/ miércoles 11 de marzo de 2020

La falacia de la soberanía petrolera


Abel Campirano Marín

La Enciclopedia nos define la falacia como un razonamiento engañoso y que pretende ser convincente o persuasivo pero viola las reglas de la lógica. El discurso sobre la soberanía energética es falso porque parte de premisas también falsas.

El 18 de marzo de 1938 el Presidente Lázaro Cárdenas anunciaba el decreto por el cual se expropiaban bienes de industrias petroleras como la Huasteca Petroleum Company, para regresar a nuestra Patria algo que era legítimamente nuestro: la enorme riqueza del subsuelo, el llamado oro negro, el petróleo.

Un total de 17 compañías petroleras quedaron sin patrimonio y a partir del 7 de junio de ese año, 1938, se creó una de las mas grandes compañías petroleras del mundo, Petróleos Mexicanos.

A partir de allí, creció vertiginosamente a través de Refinerías; la primera fué la 18 de Marzo en el antiguo Distrito Federal, en lo que originalmente había ocupado la Compañía Petrolera "El Aguila", para continuar con otras más en Salamanca, Minatitlán, Tula, Cadereyta y Salina Cruz apoyadas por una buena producción petrolera pero a la par fué creciendo el fantasma de la corrupción y el desfalco.

Casos como el de Aarón Merino, "La Quina", el escandalo de Díaz Serrano, y los mas recientes, con una nómina brutal y una serie de pensiones muy elevadas, aunados a las viscisitudes del comercio internacional, han puesto a la Compañía Nacional del Petróleo en una situación calamitosa.

El rescate que pretendió instrumentar el Presidente Peña Nieto con la apertura energética, una de sus reformas estructurales y el impulso vigoroso que ha pretendido darle el Presidente López Obrador que incluye la construcción de una refinería más, la de "Dos Bocas" han sido apuestas riesgosas. La primera con un evidente fracaso y la segunda con muchos indicadores que la ponen en alto riesgo de inviabilidad.

El antecedente del petróleo y su compañía va mucho mas atrás de 1933 en que se creó la empresa denominada "Petróleos de México, S.A." o Petromex por su acrónimo, antecedente cercano de Pemex, puesto que desde antes de la conquista española, se sabía que el chapopote era usado con fines medicinales y para usos rituales, y fue en la época de Maximiliano de Habsburgo, primer Emperador posterior a la Independencia, se otorgaron las primeras concesiones para la explotación del crudo ascendiendo a mas de 38, sobre todo en lo Estados del sur, principalmente Tabasco, Veracruz y una parte de Tamaulipas.

El Presidente Peña Nieto quiso darle juego a la economía petrolera, anunciando la apertura energética para permitir que el negocio de las gasolinas se desarrollara dentro de esquemas de libre competencia, acabando el mito de la soberanía petrolera y motivando muchas críticas por considerar que era una marcha atrás al decreto del Presidente Lázaro Cárdenas, que tanto costó al pueblo Mexicano para pagar las indemnizaciones a las Compañías Petroleras expropiadas.

Pemex, ha perdido 13 puntos porcentuales en la importación de gasolinas en menos de un año; según cifras de la Secretaría de Energía, las ventas de gasolina en el primer mes de este año han sido las mas bajas en casi 14 años.

Problemas como el Huachicol, la insana política sindical, la competencia con las gasolinerías privadas y las que tienen manos extranjeras amenazan seriamente a Petróleos Mexicanos; también es un enemigo acérrimo, el hecho de que se esté incentivando -para bien- el uso de energías renovables y evitar los combustibles fósiles, y ante las presiones y ejemplos de muchos gobiernos para el uso de energías limpias como la energía solar, la energía eólica o bien a través de otras formas de combustión como la del nopal o la basura a través de biodigestores, el futuro del petróleo "nuestro" y Pemex luce a todas luces incierto y constituye un verdadero mito de la soberanía energética.

Es una falacia considerar que el petróleo, la compañía estatal, y los productos como el gas, el crudo y el refinado sean nuestros. Y es una falacia, porque la empresa encargada primigeniamente de su explotación es una empresa con finanzas a punto de quiebra; porque la comercialización de las gasolinas supone la importación de las mismas y con una carga de impuestos en las ventas lo que ha implicado la reducción de la percepción de ingresos al gobierno federal que tenía en Pemex su más valioso contribuyente.

Informes de la revista Expansión, nos muestra que la petrolera estatal vendió 667,100 barriles promedio diario de gasolinas Megna y Premium durante enero de 2020, el menor nivel desde octubre de 2005, según cifras históricas de la base de datos de la Secretaría de Energía. La caída del precio del barril de crudo en el primer año del Gobierno del Presidente López Obrador y los menores ingresos de las ventas de productos, han hecho que la petrolera estatal tenga una pérdida anual de 346,135 millones de pesos, casi duplicando el resultado negativo de 2019 llegando a cifras del 91.8% más de pérdida acumulada.

En 2019 se experimentó el peor resultado de ingresos de "nuestra" petrolera desde el año de 2015 en que perdió 712,567 millones de pesos.

Pese a esto, el Presidente López Obrador ha insistido en la construcción de una nueva refinería, en el Puerto de Dos Bocas, que se dice que tendrá una capacidad de 340,000 barriles por día según anunció el 18 de marzo de 2019, la Secretaria de Energía Rocío Nahle, refinería que abarcará 794 hectáreas y a donde habrán de llegar los ductos de petroleo proveniente del litoral de Tabasco y de la sonda de Campeche de donde se extrae el 80% de los hidrocarburos del país.


