/ lunes 17 de mayo de 2021

El triángulo de la muerte

Francisco Javier Armenta Araiza –presidente de la FEU


Foto: Cortesía | Javier Armenta


Hoy más que nunca debemos alzar la voz frente a la violencia para no dejarla escalar. Historias de horror tenemos de sobra. Hace 3 años fueron los 3 estudiantes de cine que mientras hacían una tarea fueron privados de su libertad y sus restos disueltos en ácido. Hace un año nos conmocionó la historia de José Francisco Villa Tomás, el primer estudiante que sus restos fueron encontrados en una fosa clandestina. Lo identificaron por un tatuaje de una manzana en su muñeca, símbolo que no olvidaremos. Era ya lo suficientemente indignante sentir miedo en las calles pero la semana pasada descubrimos un terror aún peor.

El caso de José Alberto González Moreno, alumno de Geografía del CUCSH, y de sus 2 hermanos, nos vino a enseñar que ni quiera en nuestra propia casa estamos seguros, que cualquier día a cualquier hora el terror que experimentaron los hermanos en sus últimas horas de vida lo pueden padecer otros más. Tal es el caso de José de Jesús Covarrubias Martínez alumno del CUTonalá y su hermano Abraham quienes también fueron raptados en su propia casa el pasado 15 de marzo. Al día de hoy no hay pistas de su paradero.

Las historias anteriores nos hacen preguntarnos si en Jalisco existe justicia, pues tal parece que las autoridades borraron la palabra del diccionario. “En Jalisco quien la hace no la paga”. Los asesinos de mis compañeros estudiantes seguirán caminando de manera impune por la calle, con la posibilidad de repetir estos hechos una y otra vez porque el Estado es incapaz de brindarnos justicia. ¿De qué sirvieron los millones invertidos al C5 si cuando se necesitaba saber la ruta de los criminales fueron omisos? ¿Qué tiene que ocurrir para que a las y los jaliscienses se nos brinde seguridad y justicia?

Fernando Espinoza de los Monteros explica este triángulo de la muerte del que hoy quiero reflexionar. Las organizaciones criminales y empresarios corruptos apoyan económicamente la campaña de candidatos. Ese dinero lo utilizan los candidatos para comprar votos y simpatías. Una vez en el poder al político le toca brindar impunidad a los cárteles y empresarios para regresarles el favor. Estamos hablando de un triángulo de corrupción alimentado por dinero y que termina en muerte. Detrás de la despensa, el regalito, el billetito que te ofrecen los partidos por tu voto, se encuentra dinero manchado de sangre. El que existan ciudadanos dispuestos a vender su voto permea este sistema.

En temas de seguridad no podremos avanzar si no se rompe de una vez por todas el pacto con los criminales, que se rompa uno de los pilares del triángulo. Lo que no se compra con dinero sale caro. Si queremos atacar de raíz el problema de la inseguridad debemos apoyar a representantes libres de compromisos económicos para que cuando llegue su turno de gobernar no dé impunidad a los criminales y no regale nuestras áreas verdes a los depredadores. Cierro mi reflexión del día de hoy cuestionando por qué este tema no se encuentra en la agenda de los candidatos; tal vez porque no están preparados para hablar de ello o porque ninguno está libre de pecado.

Twitter @JavierArmentaMX Facebook. Javier Armenta @JArmentaMX

Francisco Javier Armenta Araiza –presidente de la FEU


Foto: Cortesía | Javier Armenta


Hoy más que nunca debemos alzar la voz frente a la violencia para no dejarla escalar. Historias de horror tenemos de sobra. Hace 3 años fueron los 3 estudiantes de cine que mientras hacían una tarea fueron privados de su libertad y sus restos disueltos en ácido. Hace un año nos conmocionó la historia de José Francisco Villa Tomás, el primer estudiante que sus restos fueron encontrados en una fosa clandestina. Lo identificaron por un tatuaje de una manzana en su muñeca, símbolo que no olvidaremos. Era ya lo suficientemente indignante sentir miedo en las calles pero la semana pasada descubrimos un terror aún peor.

El caso de José Alberto González Moreno, alumno de Geografía del CUCSH, y de sus 2 hermanos, nos vino a enseñar que ni quiera en nuestra propia casa estamos seguros, que cualquier día a cualquier hora el terror que experimentaron los hermanos en sus últimas horas de vida lo pueden padecer otros más. Tal es el caso de José de Jesús Covarrubias Martínez alumno del CUTonalá y su hermano Abraham quienes también fueron raptados en su propia casa el pasado 15 de marzo. Al día de hoy no hay pistas de su paradero.

Las historias anteriores nos hacen preguntarnos si en Jalisco existe justicia, pues tal parece que las autoridades borraron la palabra del diccionario. “En Jalisco quien la hace no la paga”. Los asesinos de mis compañeros estudiantes seguirán caminando de manera impune por la calle, con la posibilidad de repetir estos hechos una y otra vez porque el Estado es incapaz de brindarnos justicia. ¿De qué sirvieron los millones invertidos al C5 si cuando se necesitaba saber la ruta de los criminales fueron omisos? ¿Qué tiene que ocurrir para que a las y los jaliscienses se nos brinde seguridad y justicia?

Fernando Espinoza de los Monteros explica este triángulo de la muerte del que hoy quiero reflexionar. Las organizaciones criminales y empresarios corruptos apoyan económicamente la campaña de candidatos. Ese dinero lo utilizan los candidatos para comprar votos y simpatías. Una vez en el poder al político le toca brindar impunidad a los cárteles y empresarios para regresarles el favor. Estamos hablando de un triángulo de corrupción alimentado por dinero y que termina en muerte. Detrás de la despensa, el regalito, el billetito que te ofrecen los partidos por tu voto, se encuentra dinero manchado de sangre. El que existan ciudadanos dispuestos a vender su voto permea este sistema.

En temas de seguridad no podremos avanzar si no se rompe de una vez por todas el pacto con los criminales, que se rompa uno de los pilares del triángulo. Lo que no se compra con dinero sale caro. Si queremos atacar de raíz el problema de la inseguridad debemos apoyar a representantes libres de compromisos económicos para que cuando llegue su turno de gobernar no dé impunidad a los criminales y no regale nuestras áreas verdes a los depredadores. Cierro mi reflexión del día de hoy cuestionando por qué este tema no se encuentra en la agenda de los candidatos; tal vez porque no están preparados para hablar de ello o porque ninguno está libre de pecado.

Twitter @JavierArmentaMX Facebook. Javier Armenta @JArmentaMX