José Roque Albín Huerta

  / martes 2 de abril de 2019

Desde mi óptica: ¿Cuál es la causa de la independencia?

Ser padre de familia no es nada fácil, ni es de un momento, o por una temporada, es una responsabilidad que se prolonga durante toda la vida, sin perder de vista que ser padres supone cuantioso tiempo, implicación y dedicación, inicia con el embarazo, y así, van pasando los años para entrar en esta difícil y compleja etapa: la juventud, que se define como el periodo de la vida comprendido entre la infancia y la madurez.

Existen estudios documentados que, en el pasado, como en el presente, los hijos a partir de una determinada edad piensan en independizarse o liberarse de un poder de autoridad dejando el hogar paterno para tener el suyo propio, ello implica despegarse o separarse de la familia y buscar cómo hacerse llegar de recursos económicos para sobrevivir, a este proceso de emancipación, psicológicamente se le llama el síndrome del nido vacío. ¿Pero, qué hacen los padres para evitar esta separación del hijo?


El joven que piense en independizarse, debe contar con una cantidad de dinero suficiente para vivir de forma autónoma y no depender de sus padres o ante un escenario negativo

Ahora bien, en contraposición a lo anterior, también surge el problema de afrontar el también llamado síndrome del nido lleno, cuando al parecer ninguno de los hijos ha pensado en un proyecto de vida como puede ser el matrimonio o también buscar una superación laboralmente hablando, no se van nunca de la casa, para que suceda alguna de las dos suposiciones, el joven que piense en independizarse, debe contar con una cantidad de dinero suficiente para vivir de forma autónoma y no depender de sus padres o ante un escenario negativo, tenga que tomar caminos no adecuados.

Tomar esta decisión de separación es difícil, también debe ser una pena moral ya que lo pueden tomar como el fin de una etapa en virtud de que dejan atrás el hogar de toda su vida para iniciar un nuevo e incierto camino, causando una gran tristeza a la familia el saber que un miembro de esta no se encuentra en ese seno familiar y que posiblemente no se sepa cuál es el rol que ahora juega, todos deben ser conscientes de lo positivo o negativo que puede ocurrir en este proceso de cambio abrupto para la familia, quedando un hueco físico y psíquico.

Este proceso de cambio supone también una nueva etapa en el matrimonio o de la pareja, donde tendrán que reencontrarse y considerar el motivo por el cual existe este desmembramiento familiar, tendrán que pensar el motivo de este cambio en el hijo que se independiza, recapacitando como ha sido su vida durante la crianza de los hijos ya que no basta con darles cosas materiales, si no se les ha dado lo principal amor, cariño, atención y tiempo de escucharlos para saber cuáles son sus expectativas a futuro.

Análisis:

En los bueyes de mi compadre… corrupción

El contacto con la familia, ya no es el mismo en virtud de que poco a poco se va perdiendo la afectividad, el contacto será volátil ya no a diario como era antes de aquella separación, los padres no deben dejar de estar al tanto de cuál es el nuevo ritmo o forma de vida de su hijo separado y, en el mejor de los casos, buscarán momentos o tiempos para reunirse o visitarse.

Otro factor que puede influir en los hijos que quieren independizarse, es porque sin dudas los padres han hecho muchas cosas bien, les transmiten seguridad en el sentido de hacerles saber que ellos pueden solos, de que son capaces y de que, aunque no sea del todo fácil pueden seguir desarrollándose y crecer como personas. En este caso, no hay que olvidar que se debe hacerlo sentir que sigue siendo de esa casa, tomarlo en cuenta para los planes de la familia y que venga a comer a su casa, platicar con él, tener una intensa comunicación, preguntarle cómo se siente en su nuevo hogar, dándole consejos de cómo puede planificar sus gastos, diversiones y, sobre todo, hacerlo sentir, sin acorralarlo, lo importante que es su regreso al seno familiar.

Finalmente, que un hijo abandone el hogar para tener el suyo, no quiere decir que el papel, la responsabilidad y el cariño de los padres y abuelos, haya perdido su importancia; los vínculos familiares deben mantenerse por siempre

Apreciable lector, este tema es bastante amplio ya que depende en mucho, de nosotros los padres, con nuestra actitud hacía los hijos se formen hombres y mujeres de bien para impactar en la sociedad y que en el caso que hoy se trata, analicemos cual es la causa de la independencia de que nuestros hijos la buscan y de ser posible redireccionar nuestra postura y actitud que tenemos para conseguir siempre la unión familiar.


