/ viernes 14 de junio de 2024

La lógica de López Obrador sobre la elección popular de los jueces


En la lógica de López Obrador para que se acabe la corrupción e impunidad en el poder judicial es necesario que todos los jueces, incluidos los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sean electos por el pueblo. Porque en una democracia el pueblo manda, dice el presidente.

Los estudiosos en los temas de seguridad e impartición de justicia saben que los problemas de corrupción e impunidad en México son multifactoriales y en donde incurren varias instituciones. Una de ellas, por supuesto, es el poder judicial, pero no es la única, sino que es una cadena institucional que van entrelazadas, comenzando con los policías y el ministerio público.

Es curioso que López Obrador nunca ha señalado a los cuerpos policiales y ministerios públicos como parte del problema, sino que toda la culpa de la corrupción e impunidad en el país se la atribuye al poder judicial. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2023 elaborada por INEGI, el nivel de percepción de confianza de la Fiscalía General de la República es del 63%, de los jueces es del 58.3%, en tanto que de la policía ministerial, judicial o de investigación es del 56% y del Ministerio Público y Fiscalías estatales es del 55.9%.

En una encuesta realizada por Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad en el 2020, la percepción sobre la corrupción del Ministerio Público es de 67.28%, en tanto que de la Suprema Corte de Justicia es del 57.2%. De los jueces y magistrado desciende todavía más al 55.5%. Si se consultan otras encuestas los resultados son similares.

De acuerdo con su lógica, si tanto los jueces como ministerios públicos y policías están prácticamente en el mismo rango de desprestigio, también deberían de elegirse por el voto popular.

Ahora, siguiendo la misma lógica, Claudia Sheinbaum pretende engañarnos al realizar una encuesta para que el pueblo diga si están de acuerdo con la actuación del poder judicial y si quieren que se elijan a los jueces por el voto popular. No hay que ser un experto para saber cuál será el resultado de la encuesta.

Primero, la encuesta la va a elaborar MORENA. Segundo, la popularidad de López Obrador le permite, si quiere, relegirse o convertirse en emperador por el voto popular. Tercero, los señalamientos y las descalificaciones en contra de los jueces y magistrados, pero en particular de los ministros de la Corte, han minado el desprestigio del poder judicial frente a la sociedad. Cuarto, muchos de los participantes en la encuesta nunca han llevado un asunto ante un juez, que les permita contestar con conocimiento de causa, diferente es la percepción de los abogados quienes tienen que acudir todos los días a los juzgados. Quinto, no es la misma percepción que los abogados tienen sobre los tribunales federales a los tribunales locales, por lo que la pregunta puede estar sesgada.

Bolivia ha celebrado dos procesos de elección (2011 y 2017), con fuertes cuestionamientos, sobre todo, por el alto grado de abstencionismo y el enorme porcentaje de votos negativos, nulos y en blanco de mayor de 60%. Se dice que ello se debió, principalmente, al desconocimiento de los candidatos y al llamado de la oposición a boicotear los comisiones, intentando impedir que se consumiera la captura política de los tribunales. En 2023 debió haberse realizado el otro proceso de elección, sin embargo, no se ha podido llevar a cabo por la politización del proceso de selección dentro de la asamblea legislativa, quien es la responsable de hacer la preselección de los postulantes.

Los dos procesos de elección han decepcionado a los bolivianos, que se habla de que se han arrepentido, no solo por la evidente politización y manipulación de las elecciones para elegir jueces afines al partido oficialista, sino porque no hay evidencia de que haya mejorado la impartición de justicia, por el contrario, se dice que se encuentra en una severa crisis, por lo que se ha planteado la pertinencia de seguir con el sistema de elección popular.

Integrante del Observatorio sobre Seguridad y Justicia del CUCSH y miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel II*

@jorgechaires

jchairesz@hotmail.com


En la lógica de López Obrador para que se acabe la corrupción e impunidad en el poder judicial es necesario que todos los jueces, incluidos los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sean electos por el pueblo. Porque en una democracia el pueblo manda, dice el presidente.

Los estudiosos en los temas de seguridad e impartición de justicia saben que los problemas de corrupción e impunidad en México son multifactoriales y en donde incurren varias instituciones. Una de ellas, por supuesto, es el poder judicial, pero no es la única, sino que es una cadena institucional que van entrelazadas, comenzando con los policías y el ministerio público.

Es curioso que López Obrador nunca ha señalado a los cuerpos policiales y ministerios públicos como parte del problema, sino que toda la culpa de la corrupción e impunidad en el país se la atribuye al poder judicial. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2023 elaborada por INEGI, el nivel de percepción de confianza de la Fiscalía General de la República es del 63%, de los jueces es del 58.3%, en tanto que de la policía ministerial, judicial o de investigación es del 56% y del Ministerio Público y Fiscalías estatales es del 55.9%.

En una encuesta realizada por Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad en el 2020, la percepción sobre la corrupción del Ministerio Público es de 67.28%, en tanto que de la Suprema Corte de Justicia es del 57.2%. De los jueces y magistrado desciende todavía más al 55.5%. Si se consultan otras encuestas los resultados son similares.

De acuerdo con su lógica, si tanto los jueces como ministerios públicos y policías están prácticamente en el mismo rango de desprestigio, también deberían de elegirse por el voto popular.

Ahora, siguiendo la misma lógica, Claudia Sheinbaum pretende engañarnos al realizar una encuesta para que el pueblo diga si están de acuerdo con la actuación del poder judicial y si quieren que se elijan a los jueces por el voto popular. No hay que ser un experto para saber cuál será el resultado de la encuesta.

Primero, la encuesta la va a elaborar MORENA. Segundo, la popularidad de López Obrador le permite, si quiere, relegirse o convertirse en emperador por el voto popular. Tercero, los señalamientos y las descalificaciones en contra de los jueces y magistrados, pero en particular de los ministros de la Corte, han minado el desprestigio del poder judicial frente a la sociedad. Cuarto, muchos de los participantes en la encuesta nunca han llevado un asunto ante un juez, que les permita contestar con conocimiento de causa, diferente es la percepción de los abogados quienes tienen que acudir todos los días a los juzgados. Quinto, no es la misma percepción que los abogados tienen sobre los tribunales federales a los tribunales locales, por lo que la pregunta puede estar sesgada.

Bolivia ha celebrado dos procesos de elección (2011 y 2017), con fuertes cuestionamientos, sobre todo, por el alto grado de abstencionismo y el enorme porcentaje de votos negativos, nulos y en blanco de mayor de 60%. Se dice que ello se debió, principalmente, al desconocimiento de los candidatos y al llamado de la oposición a boicotear los comisiones, intentando impedir que se consumiera la captura política de los tribunales. En 2023 debió haberse realizado el otro proceso de elección, sin embargo, no se ha podido llevar a cabo por la politización del proceso de selección dentro de la asamblea legislativa, quien es la responsable de hacer la preselección de los postulantes.

Los dos procesos de elección han decepcionado a los bolivianos, que se habla de que se han arrepentido, no solo por la evidente politización y manipulación de las elecciones para elegir jueces afines al partido oficialista, sino porque no hay evidencia de que haya mejorado la impartición de justicia, por el contrario, se dice que se encuentra en una severa crisis, por lo que se ha planteado la pertinencia de seguir con el sistema de elección popular.

Integrante del Observatorio sobre Seguridad y Justicia del CUCSH y miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel II*

@jorgechaires

jchairesz@hotmail.com