/ miércoles 16 de junio de 2021

La glándula hipófisis

La hipófisis llamada también glándula pituitaria, es una glándula del tamaño de un frijol que se aloja en el interior del hueso Esfenoides denominada silla turca, (por su forma) en la base del cráneo, la que protege a la hipófisis, pero deja muy poco espacio para su expansión.

La hipófisis regula la actividad de la mayor parte de las demás glándulas endocrinas y por tanto, en ocasiones recibe el nombre de glándula maestra. A su vez el Hipotálamo, es una región del cerebro situada justo encima de la hipófisis, controla gran parte de la actividad de esta última. El hipotálamo y la hipófisis determinan la cantidad de estimulación que necesitan las glándulas periféricas sobre las que actúan, mediante las concentraciones de las hormonas producidas por las glándulas que están bajo el control de la hipófisis (glándulas de actuación).

La hipófisis (glándula pituitaria) consta de dos partes definidas:

Lóbulo frontal (anterior), que representa el 80% del peso de la glándula y

Lóbulo dorsal (posterior). Ambos lóbulos se conectan con el Hipotálamo a través de un tallo que contiene vasos sanguíneos y proyecciones de las células nerviosas.

No todas las hormonas de la hipófisis se producen de forma continua. “La mayoría se liberan en ciclos”, con periodos alternos de actividad e inactividad, por lo que el Sistema Endocrino tiene una actividad cíclica y no estática, lo que no hay que perder de vista para el diagnóstico de las enfermedades endocrinas.

Una enfermedad de la glándula Hipófisis puede causar la producción de pocas o muchas hormonas. Algunas lesiones pueden causar trastornos de la glándula pituitaria, pero la causa más común es un tumor. (Adenomas Hipofisiarios).

Las enfermedades de la hipófisis y el hipotálamo en consecuencia lógica, afectan a gran parte del resto del sistema endocrino.

La causa más común de un problema en la hipófisis o el hipotálamo, es el crecimiento de un tumor benigno, no cancerígeno, pero cuando crece comienza a presionar sobre el hipotálamo o sobre el resto de la hipófisis y puede causar problemas en la producción de las hormonas.

Las principales enfermedades de la hipófisis y el hipotálamo son:

El Hipotiroidismo o deficiente función de la Glándula Tiroides.

La Acromegalia.- Esta enfermedad implica tener demasiada hormona del crecimiento en el cuerpo, lo que provoca crecimiento excesivo de huesos de la cara, de manos y pies, crecimiento exagerado de viseras como corazón, hígado en los adultos y gigantismo en los niños y jóvenes. (Acentuado crecimiento estatural).

Deficiencia de la hormona del crecimiento en adultos: (Hipopituitarismo), Se produce muy poca cantidad de la hormona, pudiendo causar pérdida de fuerza y de la masa muscular, cansancio, depresión y un aumento en la grasa abdominal.

Síndrome de Cushing: Esta afección implica la producción excesiva de las hormonas de las Glándulas Suprarrenales, principalmente Cortisol. Suele producir músculos débiles, obesidad de tipo superior, crecimiento excesivo de vello, estrías en la piel, alteraciones menstruales en la mujer y cambios de humor.

* Médico jefe del Servicio de Endocrinología del Antiguo Hospital Civil; profesor Honorario de la Clínica de Endocrinología CUCS UdeG

hegovidrio@hotmail.com

La hipófisis llamada también glándula pituitaria, es una glándula del tamaño de un frijol que se aloja en el interior del hueso Esfenoides denominada silla turca, (por su forma) en la base del cráneo, la que protege a la hipófisis, pero deja muy poco espacio para su expansión.

La hipófisis regula la actividad de la mayor parte de las demás glándulas endocrinas y por tanto, en ocasiones recibe el nombre de glándula maestra. A su vez el Hipotálamo, es una región del cerebro situada justo encima de la hipófisis, controla gran parte de la actividad de esta última. El hipotálamo y la hipófisis determinan la cantidad de estimulación que necesitan las glándulas periféricas sobre las que actúan, mediante las concentraciones de las hormonas producidas por las glándulas que están bajo el control de la hipófisis (glándulas de actuación).

La hipófisis (glándula pituitaria) consta de dos partes definidas:

Lóbulo frontal (anterior), que representa el 80% del peso de la glándula y

Lóbulo dorsal (posterior). Ambos lóbulos se conectan con el Hipotálamo a través de un tallo que contiene vasos sanguíneos y proyecciones de las células nerviosas.

No todas las hormonas de la hipófisis se producen de forma continua. “La mayoría se liberan en ciclos”, con periodos alternos de actividad e inactividad, por lo que el Sistema Endocrino tiene una actividad cíclica y no estática, lo que no hay que perder de vista para el diagnóstico de las enfermedades endocrinas.

Una enfermedad de la glándula Hipófisis puede causar la producción de pocas o muchas hormonas. Algunas lesiones pueden causar trastornos de la glándula pituitaria, pero la causa más común es un tumor. (Adenomas Hipofisiarios).

Las enfermedades de la hipófisis y el hipotálamo en consecuencia lógica, afectan a gran parte del resto del sistema endocrino.

La causa más común de un problema en la hipófisis o el hipotálamo, es el crecimiento de un tumor benigno, no cancerígeno, pero cuando crece comienza a presionar sobre el hipotálamo o sobre el resto de la hipófisis y puede causar problemas en la producción de las hormonas.

Las principales enfermedades de la hipófisis y el hipotálamo son:

El Hipotiroidismo o deficiente función de la Glándula Tiroides.

La Acromegalia.- Esta enfermedad implica tener demasiada hormona del crecimiento en el cuerpo, lo que provoca crecimiento excesivo de huesos de la cara, de manos y pies, crecimiento exagerado de viseras como corazón, hígado en los adultos y gigantismo en los niños y jóvenes. (Acentuado crecimiento estatural).

Deficiencia de la hormona del crecimiento en adultos: (Hipopituitarismo), Se produce muy poca cantidad de la hormona, pudiendo causar pérdida de fuerza y de la masa muscular, cansancio, depresión y un aumento en la grasa abdominal.

Síndrome de Cushing: Esta afección implica la producción excesiva de las hormonas de las Glándulas Suprarrenales, principalmente Cortisol. Suele producir músculos débiles, obesidad de tipo superior, crecimiento excesivo de vello, estrías en la piel, alteraciones menstruales en la mujer y cambios de humor.

* Médico jefe del Servicio de Endocrinología del Antiguo Hospital Civil; profesor Honorario de la Clínica de Endocrinología CUCS UdeG

hegovidrio@hotmail.com