no se precisa que deba acudir al recinto del Congreso. En tanto que la Ley de Fiscalización del Estado de Jalisco dispone que la comisión de vigilancia tiene la atribución de citar al Auditor Superior y a los auditores especiales para conocer en lo específico de algún informe de auditoría de las cuentas públicas. Si realmente se tiene la intención de combatir la corrupción, los diputados deberían comenzar por hacer bien su trabajo. En primer lugar, estableciendo en la Constitución un día determinado para que el titular del órgano de fiscalización comparezca al Congreso a rendir cuentas de su trabajo. Segundo, establecer una glosa técnica (no confundir con la glosa política del informe del Gobernador), para que comparezcan ante los diputados y la ciudadanía en general, aquellos servidores públicos que resultaron con observaciones en el mal manejo de los recursos públicos, para que frente a la ciudadanía nos expliquen sobre las irregularidades detectadas en las auditorías.

* Doctor, integrante del Observatorio sobre Seguridad y Justicia CUCSH

Jorge Chaires Zaragoza*

Los diputados como representantes del pueblo no solo son los responsables de hacer las leyes, sino también de controlar al gobierno. Una de los mecanismos que tienen para controlarlo es la fiscalización del ejercicio de los recursos púbicos. Para ello cuentan con un órgano técnico que son las auditorías superiores (a nivel federal y en cada uno de los estados de la República). El pasado 30 de octubre la Auditoría Superior de la Federación presentó a la Cámara de Diputados la segunda entrega de los informes individuales de la cuenta pública de 2019, en donde evidenciaron una gran cantidad de irregularidades en el manejo de los recursos públicos en los tres órdenes de gobierno, de los cuales han dado cuenta los distintos medios de comunicación. El auditor no solo informó sobre los resultados de las auditorías sino también un informe de su actuación.

Cada año el titular de la Auditoría Superior de la Federación comparece ante los diputados federales a dar cuenta de las auditorías practicadas, en donde los diputados tienen la oportunidad de hacer cuestionamientos, sin que ello signifique o deba significar el interferir en los resultados de las auditorías. Dicha comparecencia es necesaria no solamente porque todos los órganos de gobierno, por muy autónomos que sean, deben rendir cuentas, sino porque de esta forma los ciudadanos nos enteramos de la actuación de la Auditoría Superior de la Federación. Sin embargo, resulta oportuno que la comparecencia no se limite al auditor superior, sino que debería extenderse a todos aquellos servidores públicos que de acuerdo con el informe de resultados hicieron un mal manejo de los recursos públicos, para que comparezcan a rendir cuentas de su actuación directamente ante los representantes del pueblo. Pero, además, en un ejercicio de parlamento abierto, que los ciudadanos tengamos la oportunidad de asistir para cuestionar a los servidores públicos.

En Jalisco desafortunadamente este mecanismo de control no se realiza, a pesar de que la Constitución del Estado y distintas leyes le prevén. ¿Alguien se acuerda cuándo fue la última vez que el auditor superior del Estado compareció ante los diputados a rendir algún informe? La Constitución dispone que el auditor del Estado debe entregar al Congreso los informes generales, pero no se precisa que deba acudir al recinto del Congreso. En tanto que la Ley de Fiscalización del Estado de Jalisco dispone que la comisión de vigilancia tiene la atribución de citar al Auditor Superior y a los auditores especiales para conocer en lo específico de algún informe de auditoría de las cuentas públicas. Si realmente se tiene la intención de combatir la corrupción, los diputados deberían comenzar por hacer bien su trabajo. En primer lugar, estableciendo en la Constitución un día determinado para que el titular del órgano de fiscalización comparezca al Congreso a rendir cuentas de su trabajo. Segundo, establecer una glosa técnica (no confundir con la glosa política del informe del Gobernador), para que comparezcan ante los diputados y la ciudadanía en general, aquellos servidores públicos que resultaron con observaciones en el mal manejo de los recursos públicos, para que frente a la ciudadanía nos expliquen sobre las irregularidades detectadas en las auditorías.

* Doctor, integrante del Observatorio sobre Seguridad y Justicia CUCSH