José Roque Albín Huerta

  / lunes 7 de octubre de 2019

Indiferencia

La palabra Indiferencia tiene varios significados; la Real Academia Española (RAE) la define como el estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado. También que la indiferencia es aquel sentimiento de permanecer inmóvil, tanto en movimiento como en sentimiento, ante alguna situación, idea o persona, es la forma negativa de diferencia.

En síntesis, se describe como el estado de ánimo de una persona en el cual no siente atracción ni rechazo por ninguna situación o asunto en que se le presente ya que mantendrá un punto de indiferencia al estimar que es una cuestión que no le atañe o bien, que no le da la debida importancia a los dilemas de reacción que se vive en forma cotidiana.

Desde el punto de vista de la psicología, se estudia para explicar los fenómenos de la indiferencia como parte de un momento del individuo que se mantiene estática frente a lo que sucede mientras no le afecte en lo personal, es decir, que su reacción no es positiva ni negativa. Esta actitud sucede en cualquier etapa de la vida, solo que es más notable en la adolescencia y que es importante tomar decisiones e interés por lo que sucede en nuestro entorno.

En este momento de la vida, los adolescentes se encuentran en un dilema porque no encuentran el medio adecuando en donde se muevan o se desenvuelven y que no toman una actitud de desagrado o agrado hacia el entorno familiar, social o escolar, se documenta también que al tomar esta actitud es debido a que sienten una protección ante las adversidades que se presentan en su país o en el mundo con la esperanza de esperar a que se resuelva cualquier contingencia y de esa manera ir encontrando el espacio que estima les pertenece.

Por ello, es lamentable que por la falta de interés y de participación ciudadana ante estas formas de indiferencia resulta que en ocasiones las propuestas gubernamentales resultan nulas o en el mejor de los escenarios mínimas por la ausencia de interés en temas propios que inciden en la sociedad. Sinceramente es triste ver cómo la gente arroja la basura por la ventanilla de su carro; tapan las alcantarillas con su basura teniendo como consecuencia, en el mejor de los casos, encharcamientos en las calles, deslaves de los ríos con consecuencias verdaderamente terroríficas como la pérdida de los hogares, muebles y lo peor vidas humanas.

En otro orden de ideas, vivimos en una sociedad la cual la mayoría se muestra indiferente a la problemática que se vive o que bien por su actuación demuestran la tolerancia o la aceptan. Es suficiente como a muchos les tiene sin cuidado tanto la desigualdad como la pobreza, incluso existen quienes se atreven a decir que las personas que son pobres, viven así porque no les gusta trabajar.

Así, la indiferencia la hemos adoptado como una actitud aceptable y, vemos como la clase hegemónica abusa constantemente de los trabajadores (as), como los alumnos (as) conviven con violencia, los padres de familia actúan de manera arbitraria ante las responsabilidades que les competen o simplemente se hacen disimulados. Un acercamiento fundamental a estas problemáticas son los centros escolares, pues se cree que son espacios donde los estudiantes pueden tener acceso a información, compartir con otros y proponer en conjunto.

Nuestro México está pasando por una etapa importante porque entre otras cosas, se han presentado diversas causas que hace tiempo no se habían tenido, los niveles de violencia como los registrados en los últimos años principalmente en el sector universitario que muchos de los jóvenes salen y ya no regresan a su hogar y que sucede, nada, porque se está acostumbrado a ver las cosas normales o bien, como no atañe a nuestro entorno social, no nos interesa.

Estimado lector, afortunadamente es la mayoría de la sociedad que no muestra indiferencia a los problemas cotidianos y que nos afectan en mucho, seamos promotores desde nuestra trinchera para que las nuevas generaciones se muestren críticos y propositivos a lo que nos aqueja, finalmente todos ganamos, abrazos y gracias por todo.


* Rector General del Centro Universitario UTEG

joseroque@uteg.edu.mx

La palabra Indiferencia tiene varios significados; la Real Academia Española (RAE) la define como el estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado. También que la indiferencia es aquel sentimiento de permanecer inmóvil, tanto en movimiento como en sentimiento, ante alguna situación, idea o persona, es la forma negativa de diferencia.

En síntesis, se describe como el estado de ánimo de una persona en el cual no siente atracción ni rechazo por ninguna situación o asunto en que se le presente ya que mantendrá un punto de indiferencia al estimar que es una cuestión que no le atañe o bien, que no le da la debida importancia a los dilemas de reacción que se vive en forma cotidiana.

Desde el punto de vista de la psicología, se estudia para explicar los fenómenos de la indiferencia como parte de un momento del individuo que se mantiene estática frente a lo que sucede mientras no le afecte en lo personal, es decir, que su reacción no es positiva ni negativa. Esta actitud sucede en cualquier etapa de la vida, solo que es más notable en la adolescencia y que es importante tomar decisiones e interés por lo que sucede en nuestro entorno.

En este momento de la vida, los adolescentes se encuentran en un dilema porque no encuentran el medio adecuando en donde se muevan o se desenvuelven y que no toman una actitud de desagrado o agrado hacia el entorno familiar, social o escolar, se documenta también que al tomar esta actitud es debido a que sienten una protección ante las adversidades que se presentan en su país o en el mundo con la esperanza de esperar a que se resuelva cualquier contingencia y de esa manera ir encontrando el espacio que estima les pertenece.

Por ello, es lamentable que por la falta de interés y de participación ciudadana ante estas formas de indiferencia resulta que en ocasiones las propuestas gubernamentales resultan nulas o en el mejor de los escenarios mínimas por la ausencia de interés en temas propios que inciden en la sociedad. Sinceramente es triste ver cómo la gente arroja la basura por la ventanilla de su carro; tapan las alcantarillas con su basura teniendo como consecuencia, en el mejor de los casos, encharcamientos en las calles, deslaves de los ríos con consecuencias verdaderamente terroríficas como la pérdida de los hogares, muebles y lo peor vidas humanas.

En otro orden de ideas, vivimos en una sociedad la cual la mayoría se muestra indiferente a la problemática que se vive o que bien por su actuación demuestran la tolerancia o la aceptan. Es suficiente como a muchos les tiene sin cuidado tanto la desigualdad como la pobreza, incluso existen quienes se atreven a decir que las personas que son pobres, viven así porque no les gusta trabajar.

Así, la indiferencia la hemos adoptado como una actitud aceptable y, vemos como la clase hegemónica abusa constantemente de los trabajadores (as), como los alumnos (as) conviven con violencia, los padres de familia actúan de manera arbitraria ante las responsabilidades que les competen o simplemente se hacen disimulados. Un acercamiento fundamental a estas problemáticas son los centros escolares, pues se cree que son espacios donde los estudiantes pueden tener acceso a información, compartir con otros y proponer en conjunto.

Nuestro México está pasando por una etapa importante porque entre otras cosas, se han presentado diversas causas que hace tiempo no se habían tenido, los niveles de violencia como los registrados en los últimos años principalmente en el sector universitario que muchos de los jóvenes salen y ya no regresan a su hogar y que sucede, nada, porque se está acostumbrado a ver las cosas normales o bien, como no atañe a nuestro entorno social, no nos interesa.

Estimado lector, afortunadamente es la mayoría de la sociedad que no muestra indiferencia a los problemas cotidianos y que nos afectan en mucho, seamos promotores desde nuestra trinchera para que las nuevas generaciones se muestren críticos y propositivos a lo que nos aqueja, finalmente todos ganamos, abrazos y gracias por todo.


* Rector General del Centro Universitario UTEG

joseroque@uteg.edu.mx

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