/ martes 31 de marzo de 2020

Despierta la conciencia

Ojalá que esta tragedia mundial despierte la conciencia de todos y cada uno de los que conformamos el universo y analicemos y ponderemos, como fue, como es y cómo será nuestro proceder en lo familiar, en lo social, en lo profesional, en lo político y en lo gubernamental.

Es indudable que nuestro proceder en lo personal, -los cincuentones poco más, poco menos-, es evidente que no fue el mejor, porque en los cincuentas y gran parte de los sesentas, respirábamos aire limpio, tomábamos agua limpia, teníamos oportunidades de educación, de profesión, de trabajo, la atención de nuestros padres, la madre abnegada, el padre responsable, por muchos o pocos que integráramos las familias, pero siempre juntos, en las buenas y en las malas, pero además, -aunque nunca han faltado los excesos de la autoridad- pero siempre era más eficiente, menos corrupta, porque también la sociedad contaba con valores cívicos y morales, que vinieron a mucho menos en las décadas posteriores, a grado tal que todos los principios que nos inculcaron los viejos, que las carencias que padecimos en algún momento, nos indujeron a derrochar valores de todo tipo, tirándolos por la borda y confundiendo y desorientando a las nuevas generaciones, que aunado a la tecnología se hicieron hombres y mujeres superficiales, deshonestos, inmorales, irresponsables, viciosos y lo peor de todo, delincuentes, que hoy por hoy tienen rebasada la autoridad familiar y por ende a la gubernamental, sin que ésta reaccione, ya sea por incapacidad o desinterés, puesto que no se emprenden programas donde se concientice a la población en general, sobre cuestiones civilidad, moralidad y cultura, considero importante que todos desde nuestra trinchera hagamos que esto sea parte de nuestro diario vivir, lo que traerá cosas favorables a la patria, ya que hasta el momento, la autoridad y población en general, simplemente hacemos comedias que pareciera que deberás tenemos la intención de ser eficientes, honestos, responsables y capaces, por lo tanto, vivimos la consecuencia de nuestra actitud, donde hay un alto índice de criminalidad, corrupción e impunidad, es momento de que sociedad y gobierno en una corresponsabilidad, dejemos a un lado cualquier diferencia y nos pongamos hacer cada quien nuestra parte.

Ahora bien, en atención a una psicosis mundial, que en particular a nosotros los jaliscienses en quince días desde que arrancó la pandemia del mentado COVID-19, solamente ha habido tres decesos en nuestro estado y ha sido extrema la intervención de las autoridades del gobierno en los medios de comunicación, pidiendo la participación de la sociedad en el cuidado del contagio de tal virus. Nada pero lo que es nada, -como si no tuviera importancia o fuera menos grave los homicidios violentos de todos los días, nada más en la zona metropolitana, al margen de las fosas y desaparecidos que todos los días se denuncian-; la sociedad tampoco, de ningún sector, pobres, ricos, ignorantes, cultos, curas, mucho menos las autoridades federales, estatales y municipales, tocan estos temas, no obstante que en quince meses, en el país se han cometido más de treinta y seis mil homicidios violentos, en igual tiempo, en nuestro estado, llevamos más de tres mil y por más que se diga, es evidente que nada se hace por enfrentar esta pandemia tan lacerante que no deja de serlo, como las propias autoridades lo dicen ya que en muchos países del mundo se viven en las mismas condiciones y pareciera que se cumple el adagio que el mal de muchos, consuelo de pentontos. Creo que la violencia que a diario vivimos también debería de ser igual de importante su atención por parte de las autoridades, puesto que en menos tiempo que la contingencia que vivimos, lleva muchos más muertos y consecuencias en todos los ámbitos de la sociedad, considero se tomen todas la medidas necesarias para que se emprenda lo que haga falta para combatir la delincuencia.

Usted amigo lector, si no le ha pasado nada en su familia, que bueno, pero únase a la pena de los que ya lo han vivido y manifiéstese también, antes de que le suceda, exigiéndole al gobierno que haga lo que sea necesario para abatir este problema tan severo que hoy todo el mundo está perdido en el virus y desatiende esto que nos quita más vidas.

* Director del Observatorio Académico de Justicia y Seguridad Publica de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

locb15@hotmail.com.

Ojalá que esta tragedia mundial despierte la conciencia de todos y cada uno de los que conformamos el universo y analicemos y ponderemos, como fue, como es y cómo será nuestro proceder en lo familiar, en lo social, en lo profesional, en lo político y en lo gubernamental.

