/ martes 27 de octubre de 2020

Oprimir el botón

El repunte de contagios por COVID-19 está ya presente en diversas regiones del mundo. En Europa, este fin de semana, algunos países presentaron nuevos récords de personas infectadas. El domingo pasado, el gobierno de España declaró estado de alarma por los próximos seis meses y anunció restricciones de movilidad para contrarrestar la incidencia de casos positivos por coronavirus. Francia es otro país que registró un aumento en el número de contagios e implementó un toque de queda nocturno y limitación de actividades sociales.

En América, se comenzaban a observar tendencias a la baja de los contagios y las muertes, sin embargo, durante la última semana Estados Unidos y México mostraron repuntes de una pandemia que estamos lejos de controlar.

En nuestro país, este fin de semana algunas entidades retrocedieron en el Semáforo COVID-19, el sistema de monitoreo implementado durante esta contingencia sanitaria, en Jalisco, aunque no se retrocedió, el gobernador se dirigió a las y los jaliscienses para poner la situación sobre la mesa. A pesar de que nuestra entidad se ha mantenido por debajo de los promedios nacionales respecto a los números de la pandemia también estamos comenzando a ver un repunte en el número de casos.

Desde hace algunos meses, el gobierno estatal presentó una estrategia para vigilar el avance de la pandemia en Jalisco, el Botón de Emergencia, una herramienta basada en dos indicadores, la saturación del sistema hospitalario (máx. 50%) y la tasa de incidencia semanal (máx. 400 casos); al cierre de la semana pasada prácticamente se llegó al límite del segundo indicador con 396 casos, situación que debería haber sido suficiente para “apretar” dicho botón, pues en dos días la tendencia no se va a revertir.

Todos entendemos las implicaciones que tiene llevar a cabo esta estrategia, pues parar, aunque sea de manera parcial, las actividades económicas, nos hundiría más en la crisis que ya padecemos mientras la vida de millones de personas sigue en riesgo al no limitar la movilidad, pero, sobre todo, al no ser puntuales en la vigilancia de las medidas que los bares, restaurantes y cualquier negocio debe implementar hacia sus clientes, pues esta permisividad ha coadyuvado para que la ciudadanía relaje la medidas sanitarias.

Ni los países de primer mundo están preparados económicamente para un segundo confinamiento, nadie puede volver a parar totalmente sus actividades, sin embargo, lo que sí hacen ellos, y lo que podemos hacer nosotros, es ser estrictos con las acciones y determinaciones que se toman. La decisión es difícil, sabemos que salud y economía son dos rubros prioritarios para toda la población, empero, no debemos priorizar el costo político por el de la vida de ningún jalisciense más.

* Diputado local

El repunte de contagios por COVID-19 está ya presente en diversas regiones del mundo. En Europa, este fin de semana, algunos países presentaron nuevos récords de personas infectadas. El domingo pasado, el gobierno de España declaró estado de alarma por los próximos seis meses y anunció restricciones de movilidad para contrarrestar la incidencia de casos positivos por coronavirus. Francia es otro país que registró un aumento en el número de contagios e implementó un toque de queda nocturno y limitación de actividades sociales.

En América, se comenzaban a observar tendencias a la baja de los contagios y las muertes, sin embargo, durante la última semana Estados Unidos y México mostraron repuntes de una pandemia que estamos lejos de controlar.

En nuestro país, este fin de semana algunas entidades retrocedieron en el Semáforo COVID-19, el sistema de monitoreo implementado durante esta contingencia sanitaria, en Jalisco, aunque no se retrocedió, el gobernador se dirigió a las y los jaliscienses para poner la situación sobre la mesa. A pesar de que nuestra entidad se ha mantenido por debajo de los promedios nacionales respecto a los números de la pandemia también estamos comenzando a ver un repunte en el número de casos.

Desde hace algunos meses, el gobierno estatal presentó una estrategia para vigilar el avance de la pandemia en Jalisco, el Botón de Emergencia, una herramienta basada en dos indicadores, la saturación del sistema hospitalario (máx. 50%) y la tasa de incidencia semanal (máx. 400 casos); al cierre de la semana pasada prácticamente se llegó al límite del segundo indicador con 396 casos, situación que debería haber sido suficiente para “apretar” dicho botón, pues en dos días la tendencia no se va a revertir.

Todos entendemos las implicaciones que tiene llevar a cabo esta estrategia, pues parar, aunque sea de manera parcial, las actividades económicas, nos hundiría más en la crisis que ya padecemos mientras la vida de millones de personas sigue en riesgo al no limitar la movilidad, pero, sobre todo, al no ser puntuales en la vigilancia de las medidas que los bares, restaurantes y cualquier negocio debe implementar hacia sus clientes, pues esta permisividad ha coadyuvado para que la ciudadanía relaje la medidas sanitarias.

Ni los países de primer mundo están preparados económicamente para un segundo confinamiento, nadie puede volver a parar totalmente sus actividades, sin embargo, lo que sí hacen ellos, y lo que podemos hacer nosotros, es ser estrictos con las acciones y determinaciones que se toman. La decisión es difícil, sabemos que salud y economía son dos rubros prioritarios para toda la población, empero, no debemos priorizar el costo político por el de la vida de ningún jalisciense más.

* Diputado local