/ domingo 17 de enero de 2021

Amor con amor se paga

Francisco Javier Armenta Araiza

El estado de ánimo de las y los jaliscienses ha decaído. A pocas semanas de iniciar el año 2021, las expectativas de un porvenir mejor están por los suelos y es que nos encontramos en el peor momento de la pandemia. A estas alturas ya todos conocemos a una persona que ha enfermado de Covid-19. El drástico aumento de contagios y el hecho de que cada vez más hospitales están llegando a su límite, obligó al gobierno del estado, acompañado de la mesa de salud, a aplicar una serie de medidas de contención. Así llegamos a un nuevo botonazo, el tercero.

Mucho hemos oído hablar de estadísticas pero ¿de verdad nos hemos puesto a reflexionar en torno a ellas? Según datos del gobierno de Jalisco, el grupo de 60 años y más representa tan solo el 10% de los contagios de Covid; sin embargo, este rango de edad se lleva el 65.47% del total de fallecidos en Jalisco por dicha enfermedad. ¿Qué quiere decir esto? Que las y los jóvenes somos quienes más nos hemos contagiado de Covid en el mundo, empero nuestro riesgo de morir es mucho menor, de allí que existe una resistencia para renunciar a nuestra vida social e ímpetu por retomar cuanto antes viajes, salidas, escuela, trabajo, en pocas palabras, nuestra vida normal como la conocimos y como la esperábamos.

Los que más se contagian son la población joven pero los que más mueren son el grupo de 60 años y más, así de crudo. Esta es una realidad en Jalisco y a nivel mundial. De hecho en países europeos, por ejemplo España, que concentran un porcentaje importante de población de este grupo, ha surgido un debate en relación a lo siguiente: ¿Y si la cosa fuera al revés? Imaginemos por un momento que las y los jóvenes fuéramos los más propensos a morir por Covid-19. ¿Cuál sería el actuar de los adultos y adultos mayores? ¿Estarían dispuestos a renunciar a sus comodidades con tal de cuidarnos? Sin temor a equivocarme, la respuesta es un sí. No tengo ninguna duda de que mi mamá, abuelos y familia no titubearían en hacer TODO con tal de verme bien; por algo tan sencillo, pero a la vez de lo más poderoso que podemos llegar a sentir como humanidad: el amor.

Frente a esta realidad que sigue poniendo a prueba a la humanidad y particularmente a nosotros los jóvenes, que hemos sido tan golpeados con un rezago educativo sin precedentes, con oportunidades de empleo paupérrimas y con la ansiedad al borde de la piel, no debemos cerrar los ojos y olvidar a quienes más nos necesitan. Recordemos que el amor con amor se paga y si bien esta es una situación difícil, veámosla como una oportunidad para desafiar esta realidad con actitud de esperanza y arrojo, para poner a prueba nuestra creatividad y buscar como sí se puede.

Las y los jóvenes debemos mirar a los ojos a toda una generación que nos recibieron con los brazos abiertos, nos miraron y abrazaron con amor, que se quitaron hasta el bocado de la boca para dárnoslo, que en ocasiones trabajaron largas jornadas de trabajo con tal de comprarnos uniformes y útiles para la escuela, que no dudaron ni un solo instante en cuidarnos. ¡Es momento de cuidarles a ellos! Ahora nos toca servir a los adultos mayores, ayudarles a traer la despensa o las medicinas que requieren, estar presentes sin estarlo físicamente a través de videollamadas y mensajes. Es también momento de renunciar a unas cuantas salidas sociales con tal de muy pronto volver a tener entre nuestros brazos a quienes nos recibieron en los suyos con tanto amor desde el primer instante que llegamos a este mundo.

* Presidente de la FEU

Twitter @JavierArmentaMX

Instagram: Fj_armenta

Francisco Javier Armenta Araiza

El estado de ánimo de las y los jaliscienses ha decaído. A pocas semanas de iniciar el año 2021, las expectativas de un porvenir mejor están por los suelos y es que nos encontramos en el peor momento de la pandemia. A estas alturas ya todos conocemos a una persona que ha enfermado de Covid-19. El drástico aumento de contagios y el hecho de que cada vez más hospitales están llegando a su límite, obligó al gobierno del estado, acompañado de la mesa de salud, a aplicar una serie de medidas de contención. Así llegamos a un nuevo botonazo, el tercero.

Mucho hemos oído hablar de estadísticas pero ¿de verdad nos hemos puesto a reflexionar en torno a ellas? Según datos del gobierno de Jalisco, el grupo de 60 años y más representa tan solo el 10% de los contagios de Covid; sin embargo, este rango de edad se lleva el 65.47% del total de fallecidos en Jalisco por dicha enfermedad. ¿Qué quiere decir esto? Que las y los jóvenes somos quienes más nos hemos contagiado de Covid en el mundo, empero nuestro riesgo de morir es mucho menor, de allí que existe una resistencia para renunciar a nuestra vida social e ímpetu por retomar cuanto antes viajes, salidas, escuela, trabajo, en pocas palabras, nuestra vida normal como la conocimos y como la esperábamos.

Los que más se contagian son la población joven pero los que más mueren son el grupo de 60 años y más, así de crudo. Esta es una realidad en Jalisco y a nivel mundial. De hecho en países europeos, por ejemplo España, que concentran un porcentaje importante de población de este grupo, ha surgido un debate en relación a lo siguiente: ¿Y si la cosa fuera al revés? Imaginemos por un momento que las y los jóvenes fuéramos los más propensos a morir por Covid-19. ¿Cuál sería el actuar de los adultos y adultos mayores? ¿Estarían dispuestos a renunciar a sus comodidades con tal de cuidarnos? Sin temor a equivocarme, la respuesta es un sí. No tengo ninguna duda de que mi mamá, abuelos y familia no titubearían en hacer TODO con tal de verme bien; por algo tan sencillo, pero a la vez de lo más poderoso que podemos llegar a sentir como humanidad: el amor.

Frente a esta realidad que sigue poniendo a prueba a la humanidad y particularmente a nosotros los jóvenes, que hemos sido tan golpeados con un rezago educativo sin precedentes, con oportunidades de empleo paupérrimas y con la ansiedad al borde de la piel, no debemos cerrar los ojos y olvidar a quienes más nos necesitan. Recordemos que el amor con amor se paga y si bien esta es una situación difícil, veámosla como una oportunidad para desafiar esta realidad con actitud de esperanza y arrojo, para poner a prueba nuestra creatividad y buscar como sí se puede.

Las y los jóvenes debemos mirar a los ojos a toda una generación que nos recibieron con los brazos abiertos, nos miraron y abrazaron con amor, que se quitaron hasta el bocado de la boca para dárnoslo, que en ocasiones trabajaron largas jornadas de trabajo con tal de comprarnos uniformes y útiles para la escuela, que no dudaron ni un solo instante en cuidarnos. ¡Es momento de cuidarles a ellos! Ahora nos toca servir a los adultos mayores, ayudarles a traer la despensa o las medicinas que requieren, estar presentes sin estarlo físicamente a través de videollamadas y mensajes. Es también momento de renunciar a unas cuantas salidas sociales con tal de muy pronto volver a tener entre nuestros brazos a quienes nos recibieron en los suyos con tanto amor desde el primer instante que llegamos a este mundo.

* Presidente de la FEU

Twitter @JavierArmentaMX

Instagram: Fj_armenta