/ sábado 21 de noviembre de 2020

Doble pandemia en Jalisco

Alejandro Jiménez Pérez

Este año, sin lugar a dudas, nos ha marcado la vida. “Un año atípico” escuchamos por todos lados. Una pandemia fue la causa de llevarnos a cambiar nuestra forma de relacionarnos, trabajar, estudiar y de vivir. Un encierro que pensamos duraría una semana, pasó a ser un confinamiento obligado que se ha prolongado ya por 36 semanas y donde cada persona vive una realidad muy diferente. ¡Qué difícil es vivir en medio de una pandemia! pero más difícil que cuidarnos de un virus llamado COVID-19, es tener que enfrentarnos a una realidad que sí es generalizada y a la que nos enfrentamos todos en Jalisco sin importar su condición y es cuidarnos de la violencia y la inseguridad.

El pasado 14 de agosto tras una manifestación por nuestro compañero Jonathan Santos, estudiante del Politécnico Matute Remus, a quien le fue arrebatada su vida de una manera despiadada; Javier Armenta, Presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios, afuera de Casa Jalisco hizo un llamado al Gobierno: El único botón que se debería apretar, es el de la violencia que se vive en Jalisco, pues durante este año 2020, la violencia, la inseguridad, el abuso y la omisión de la autoridad ha rebasado sus límites.

Hace un par de semanas, nuestro Gobernador apretó el botón, después de muchas amenazas lo apretó, pero no el que pidió el Presidente de la FEU, sino, el llamado "BOTÓN ROJO" ese que fue su gran aliado de sus grandilocuentes discursos durante la pandemia, y donde a regaños, hacía un “exhorto” a las y los jaliscienses a mantenernos en casa y guardar la sana distancia, pues esta acción era solo el resultado de la irresponsabilidad de las personas y pues así, con esta estrategia bajar los contagios de COVID-19 en Jalisco. Y aquí es donde me pregunto: ¿cuál botón debió de haber apretado?

Jalisco a nivel nacional, es el primer lugar en desapariciones forzadas. Esto no debería sernos indiferentes, aunque creo que tampoco nos sorprende, ya todos los días los diarios cuentan más personas, más fosas y más familias destrozadas, ser el primer lugar nacional solo nos dice algo y es que: Todos aquí, estamos expuestos a ser desaparecidos. El pasado 29 de septiembre, mi primo Alan Javier Jiménez Saenz, le fue arrebatada su libertad en la colonia parques del auditorio. Aquellas personas sin escrúpulos, no solo se llevaron la libertad de mi primo, también se llevaron la tranquilidad de toda nuestra familia, pues ahora vivimos con la incertidumbre de saber dónde está. Nunca había pasado por algo igual en mi vida, en todo momento me cuestiono si ha comido, si ha descansado o ha enfermado, son pensamientos que día a día pasan por mi mente. Suena desgarrador cuando sus amigos me encuentran en la calle o me envían mensajes preguntando si sé algo de Él, y pues peor aún, es mencionar lo que viven sus padres a diario y tristeza que me da al pensar en su bebé, quien ahora no sabe dónde está su papá, que no puede verlo, tocarlo, ni abrazarlo.

Durante varios años he acompañado desde la FEU en varias manifestaciones a compañeros, sus familias y más recientemente, a las mamás de Fundej, que todos los días buscan a los suyos. Jamás me imaginé estar de este lado y vivir en carne propia ese miedo e incertidumbre que viven muchas familias en Jalisco, porque aquí, en este estado, no solo se lucha todos los días por librarse de los contagios, sino también por regresar todos los días con vida a sus casas.

*Consejero de innovación, ciencia y tecnología- FEU.

@AlexHJimenez95

@aleexjimenezprz

Alejandro Jiménez Pérez

Este año, sin lugar a dudas, nos ha marcado la vida. “Un año atípico” escuchamos por todos lados. Una pandemia fue la causa de llevarnos a cambiar nuestra forma de relacionarnos, trabajar, estudiar y de vivir. Un encierro que pensamos duraría una semana, pasó a ser un confinamiento obligado que se ha prolongado ya por 36 semanas y donde cada persona vive una realidad muy diferente. ¡Qué difícil es vivir en medio de una pandemia! pero más difícil que cuidarnos de un virus llamado COVID-19, es tener que enfrentarnos a una realidad que sí es generalizada y a la que nos enfrentamos todos en Jalisco sin importar su condición y es cuidarnos de la violencia y la inseguridad.

El pasado 14 de agosto tras una manifestación por nuestro compañero Jonathan Santos, estudiante del Politécnico Matute Remus, a quien le fue arrebatada su vida de una manera despiadada; Javier Armenta, Presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios, afuera de Casa Jalisco hizo un llamado al Gobierno: El único botón que se debería apretar, es el de la violencia que se vive en Jalisco, pues durante este año 2020, la violencia, la inseguridad, el abuso y la omisión de la autoridad ha rebasado sus límites.

Hace un par de semanas, nuestro Gobernador apretó el botón, después de muchas amenazas lo apretó, pero no el que pidió el Presidente de la FEU, sino, el llamado "BOTÓN ROJO" ese que fue su gran aliado de sus grandilocuentes discursos durante la pandemia, y donde a regaños, hacía un “exhorto” a las y los jaliscienses a mantenernos en casa y guardar la sana distancia, pues esta acción era solo el resultado de la irresponsabilidad de las personas y pues así, con esta estrategia bajar los contagios de COVID-19 en Jalisco. Y aquí es donde me pregunto: ¿cuál botón debió de haber apretado?

Jalisco a nivel nacional, es el primer lugar en desapariciones forzadas. Esto no debería sernos indiferentes, aunque creo que tampoco nos sorprende, ya todos los días los diarios cuentan más personas, más fosas y más familias destrozadas, ser el primer lugar nacional solo nos dice algo y es que: Todos aquí, estamos expuestos a ser desaparecidos. El pasado 29 de septiembre, mi primo Alan Javier Jiménez Saenz, le fue arrebatada su libertad en la colonia parques del auditorio. Aquellas personas sin escrúpulos, no solo se llevaron la libertad de mi primo, también se llevaron la tranquilidad de toda nuestra familia, pues ahora vivimos con la incertidumbre de saber dónde está. Nunca había pasado por algo igual en mi vida, en todo momento me cuestiono si ha comido, si ha descansado o ha enfermado, son pensamientos que día a día pasan por mi mente. Suena desgarrador cuando sus amigos me encuentran en la calle o me envían mensajes preguntando si sé algo de Él, y pues peor aún, es mencionar lo que viven sus padres a diario y tristeza que me da al pensar en su bebé, quien ahora no sabe dónde está su papá, que no puede verlo, tocarlo, ni abrazarlo.

Durante varios años he acompañado desde la FEU en varias manifestaciones a compañeros, sus familias y más recientemente, a las mamás de Fundej, que todos los días buscan a los suyos. Jamás me imaginé estar de este lado y vivir en carne propia ese miedo e incertidumbre que viven muchas familias en Jalisco, porque aquí, en este estado, no solo se lucha todos los días por librarse de los contagios, sino también por regresar todos los días con vida a sus casas.

*Consejero de innovación, ciencia y tecnología- FEU.

@AlexHJimenez95

@aleexjimenezprz