/ martes 24 de noviembre de 2020

De las mariposas de belleza incomible

“El 25 de noviembre de 1960, tres militantes contra la dictadura del generalísimo Trujillo fueron apaleadas y arrojadas a un abismo en la República Dominicana. Eran las hermanas Mirabal. Eran las más lindas, las llamaban mariposas. En su memoria, en memoria de su belleza incomible, hoy es el Día mundial contra la violencia doméstica. O sea: contra la violencia de los trujillitos que ejercen la dictadura dentro de cada casa”.

Eduardo Galeano

Valeria Ávila*

Corría el año de 1981, cuando en Bogotá se fijó el 25N como el Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres en conmemoración a la memoria de las hermanas Mirabal, ni más ni menos que en la celebración del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Y en 1999, la ONU proclamó la fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Para hablar del 25N en 2020, es necesario hacerlo a la luz de la pandemia por Covid-19 que azotó al planeta entero, pero sobre todo a miles de mujeres y niñas que se quedaron en casa obligadamente, sin alternativas a la violencia machista que allí sufren. Nos dijeron que en casa estábamos más seguras, pero se les olvidó que de acuerdo a última la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 44% de las mujeres había experimentado algún tipo de violencia por parte de su actual o última pareja.

Según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a junio de 2020, las llamadas de emergencia al 911 por incidentes relacionados con violencia contra la mujer aumentaron 45.8% en comparación con el mismo semestre de 2019.

La pandemia de este año ha puesto al descubierto las otras pandemias: la de la desigualdad, la pobreza, la precarización, y por supuesto, la eterna pandemia de violencia contra las mujeres en México. A unos días del 8M, la movilización feminista más intensa en la historia de nuestro estado, paramos bruscamente y fuimos recluidas ante la amenaza de un virus tan inesperado como aterrador.

Con todo esto, si algo ha quedado claro durante el encierro, es la vigencia de nuestras luchas. La conmemoración del 25N es uno de los tantos incentivos para querer construir nuevas formas de ser y estar en el mundo, más iguales, más libres, para que nunca más se apaguen los ojos de ninguna, para que ninguna mariposa deje de volar.

* Vicepresidenta de Hagamos


“El 25 de noviembre de 1960, tres militantes contra la dictadura del generalísimo Trujillo fueron apaleadas y arrojadas a un abismo en la República Dominicana. Eran las hermanas Mirabal. Eran las más lindas, las llamaban mariposas. En su memoria, en memoria de su belleza incomible, hoy es el Día mundial contra la violencia doméstica. O sea: contra la violencia de los trujillitos que ejercen la dictadura dentro de cada casa”.

Eduardo Galeano

Valeria Ávila*

Corría el año de 1981, cuando en Bogotá se fijó el 25N como el Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres en conmemoración a la memoria de las hermanas Mirabal, ni más ni menos que en la celebración del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Y en 1999, la ONU proclamó la fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Para hablar del 25N en 2020, es necesario hacerlo a la luz de la pandemia por Covid-19 que azotó al planeta entero, pero sobre todo a miles de mujeres y niñas que se quedaron en casa obligadamente, sin alternativas a la violencia machista que allí sufren. Nos dijeron que en casa estábamos más seguras, pero se les olvidó que de acuerdo a última la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 44% de las mujeres había experimentado algún tipo de violencia por parte de su actual o última pareja.

Según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a junio de 2020, las llamadas de emergencia al 911 por incidentes relacionados con violencia contra la mujer aumentaron 45.8% en comparación con el mismo semestre de 2019.

La pandemia de este año ha puesto al descubierto las otras pandemias: la de la desigualdad, la pobreza, la precarización, y por supuesto, la eterna pandemia de violencia contra las mujeres en México. A unos días del 8M, la movilización feminista más intensa en la historia de nuestro estado, paramos bruscamente y fuimos recluidas ante la amenaza de un virus tan inesperado como aterrador.

Con todo esto, si algo ha quedado claro durante el encierro, es la vigencia de nuestras luchas. La conmemoración del 25N es uno de los tantos incentivos para querer construir nuevas formas de ser y estar en el mundo, más iguales, más libres, para que nunca más se apaguen los ojos de ninguna, para que ninguna mariposa deje de volar.

* Vicepresidenta de Hagamos