/ lunes 14 de septiembre de 2020

Las voces que faltan | En búsqueda de la fórmula contra la deserción escolar

Javier Armenta*

El semestre 2020 B ya arrancó y con él la ola de problemáticas que venimos arrastrando desde que la pandemia orilló a que la educación se imparta a distancia. La semana pasada afirmamos que cooperar es la única respuesta para enfrentar las desigualdades entre la comunidad estudiantil. Pero también es importante conocer dónde estamos parados, por ello en días pasados desde la FEU elaboramos el sondeo: “Las y los estudiantes ante la pandemia y el inicio del ciclo escolar 2020B” en el que participaron poco más de 30,000 estudiantes y los datos arrojados resultan muy reveladores.

Lo cierto es que los métodos de enseñanza que intentan actualizarse a esta nueva realidad no terminan de ser óptimos, justos ni incluyentes. Si incluso es difícil para las y los estudiantes que cuentan con computadora e internet, ¿en dónde quedan los que no lo tienen? La educación es uno de los derechos más valiosos que tenemos y una herramienta poderosa para combatir la desigualdad. Pero ante este panorama que acentúa las desigualdades, el 19 % de los estudiantes están considerando pedir una licencia de 6 meses o hasta un año, y aun más alarmante, el 3% de estudiantes piensan desertar sus estudios.

En caso de materializarse estaremos frente a un fracaso en materia de educación. Es urgente tomar medidas para evitar la deserción escolar. Desde la FEU estamos del lado de las y los estudiantes, para ser esa fuerza colectiva que no huye de los problemas sino que se adentra a escuchar las voces de los afectados. En cuanto a la deserción hemos identificados dos grandes causas, económicas y académicas:

En el plano económico, de las personas encuestadas el 13% perdió su empleo a consecuencia del Covid-19; y de quienes lo conservan, el 55% vio reducidos sus ingresos y por ello se les dificulta cumplir con sus compromisos económicos como lo son: el pago de colegiaturas, órdenes de pago, adquisición de libros y materiales y ya ni soñar con comprar una tableta o computadora.

En cuanto a lo académico, el 41% del estudiantado considera que no aprende de la misma manera en modalidad virtual, en palabras coloquiales “no se hallan”. El 32% considera que el nivel académico que reciben no es de la misma calidad, no sienten que les enseñen lo necesario. Y por si fuera poco, algunos profesores, si bien una minoría, son difíciles de localizar, hecho que despierta mucha frustración entre el estudiantado.

Hace unos días en rueda de prensa presenté los resultados de nuestro sondeo, los cuales pueden consultarse en el sitio web de la FEU. La lectura atenta de estos datos nos recuerdan lo que bien definió Gramsci: estamos ante un interregno. Los métodos de enseñanza viejos y las desigualdades no terminan de morir, y las nuevas estrategias de

enseñanza, aprendizaje y la democratización de oportunidades no terminan de nacer. ¿Cómo saldremos de esta problemática que amenaza el futuro de miles de estudiantes? ¿Cuál es el ingrediente secreto que hace falta en la fórmula? ¿Empatía, cooperación, un sistema híbrido de educación? Lo cierto es que cada día cuenta, la amenaza de la deserción escolar está latente, cada día un estudiante cierra sus libros y con ello los sueños de un buen porvenir.

* Presidente de la FEU

Twitter: @JavierArmentaMX

Facebook: Javier Armenta (@JArmentaMX)

Javier Armenta*

El semestre 2020 B ya arrancó y con él la ola de problemáticas que venimos arrastrando desde que la pandemia orilló a que la educación se imparta a distancia. La semana pasada afirmamos que cooperar es la única respuesta para enfrentar las desigualdades entre la comunidad estudiantil. Pero también es importante conocer dónde estamos parados, por ello en días pasados desde la FEU elaboramos el sondeo: “Las y los estudiantes ante la pandemia y el inicio del ciclo escolar 2020B” en el que participaron poco más de 30,000 estudiantes y los datos arrojados resultan muy reveladores.

Lo cierto es que los métodos de enseñanza que intentan actualizarse a esta nueva realidad no terminan de ser óptimos, justos ni incluyentes. Si incluso es difícil para las y los estudiantes que cuentan con computadora e internet, ¿en dónde quedan los que no lo tienen? La educación es uno de los derechos más valiosos que tenemos y una herramienta poderosa para combatir la desigualdad. Pero ante este panorama que acentúa las desigualdades, el 19 % de los estudiantes están considerando pedir una licencia de 6 meses o hasta un año, y aun más alarmante, el 3% de estudiantes piensan desertar sus estudios.

En caso de materializarse estaremos frente a un fracaso en materia de educación. Es urgente tomar medidas para evitar la deserción escolar. Desde la FEU estamos del lado de las y los estudiantes, para ser esa fuerza colectiva que no huye de los problemas sino que se adentra a escuchar las voces de los afectados. En cuanto a la deserción hemos identificados dos grandes causas, económicas y académicas:

En el plano económico, de las personas encuestadas el 13% perdió su empleo a consecuencia del Covid-19; y de quienes lo conservan, el 55% vio reducidos sus ingresos y por ello se les dificulta cumplir con sus compromisos económicos como lo son: el pago de colegiaturas, órdenes de pago, adquisición de libros y materiales y ya ni soñar con comprar una tableta o computadora.

En cuanto a lo académico, el 41% del estudiantado considera que no aprende de la misma manera en modalidad virtual, en palabras coloquiales “no se hallan”. El 32% considera que el nivel académico que reciben no es de la misma calidad, no sienten que les enseñen lo necesario. Y por si fuera poco, algunos profesores, si bien una minoría, son difíciles de localizar, hecho que despierta mucha frustración entre el estudiantado.

Hace unos días en rueda de prensa presenté los resultados de nuestro sondeo, los cuales pueden consultarse en el sitio web de la FEU. La lectura atenta de estos datos nos recuerdan lo que bien definió Gramsci: estamos ante un interregno. Los métodos de enseñanza viejos y las desigualdades no terminan de morir, y las nuevas estrategias de

enseñanza, aprendizaje y la democratización de oportunidades no terminan de nacer. ¿Cómo saldremos de esta problemática que amenaza el futuro de miles de estudiantes? ¿Cuál es el ingrediente secreto que hace falta en la fórmula? ¿Empatía, cooperación, un sistema híbrido de educación? Lo cierto es que cada día cuenta, la amenaza de la deserción escolar está latente, cada día un estudiante cierra sus libros y con ello los sueños de un buen porvenir.

* Presidente de la FEU

Twitter: @JavierArmentaMX

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