Abel Campirano Marín

La Enciclopedia nos define la falacia como un razonamiento engañoso y que pretende ser convincente o persuasivo pero viola las reglas de la lógica. El discurso sobre la soberanía energética es falso porque parte de premisas también falsas.

El 18 de marzo de 1938 el Presidente Lázaro Cárdenas anunciaba el decreto por el cual se expropiaban bienes de industrias petroleras como la Huasteca Petroleum Company, para regresar a nuestra Patria algo que era legítimamente nuestro: la enorme riqueza del subsuelo, el llamado oro negro, el petróleo.

Un total de 17 compañías petroleras quedaron sin patrimonio y a partir del 7 de junio de ese año, 1938, se creó una de las mas grandes compañías petroleras del mundo, Petróleos Mexicanos.

A partir de allí, creció vertiginosamente a través de Refinerías; la primera fué la 18 de Marzo en el antiguo Distrito Federal, en lo que originalmente había ocupado la Compañía Petrolera "El Aguila", para continuar con otras más en Salamanca, Minatitlán, Tula, Cadereyta y Salina Cruz apoyadas por una buena producción petrolera pero a la par fué creciendo el fantasma de la corrupción y el desfalco.

Casos como el de Aarón Merino, "La Quina", el escandalo de Díaz Serrano, y los mas recientes, con una nómina brutal y una serie de pensiones muy elevadas, aunados a las viscisitudes del comercio internacional, han puesto a la Compañía Nacional del Petróleo en una situación calamitosa.

El rescate que pretendió instrumentar el Presidente Peña Nieto con la apertura energética, una de sus reformas estructurales y el impulso vigoroso que ha pretendido darle el Presidente López Obrador que incluye la construcción de una refinería más, la de "Dos Bocas" han sido apuestas riesgosas. La primera con un evidente fracaso y la segunda con muchos indicadores que la ponen en alto riesgo de inviabilidad.

El antecedente del petróleo y su compañía va mucho mas atrás de 1933 en que se creó la empresa denominada "Petróleos de México, S.A." o Petromex por su acrónimo, antecedente cercano de Pemex, puesto que desde antes de la conquista española, se sabía que el chapopote era usado con fines medicinales y para usos rituales, y fue en la época de Maximiliano de Habsburgo, primer Emperador posterior a la Independencia, se otorgaron las primeras concesiones para la explotación del crudo ascendiendo a mas de 38, sobre todo en lo Estados del sur, principalmente Tabasco, Veracruz y una parte de Tamaulipas.

El Presidente Peña Nieto quiso darle juego a la economía petrolera, anunciando la apertura energética para permitir que el negocio de las gasolinas se desarrollara dentro de esquemas de libre competencia, acabando el mito de la soberanía petrolera y motivando muchas críticas por considerar que era una marcha atrás al decreto del Presidente Lázaro Cárdenas, que tanto costó al pueblo Mexicano para pagar las indemnizaciones a las Compañías Petroleras expropiadas.

Pemex, ha perdido 13 puntos porcentuales en la importación de gasolinas en menos de un año; según cifras de la Secretaría de Energía, las ventas de gasolina en el primer mes de este año han sido las mas bajas en casi 14 años.

Problemas como el Huachicol, la insana política sindical, la competencia con las gasolinerías privadas y las que tienen manos extranjeras amenazan seriamente a Petróleos Mexicanos; también es un enemigo acérrimo, el hecho de que se esté incentivando -para bien- el uso de energías renovables y evitar los combustibles fósiles, y ante las presiones y ejemplos de muchos gobiernos para el uso de energías limpias como la energía solar, la energía eólica o bien a través de otras formas de combustión como la del nopal o la basura a través de biodigestores, el futuro del petróleo "nuestro" y Pemex luce a todas luces incierto y constituye un verdadero mito de la soberanía energética.

Es una falacia considerar que el petróleo, la compañía estatal, y los productos como el gas, el crudo y el refinado sean nuestros. Y es una falacia, porque la empresa encargada primigeniamente de su explotación es una empresa con finanzas a punto de quiebra; porque la comercialización de las gasolinas supone la importación de las mismas y con una carga de impuestos en las ventas lo que ha implicado la reducción de la percepción de ingresos al gobierno federal que tenía en Pemex su más valioso contribuyente.

Informes de la revista Expansión, nos muestra que la petrolera estatal vendió 667,100 barriles promedio diario de gasolinas Megna y Premium durante enero de 2020, el menor nivel desde octubre de 2005, según cifras históricas de la base de datos de la Secretaría de Energía. La caída del precio del barril de crudo en el primer año del Gobierno del Presidente López Obrador y los menores ingresos de las ventas de productos, han hecho que la petrolera estatal tenga una pérdida anual de 346,135 millones de pesos, casi duplicando el resultado negativo de 2019 llegando a cifras del 91.8% más de pérdida acumulada.

En 2019 se experimentó el peor resultado de ingresos de "nuestra" petrolera desde el año de 2015 en que perdió 712,567 millones de pesos.

Pese a esto, el Presidente López Obrador ha insistido en la construcción de una nueva refinería, en el Puerto de Dos Bocas, que se dice que tendrá una capacidad de 340,000 barriles por día según anunció el 18 de marzo de 2019, la Secretaria de Energía Rocío Nahle, refinería que abarcará 794 hectáreas y a donde habrán de llegar los ductos de petroleo proveniente del litoral de Tabasco y de la sonda de Campeche de donde se extrae el 80% de los hidrocarburos del país.

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