*Rector General del Centro Universitario UTEG

joseroque@uteg.edu.mx

Ser padre de familia no es nada fácil, ni es de un momento, o por una temporada, es una responsabilidad que se prolonga durante toda la vida, sin perder de vista que ser padres supone cuantioso tiempo, implicación y dedicación, inicia con el embarazo, y así, van pasando los años para entrar en esta difícil y compleja etapa: la juventud, que se define como el periodo de la vida comprendido entre la infancia y la madurez.

Existen estudios documentados que, en el pasado, como en el presente, los hijos a partir de una determinada edad piensan en independizarse o liberarse de un poder de autoridad dejando el hogar paterno para tener el suyo propio, ello implica despegarse o separarse de la familia y buscar cómo hacerse llegar de recursos económicos para sobrevivir, a este proceso de emancipación, psicológicamente se le llama el síndrome del nido vacío. ¿Pero, qué hacen los padres para evitar esta separación del hijo?


El joven que piense en independizarse, debe contar con una cantidad de dinero suficiente para vivir de forma autónoma y no depender de sus padres o ante un escenario negativo

Ahora bien, en contraposición a lo anterior, también surge el problema de afrontar el también llamado síndrome del nido lleno, cuando al parecer ninguno de los hijos ha pensado en un proyecto de vida como puede ser el matrimonio o también buscar una superación laboralmente hablando, no se van nunca de la casa, para que suceda alguna de las dos suposiciones, el joven que piense en independizarse, debe contar con una cantidad de dinero suficiente para vivir de forma autónoma y no depender de sus padres o ante un escenario negativo, tenga que tomar caminos no adecuados.

Tomar esta decisión de separación es difícil, también debe ser una pena moral ya que lo pueden tomar como el fin de una etapa en virtud de que dejan atrás el hogar de toda su vida para iniciar un nuevo e incierto camino, causando una gran tristeza a la familia el saber que un miembro de esta no se encuentra en ese seno familiar y que posiblemente no se sepa cuál es el rol que ahora juega, todos deben ser conscientes de lo positivo o negativo que puede ocurrir en este proceso de cambio abrupto para la familia, quedando un hueco físico y psíquico.

Este proceso de cambio supone también una nueva etapa en el matrimonio o de la pareja, donde tendrán que reencontrarse y considerar el motivo por el cual existe este desmembramiento familiar, tendrán que pensar el motivo de este cambio en el hijo que se independiza, recapacitando como ha sido su vida durante la crianza de los hijos ya que no basta con darles cosas materiales, si no se les ha dado lo principal amor, cariño, atención y tiempo de escucharlos para saber cuáles son sus expectativas a futuro.

Análisis:

En los bueyes de mi compadre… corrupción

El contacto con la familia, ya no es el mismo en virtud de que poco a poco se va perdiendo la afectividad, el contacto será volátil ya no a diario como era antes de aquella separación, los padres no deben dejar de estar al tanto de cuál es el nuevo ritmo o forma de vida de su hijo separado y, en el mejor de los casos, buscarán momentos o tiempos para reunirse o visitarse.

Otro factor que puede influir en los hijos que quieren independizarse, es porque sin dudas los padres han hecho muchas cosas bien, les transmiten seguridad en el sentido de hacerles saber que ellos pueden solos, de que son capaces y de que, aunque no sea del todo fácil pueden seguir desarrollándose y crecer como personas. En este caso, no hay que olvidar que se debe hacerlo sentir que sigue siendo de esa casa, tomarlo en cuenta para los planes de la familia y que venga a comer a su casa, platicar con él, tener una intensa comunicación, preguntarle cómo se siente en su nuevo hogar, dándole consejos de cómo puede planificar sus gastos, diversiones y, sobre todo, hacerlo sentir, sin acorralarlo, lo importante que es su regreso al seno familiar.

Finalmente, que un hijo abandone el hogar para tener el suyo, no quiere decir que el papel, la responsabilidad y el cariño de los padres y abuelos, haya perdido su importancia; los vínculos familiares deben mantenerse por siempre

Apreciable lector, este tema es bastante amplio ya que depende en mucho, de nosotros los padres, con nuestra actitud hacía los hijos se formen hombres y mujeres de bien para impactar en la sociedad y que en el caso que hoy se trata, analicemos cual es la causa de la independencia de que nuestros hijos la buscan y de ser posible redireccionar nuestra postura y actitud que tenemos para conseguir siempre la unión familiar.


*Rector General del Centro Universitario UTEG

joseroque@uteg.edu.mx

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