/ martes 2 de agosto de 2022

No para las mujeres

Hace casi un año que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una serie de sentencias relativas a la interrupción legal del embarazo que fueron históricas porque básicamente se pronunció en favor de la libre determinación de las mujeres y personas gestantes sobre la decisión de continuar o no su con la gestación y declaró inconstitucional que las mujeres fueran presas por ello. Unos meses después, en noviembre del año pasado, Hagamos presentó una iniciativa para despenalizar la interrupción en nuestro estado con intención de armonizar la ley local con lo establecido por la Corte.

Con la agitación y emoción de más y más estados despenalizando y después del fallo de la máxima instancia de justicia del país, esta noticia vino a llenar de esperanza a muchas jaliscienses, a colectivas y en general a quienes trabajan por la progresividad de los derechos de las mujeres. Esperábamos que pese a la tradición conservadora de Jalisco, el tema caminara rápido en un estado cuyos partidos mayoritarios se jactan a nivel nacional de ser de avanzada y de poner al frente las urgencias y necesidades sociales. Pero vimos que en lo local su tibieza terminó ahogando una agenda tan imperiosa.

Y digo imperiosa no porque como dicen muchos este cambio legal o quienes estamos a favor de la despenalización “promovamos” el aborto, porque tal cosa no es más que un burdo e insensible invento, sino que sabemos que criminalizar no resuelve el problema y que en un país y en un estado con índices de violencia, desigualdad y discriminación tan brutales en contra de las mujeres, restringir el derecho a decidir solo genera más situaciones de vulnerabilidad y atenta contra los derechos humanos de las mujeres, porque sí, los derechos de las mujeres son derechos humanos aunque existan personas que aún piensen lo contrario.

Regresando al triste Congreso de Jalisco, lo que terminó pasando es que a la fecha, la iniciativa ni siquiera ha sido discutida en las comisiones correspondientes. En otras palabras, está en la “congeladora” y está lejos de ser aprobada porque no puede ser discutida en el pleno sin antes aprobarse en las comisiones. Esto es tristísimo, gravísimo y sin duda una burla.

En días pasados, se llevó a cabo un foro para discutir, reflexionar y problematizar cómo la ilegalidad criminaliza, pone en riesgo y vulnera los derechos humanos de las mujeres, un espacio donde decenas de asistentes compartieron experiencias y conocimientos. Tras ese ejercicio, hoy más que nunca me queda claro que este Congreso no legisla para las mujeres, que estas autoridades no atienden, y por el contrario, revictimizan. Hoy más que nunca, me queda claro que la mirada y las autoridades en Jalisco siguen una lógica patriarcal y machista, que están allí y ocasionalmente legislan y toman acciones de gobierno, pero no para las mujeres, porque para miles, la criminalización, la desigualdad y la violencia, son cosa de todos los días.


Hace casi un año que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una serie de sentencias relativas a la interrupción legal del embarazo que fueron históricas porque básicamente se pronunció en favor de la libre determinación de las mujeres y personas gestantes sobre la decisión de continuar o no su con la gestación y declaró inconstitucional que las mujeres fueran presas por ello. Unos meses después, en noviembre del año pasado, Hagamos presentó una iniciativa para despenalizar la interrupción en nuestro estado con intención de armonizar la ley local con lo establecido por la Corte.

Con la agitación y emoción de más y más estados despenalizando y después del fallo de la máxima instancia de justicia del país, esta noticia vino a llenar de esperanza a muchas jaliscienses, a colectivas y en general a quienes trabajan por la progresividad de los derechos de las mujeres. Esperábamos que pese a la tradición conservadora de Jalisco, el tema caminara rápido en un estado cuyos partidos mayoritarios se jactan a nivel nacional de ser de avanzada y de poner al frente las urgencias y necesidades sociales. Pero vimos que en lo local su tibieza terminó ahogando una agenda tan imperiosa.

Y digo imperiosa no porque como dicen muchos este cambio legal o quienes estamos a favor de la despenalización “promovamos” el aborto, porque tal cosa no es más que un burdo e insensible invento, sino que sabemos que criminalizar no resuelve el problema y que en un país y en un estado con índices de violencia, desigualdad y discriminación tan brutales en contra de las mujeres, restringir el derecho a decidir solo genera más situaciones de vulnerabilidad y atenta contra los derechos humanos de las mujeres, porque sí, los derechos de las mujeres son derechos humanos aunque existan personas que aún piensen lo contrario.

Regresando al triste Congreso de Jalisco, lo que terminó pasando es que a la fecha, la iniciativa ni siquiera ha sido discutida en las comisiones correspondientes. En otras palabras, está en la “congeladora” y está lejos de ser aprobada porque no puede ser discutida en el pleno sin antes aprobarse en las comisiones. Esto es tristísimo, gravísimo y sin duda una burla.

En días pasados, se llevó a cabo un foro para discutir, reflexionar y problematizar cómo la ilegalidad criminaliza, pone en riesgo y vulnera los derechos humanos de las mujeres, un espacio donde decenas de asistentes compartieron experiencias y conocimientos. Tras ese ejercicio, hoy más que nunca me queda claro que este Congreso no legisla para las mujeres, que estas autoridades no atienden, y por el contrario, revictimizan. Hoy más que nunca, me queda claro que la mirada y las autoridades en Jalisco siguen una lógica patriarcal y machista, que están allí y ocasionalmente legislan y toman acciones de gobierno, pero no para las mujeres, porque para miles, la criminalización, la desigualdad y la violencia, son cosa de todos los días.