/ lunes 16 de noviembre de 2020

De la paridad y sus detractores

Valeria Ávila

Las medidas afirmativas para asegurar la participación de las mujeres en la vida pública, han sido tachadas de desmedidas porque desmedida ha sido la hostilidad de las estructuras políticas e institucionales, las mismas que se encuentran carcomidas por una cultura machista.

La presión que los partidos políticos tradicionales de Jalisco hicieron al IEPC para que modificara los lineamientos de paridad, tendrá como resultado que los partidos envíen a competir a sus candidatas a aquellos municipios con menor población o con menor competitividad, provocando que en los diez municipios con más de cien mil habitantes, no podamos participar de forma paritaria.

Garantizar que las mujeres vivamos una vida libre de violencia, ejerzamos nuestros derechos políticos y participemos en cargos de elección popular que luego nos permitan gobernar, no es una prebenda. Todo lo que vaya en contra de lo anterior, por más que se intente legitimar bajo artilugios legales, es simulación. Aunque algunos todavía no caigan en cuenta, aunque intenten resistirse al cambio, aunque no soporten perder el privilegio.

A quien piense que exageramos, les recuerdo que en toda la historia de México sólo 9 mujeres han llegado al cargo de gobernadora, menos de los gobernadores electos tan solo en 2016. En Jalisco solo 29 de los 125 municipios tienen al mando una mujer, y de ellas, nada más existe una en el AMG.

Todos los derechos que hemos conseguido como mujeres, han sido a través de luchas colectivas, históricas y organizadas. Es por eso que seguiremos luchando por no dar ni un paso atrás en la progresión de nuestros derechos, porque nuestra participación le da representación a más del cincuenta por ciento de la población jalisciense. Que quede claro: la paridad es impostergable porque impostergable es la lucha contra la desigualdad y contra la exclusión.

* Vicepresidenta Hagamos

Valeria Ávila

Las medidas afirmativas para asegurar la participación de las mujeres en la vida pública, han sido tachadas de desmedidas porque desmedida ha sido la hostilidad de las estructuras políticas e institucionales, las mismas que se encuentran carcomidas por una cultura machista.

La presión que los partidos políticos tradicionales de Jalisco hicieron al IEPC para que modificara los lineamientos de paridad, tendrá como resultado que los partidos envíen a competir a sus candidatas a aquellos municipios con menor población o con menor competitividad, provocando que en los diez municipios con más de cien mil habitantes, no podamos participar de forma paritaria.

Garantizar que las mujeres vivamos una vida libre de violencia, ejerzamos nuestros derechos políticos y participemos en cargos de elección popular que luego nos permitan gobernar, no es una prebenda. Todo lo que vaya en contra de lo anterior, por más que se intente legitimar bajo artilugios legales, es simulación. Aunque algunos todavía no caigan en cuenta, aunque intenten resistirse al cambio, aunque no soporten perder el privilegio.

A quien piense que exageramos, les recuerdo que en toda la historia de México sólo 9 mujeres han llegado al cargo de gobernadora, menos de los gobernadores electos tan solo en 2016. En Jalisco solo 29 de los 125 municipios tienen al mando una mujer, y de ellas, nada más existe una en el AMG.

Todos los derechos que hemos conseguido como mujeres, han sido a través de luchas colectivas, históricas y organizadas. Es por eso que seguiremos luchando por no dar ni un paso atrás en la progresión de nuestros derechos, porque nuestra participación le da representación a más del cincuenta por ciento de la población jalisciense. Que quede claro: la paridad es impostergable porque impostergable es la lucha contra la desigualdad y contra la exclusión.

* Vicepresidenta Hagamos