/ viernes 13 de noviembre de 2020

Juventud, divino tesoro

Víctor Rafael Miramontes Martínez*


Juventud esa etapa pasajera de la vida, rival del tiempo, que creemos que jamás tendrá final mientras nos abraza su brío, energía y pasión, perdidos sin pensar que la primavera también termina

Hoy para esta generación, la política es esa conversación obsoleta, muchas veces innecesaria, inentendibles y vacía de oportunidades.

“Hoy al joven no le interesa”, “no participa”, hoy los jóvenes prefieren “la maña” y el dinero fácil, ese es el discurso más cómodo de quienes nos gobiernan. Cuando les escucho me viene una frase a la mente; “sácale sangre a una piedra” este modelo político solo radica en discursos cargados de nada, alejados de la realidad de a quienes representan.

Se les olvidó que en el 2018 llegaron a Casa Jalisco, al Congreso del Estado y a los cabildos por la voluntad expresa en el voto naciente del padrón electoral, o sea las y los jóvenes que cayeron en esa falsa narrativa de la “refundación o la transformación” que les pusieron ahí.

En Jalisco no importa la legislación para las juventudes, hoy los espacios más cercanos a ello son los institutos municipales de atención a la juventud, los que como siempre son esa moneda de cambio que sirve en la mesa para cerrar o pagar acuerdos. Del extinto Instituto Jalisciense de la Juventud ni hablar, a ése le pusimos su altar hace 21 días y corrió con la misma suerte el Instituto Jalisciense de la Mujer, ambos víctimas de la política de escritorio, ninguna política pública para las juventudes, ninguna herramienta que a corto, mediano o largo plazo ayuden a mejorar las condiciones sociales y calidad de vida.

La edad no puede ser un criterio de conocimiento suficiente, pues existe una relación entre saber y poder de la que no somos ajena las y los jóvenes. Hemos demostrado que esta generación está preparada para tomar los espacios que los “poderosos” ocupan, ya que como vemos los movimientos sociales, son encabezados por las juventudes que han sido disruptivas y que han marcado la historia, nos queda más claro que la autoridad la tenemos las juventudes, quienes estamos cansados de la realidad que vivimos, misma que nos lleva a soñar imaginarios políticos distintos, donde la justicia sea una realidad y no una simulación, donde no existan barreras al acceso educativo, donde la salud integral sea para todas y todos, donde el derecho a los espacios públicos y medio ambiente se garantice, donde la cultura, la recreación y el deporte sea transversal, donde palpemos clara la posibilidad de construir un proyecto de vida para quiénes somos el motor del país y del estado.

Sí, la juventud, sus primaveras, sus arrebatos; todos teniendo una conversación política en aquí y el ahora, que se traducirán a acciones afirmativas a futuro para quienes viven en el verano y el invierno de la vida.

Para esta y todas las primaveras, juventud, luz, fortaleza y resistencia.

* Consejero Ejecutivo de Activismo, Innovación y Política Social- FEU.

Twitter: @17MIRAMONTES

Instagram: @victor_miramontes

Víctor Rafael Miramontes Martínez*


Juventud esa etapa pasajera de la vida, rival del tiempo, que creemos que jamás tendrá final mientras nos abraza su brío, energía y pasión, perdidos sin pensar que la primavera también termina

Hoy para esta generación, la política es esa conversación obsoleta, muchas veces innecesaria, inentendibles y vacía de oportunidades.

“Hoy al joven no le interesa”, “no participa”, hoy los jóvenes prefieren “la maña” y el dinero fácil, ese es el discurso más cómodo de quienes nos gobiernan. Cuando les escucho me viene una frase a la mente; “sácale sangre a una piedra” este modelo político solo radica en discursos cargados de nada, alejados de la realidad de a quienes representan.

Se les olvidó que en el 2018 llegaron a Casa Jalisco, al Congreso del Estado y a los cabildos por la voluntad expresa en el voto naciente del padrón electoral, o sea las y los jóvenes que cayeron en esa falsa narrativa de la “refundación o la transformación” que les pusieron ahí.

En Jalisco no importa la legislación para las juventudes, hoy los espacios más cercanos a ello son los institutos municipales de atención a la juventud, los que como siempre son esa moneda de cambio que sirve en la mesa para cerrar o pagar acuerdos. Del extinto Instituto Jalisciense de la Juventud ni hablar, a ése le pusimos su altar hace 21 días y corrió con la misma suerte el Instituto Jalisciense de la Mujer, ambos víctimas de la política de escritorio, ninguna política pública para las juventudes, ninguna herramienta que a corto, mediano o largo plazo ayuden a mejorar las condiciones sociales y calidad de vida.

La edad no puede ser un criterio de conocimiento suficiente, pues existe una relación entre saber y poder de la que no somos ajena las y los jóvenes. Hemos demostrado que esta generación está preparada para tomar los espacios que los “poderosos” ocupan, ya que como vemos los movimientos sociales, son encabezados por las juventudes que han sido disruptivas y que han marcado la historia, nos queda más claro que la autoridad la tenemos las juventudes, quienes estamos cansados de la realidad que vivimos, misma que nos lleva a soñar imaginarios políticos distintos, donde la justicia sea una realidad y no una simulación, donde no existan barreras al acceso educativo, donde la salud integral sea para todas y todos, donde el derecho a los espacios públicos y medio ambiente se garantice, donde la cultura, la recreación y el deporte sea transversal, donde palpemos clara la posibilidad de construir un proyecto de vida para quiénes somos el motor del país y del estado.

Sí, la juventud, sus primaveras, sus arrebatos; todos teniendo una conversación política en aquí y el ahora, que se traducirán a acciones afirmativas a futuro para quienes viven en el verano y el invierno de la vida.

Para esta y todas las primaveras, juventud, luz, fortaleza y resistencia.

* Consejero Ejecutivo de Activismo, Innovación y Política Social- FEU.

Twitter: @17MIRAMONTES

Instagram: @victor_miramontes