/ miércoles 4 de mayo de 2022

¡Madres Hoy!

Óscar Ramírez Castellanos


Foto: Cortesía | Oscar Javier Ramírez Castellanos



Todos sabemos en México que el 10 de mayo se celebra el día de “Las Madres”, una fecha en la que tradicionalmente las familias nos reunimos en familia para festejar a nuestras mamás con comida, música y regalos. Sin embargo, pocos sabemos el origen histórico (no comercial) de la conmemoración de éste día tan importante en nuestra sociedad, entre otras cosas, por el reconocimiento al esfuerzo de las madres trabajadoras para mejorar sus condiciones en el trabajo, y en consecuencia frente a la sociedad de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Las precursoras para el reconocimiento del día internacional de la Madre, fueron las estadounidenses Anna Jarvis (madre e hija) quienes como muchas mujeres en la historia de la humanidad han puesto ejemplo de lucha por el reconocimiento de sus derechos incluyendo los laborales, los civiles que implican el derecho a votar y ser votadas, así como los de erradicar la violencia y discriminación en su contra.

El antecedente directo de esta celebración tan importante, del día de la Madre fue en mayo de 1907, cuando Anna Jarvis (hija) tras la muerte de su madre, comenzó a trabajar para que las autoridades reconocieran el 10 de mayo como día oficial, lucha que le llevó 6 años, hasta el reconocimiento en 1913 por el presidente Wilson de EUA para oficializar esta celebración el segundo domingo del mes de mayo, después de este suceso se replicó en Europa y el resto del mundo, siendo en México hasta el 10 de mayo de 1922 que se oficializó este día como lo celebramos actualmente Día de las Madres.

Sabiendo ya el contexto histórico del día de la madre y sin dejar de lado la tradición de celebrar a nuestras mamás, es importante no quedarnos en el plano comercial meramente de la fiesta y el convivio, sino reconocer éste día en especial pero también todos los días del año, en cada madre a una mujer que ha entregado su vida por los hijos, donando su tiempo a la crianza y educación, además muchas madres que salen a colaborar en el sustento de la familia o que solas mantienen en todo la extensión de la palabra a su familia.

Es una realidad que en nuestro país muchas mujeres son madres de familia que sostienen con el fruto de su trabajo a su familia ellas solas y que además cumplen con críar, educar, cuidar, preparar alimentos y adicionalmente hacer labores del hogar para sus hijas e hijos. Y aquí hago una pausa para plantear la siguiente pregunta; ¿Qué acciones estamos haciendo como sociedad, gobierno, o empresarios para mejorar o aligerar la carga de las madres trabajadoras y/o cabeza de familia?

Les comparto que hace poco una madre trabajadora, me platicó de una iniciativa interesante “Bolsa Rosa” de un grupo de empresas que promueven la flexibilidad laboral en empresas que implica horarios flexibles, dirigidos a mamás profesionistas como ella que además son cabeza de familia, sustento y que requieren tiempo para educar, contribuir al desarrollo de sus hijos y pasar tiempo de calidad con sus hijos.

Esta idea puede servir como ejemplo para que los que hoy legislan puedan abundar y crear una iniciativa que garantice a madres trabajadoras esquemas laborales flexibles que permitan una remuneración digna y justa para mantener a su familia; pero también que más empresas se sumen a este tipo de iniciativas para apoyar a este sector de la sociedad que es muy importante en México y en el mundo. Con acciones es como mejor podemos conmemorar y reconocer a cada una de las mamás, sin excluir los detalles de cariño, convivencia y festejo en familia.

Óscar Ramírez Castellanos


Foto: Cortesía | Oscar Javier Ramírez Castellanos



Todos sabemos en México que el 10 de mayo se celebra el día de “Las Madres”, una fecha en la que tradicionalmente las familias nos reunimos en familia para festejar a nuestras mamás con comida, música y regalos. Sin embargo, pocos sabemos el origen histórico (no comercial) de la conmemoración de éste día tan importante en nuestra sociedad, entre otras cosas, por el reconocimiento al esfuerzo de las madres trabajadoras para mejorar sus condiciones en el trabajo, y en consecuencia frente a la sociedad de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Las precursoras para el reconocimiento del día internacional de la Madre, fueron las estadounidenses Anna Jarvis (madre e hija) quienes como muchas mujeres en la historia de la humanidad han puesto ejemplo de lucha por el reconocimiento de sus derechos incluyendo los laborales, los civiles que implican el derecho a votar y ser votadas, así como los de erradicar la violencia y discriminación en su contra.

El antecedente directo de esta celebración tan importante, del día de la Madre fue en mayo de 1907, cuando Anna Jarvis (hija) tras la muerte de su madre, comenzó a trabajar para que las autoridades reconocieran el 10 de mayo como día oficial, lucha que le llevó 6 años, hasta el reconocimiento en 1913 por el presidente Wilson de EUA para oficializar esta celebración el segundo domingo del mes de mayo, después de este suceso se replicó en Europa y el resto del mundo, siendo en México hasta el 10 de mayo de 1922 que se oficializó este día como lo celebramos actualmente Día de las Madres.

Sabiendo ya el contexto histórico del día de la madre y sin dejar de lado la tradición de celebrar a nuestras mamás, es importante no quedarnos en el plano comercial meramente de la fiesta y el convivio, sino reconocer éste día en especial pero también todos los días del año, en cada madre a una mujer que ha entregado su vida por los hijos, donando su tiempo a la crianza y educación, además muchas madres que salen a colaborar en el sustento de la familia o que solas mantienen en todo la extensión de la palabra a su familia.

Es una realidad que en nuestro país muchas mujeres son madres de familia que sostienen con el fruto de su trabajo a su familia ellas solas y que además cumplen con críar, educar, cuidar, preparar alimentos y adicionalmente hacer labores del hogar para sus hijas e hijos. Y aquí hago una pausa para plantear la siguiente pregunta; ¿Qué acciones estamos haciendo como sociedad, gobierno, o empresarios para mejorar o aligerar la carga de las madres trabajadoras y/o cabeza de familia?

Les comparto que hace poco una madre trabajadora, me platicó de una iniciativa interesante “Bolsa Rosa” de un grupo de empresas que promueven la flexibilidad laboral en empresas que implica horarios flexibles, dirigidos a mamás profesionistas como ella que además son cabeza de familia, sustento y que requieren tiempo para educar, contribuir al desarrollo de sus hijos y pasar tiempo de calidad con sus hijos.

Esta idea puede servir como ejemplo para que los que hoy legislan puedan abundar y crear una iniciativa que garantice a madres trabajadoras esquemas laborales flexibles que permitan una remuneración digna y justa para mantener a su familia; pero también que más empresas se sumen a este tipo de iniciativas para apoyar a este sector de la sociedad que es muy importante en México y en el mundo. Con acciones es como mejor podemos conmemorar y reconocer a cada una de las mamás, sin excluir los detalles de cariño, convivencia y festejo en familia.