Es indudable que nuestro proceder en lo personal, -los cincuentones poco más, poco menos-, es evidente que no fue el mejor, porque en los cincuentas y gran parte de los sesentas, respirábamos aire limpio, tomábamos agua limpia, teníamos oportunidades de educación, de profesión, de trabajo, la atención de nuestros padres, la madre abnegada, el padre responsable, por muchos o pocos que integráramos las familias, pero siempre juntos, en las buenas y en las malas, pero además, -aunque nunca han faltado los excesos de la autoridad- pero siempre era más eficiente, menos corrupta, porque también la sociedad contaba con valores cívicos y morales, que vinieron a mucho menos en las décadas posteriores, a grado tal que todos los principios que nos inculcaron los viejos, que las carencias que padecimos en algún momento, nos indujeron a derrochar valores de todo tipo, tirándolos por la borda y confundiendo y desorientando a las nuevas generaciones, que aunado a la tecnología se hicieron hombres y mujeres superficiales, deshonestos, inmorales, irresponsables, viciosos y lo peor de todo, delincuentes, que hoy por hoy tienen rebasada la autoridad familiar y por ende a la gubernamental, sin que ésta reaccione, ya sea por incapacidad o desinterés, puesto que no se emprenden programas donde se concientice a la población en general, sobre cuestiones civilidad, moralidad y cultura, considero importante que todos desde nuestra trinchera hagamos que esto sea parte de nuestro diario vivir, lo que traerá cosas favorables a la patria, ya que hasta el momento, la autoridad y población en general, simplemente hacemos comedias que pareciera que deberás tenemos la intención de ser eficientes, honestos, responsables y capaces, por lo tanto, vivimos la consecuencia de nuestra actitud, donde hay un alto índice de criminalidad, corrupción e impunidad, es momento de que sociedad y gobierno en una corresponsabilidad, dejemos a un lado cualquier diferencia y nos pongamos hacer cada quien nuestra parte.

Ahora bien, en atención a una psicosis mundial, que en particular a nosotros los jaliscienses en quince días desde que arrancó la pandemia del mentado COVID-19, solamente ha habido tres decesos en nuestro estado y ha sido extrema la intervención de las autoridades del gobierno en los medios de comunicación, pidiendo la participación de la sociedad en el cuidado del contagio de tal virus. Nada pero lo que es nada, -como si no tuviera importancia o fuera menos grave los homicidios violentos de todos los días, nada más en la zona metropolitana, al margen de las fosas y desaparecidos que todos los días se denuncian-; la sociedad tampoco, de ningún sector, pobres, ricos, ignorantes, cultos, curas, mucho menos las autoridades federales, estatales y municipales, tocan estos temas, no obstante que en quince meses, en el país se han cometido más de treinta y seis mil homicidios violentos, en igual tiempo, en nuestro estado, llevamos más de tres mil y por más que se diga, es evidente que nada se hace por enfrentar esta pandemia tan lacerante que no deja de serlo, como las propias autoridades lo dicen ya que en muchos países del mundo se viven en las mismas condiciones y pareciera que se cumple el adagio que el mal de muchos, consuelo de pentontos. Creo que la violencia que a diario vivimos también debería de ser igual de importante su atención por parte de las autoridades, puesto que en menos tiempo que la contingencia que vivimos, lleva muchos más muertos y consecuencias en todos los ámbitos de la sociedad, considero se tomen todas la medidas necesarias para que se emprenda lo que haga falta para combatir la delincuencia.

Usted amigo lector, si no le ha pasado nada en su familia, que bueno, pero únase a la pena de los que ya lo han vivido y manifiéstese también, antes de que le suceda, exigiéndole al gobierno que haga lo que sea necesario para abatir este problema tan severo que hoy todo el mundo está perdido en el virus y desatiende esto que nos quita más vidas.

* Director del Observatorio Académico de Justicia y Seguridad Publica de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG.

locb15@hotmail.com.

domingo 05 de julio de 2020

Espléndida impunidad

domingo 28 de junio de 2020

Cuando el arriero es bueno

lunes 22 de junio de 2020

Una Trinidad infame

lunes 08 de junio de 2020

Bendita manifestación

domingo 31 de mayo de 2020

Hoy soluciones, no justificaciones

domingo 24 de mayo de 2020

¿Se les acabo la dignidad?

domingo 17 de mayo de 2020

Un Presidente de la CEDHJ timador

domingo 10 de mayo de 2020

Convocatoria discriminatoria

domingo 03 de mayo de 2020

La mentira, delito grave

Cargar Más